Yo también vengo a ofrecer mi corazón...
"Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Tanta sangre que se llevó el río
Yo vengo a ofrecer mi corazón
No será tan fácil, ya sé qué pasa
No será tan simple como pensaba
Como abrir el pecho, y sacar el alma
Una cuchillada de amor
Luna de los pobres siempre abierta
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Como un documento inalterable
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Y uniré las puntas de un mismo lazo
Y me iré tranquila, me iré despacio
Y te daré todo, y me darás algo
Algo que me alivie un poco más
Cuando no haya nadie cerca o lejos
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Cuando los satélites no alcancen
Yo vengo a ofrecer mi corazón
Y hablo de países y de esperanzas
Y hablo por la vida, y hablo por la nada
Y hablo de cambiar esta nuestra casa
De cambiarla por cambiar no más
Quién dijo que todo está perdido
Yo vengo a ofrecer mi corazón"
Y mientras Mercedes Sosa y Francis Cabrel me ofrecen su corazón otras cosas se suceden a mi alrededor...
- Quien dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón
- ¿y qué te dicen cuando lo ofreces?
- La gente, que estoy loca, que eso no lo hace nadie. Yo digo que hago bien.
Mi Tobogán de Asfalto
Uno de los momentos más mágicos del día es cuando, deslizándome a través del gigantesco tobogán de asfalto, toda mi ciudad se muestra ante mí. Espléndida, radiante, bañada de luz. Dura sólo unos segundos- los que tardo en llegar al final del tobogán- pero son unos segundos intensamente mágicos.





