Mis alas son mis pies, y por eso vuelo.
Mis alas son mis pies, y por eso vuelo.
Mis alas son mis pies y por eso vuelo. Y por eso tú ahora me ves, y luego ya no. Porque despliego mis pies y vuelo.
Tus alas no son tus pies, y por eso no vuelas. Y por eso nunca te veo. Porque tú no tienes alas que desplegar.
Tus palabras son tus alas y por eso no vuelas. Porque sólo son alas que adornan. Como las alas del avestruz, que no sirven de nada.