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La luz de Valinor
Luthien Black desde Valinor
Acerca de
Hola, acabas de entrar en mi blog. Soy Luthien Black, más conocida como Ana. Tengo 25 años y soy Licenciada en Derecho. Adoro a Tolkien y sus obras, mi personaje favorito es Luthien, seguida de cerca por Galadriel y Sam. Mi Valar favorita es Varda. De los libros de Harry Potter amo a Sirius Black. Aficiones: Leer, el heavy metal, escribir, el mar (mi lado élfico) y el rol. Ojos: Verdes. Pelo: Castaño oscuro. Signo: Aries. Color favorito: Azul. Vicios: El chocolate. Casa: Ravenclaw. Clan: Daeva. Raza: Elfa Teleri/Vampiro. Escritores favoritos: José Carlos Somoza, Matilde Asensi, Tolkien. Libros favoritos: La dama número trece, El último Catón, El Silmarillion, Canción de hielo y fuego, El Señor de los Anillos. Grupos favoritos: Lordi, Nightwish, Within Temptation, Rhapsody. Película favorita: La trilogía de El Señor de los Anillos.
Sindicación
 
Yohohoho, una gran tolkiendili soy

Y, por fin, mi crónica de la Estelcon, paraíso del frikismo tolkiendili que me ha dejado (aún más) viciada, y al que estoy deseando volver tan pronto como sea posible.

JUEVES: Me desperté, cogí la maleta y me fui para donde estaban Fimbrethil (conocida en el mundo muggle como Silvia) y Yavanna (conocida en el mundo muggle como Matilde). Yo en la STE me llamo Estelwen Ancálimë (el nombre de Lúthien no se puede coger ahí, porque Lúthien es la esposa de Tolkien Beren. Si en tu día elegiste la pastilla azul y no has entendido lo que acabo de decir, se siente. Es muy largo para explicarlo).
Cuando llegaba, una cosa con una camiseta roja (digo cosa porque iba tan deprisa que al principio no le distinguí la cara) se lanzó a ayudarme con la maleta (esa cosa era Tindómion, Rey Brujo de Angmar, a quien estaba dedicado el post anterior, conocido en el mundo muggle como Juanjo, y que se convertiría en mi novio número cuatro (y esperemos que la lista ya se pare aquí) catorce horas más tarde. Sí, le conocí en ese momento. No, no me he vuelto loca. Fin de la segunda aclaración).
La Ent-mujer, el Nazgûl, la Valier y la Teleri (y si tampoco has entendido, tampoco me pienso a parar a explicártelo. Mejor dicho, casi que deja de leer el post y me preguntas por el messenger, porque todo el post va a ser por el estilo. Fin de la tercera aclaración) se encaminaron en un viaje a a un hermosísimo hotel situado en el pantano del Cenajo (no en medio del pantano, animales, cerca de él nada más). Como podéis ver, es un sitio super mágico, super élfico, lleno de estatuas preciosas y maravillosas, sitio ideal para una Estelcon.
Ese día tuvimos por la noche la Lumilinde, festival de la canción, donde los Bardos Errantes nos deleitaron con sus maravillosas voces, y alguno que otro también dio el do de pecho con garra.

VIERNES: Todo el mundo sabe que el Nazgûl y la Teleri se han liado la noche anterior. La Teleri está emocionadísima porque es el día del Rol en Vivo y le toca hacer de corsaria. Belgazar, que así se llamaba mi personaje, es una chica dura que está deseando probar el filo de sus espadas. Pero la señorita Belgazar tenía que proteger al almirante, y si el almirante se pasa tres horas y media en de concilio con Boca de Sauron (played by mi adorado Tindómion) pues como que la pobre corsaria se pasa todo el rol haciendo guardia, aburrida como una ostra. Hasta que, cinco minutos antes del final, llega Aragorn, nos manda a los muertos del Sagrario, que se nos tiran encima, y siete a la vez van a por mí y me matan, yendo luego a por el resto.
Emocionantísimo, ¿eh?

SÁBADO ¡Cena de Galaaaa! Montones de fotos chulas, como esta, esta y esta, en las que luzco traje élfico arwenoso.
Fue una lástima no sacarle una foto a los camareros, porque la cara que ponían frente a un grupo de doscientos tipos vestidos con trajes medievales y cotas de malla y túnica, cotas de malla y túnicas que cantan canciones tolkienianas y brindan por los siete Durins y por el Daño de Durin, era de exposición. Hubiera dado lo que fuera por saber qué les estaba pasando por la cabeza, jejejejeje.

DOMINGO: Ya tocó irse después de comer. Pero la partida se me hizo menos dura de lo que pensaba, porque vuelvo con una esperanza que antes no tenía, y que debo al Hijo del Crepúsculo, que, aunque camine entre las sombras, a mí me ha traído la luz.
 
Comarcaaa... Bolsooon...

Como me muero de sueño, mañana me voy a pasar el día a Madrid y ya es tarde, y además aún no tengo las fotos, aún no voy a hacer la crónica de la EstelCon. Baste un apunte de lo que ha sucedido, para mí lo más importante.
He descubierto que cuando sumas dos factores, a veces el producto es (maravillosamente) inesperado.





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igual a





¡Tye melane, Tindomion! ¡Elen síla lumenn omentielvo!