Piratas del Cabribe: El Cofre de los OOC
Pues nada, que ya estoy aquí. Nada que comentar, salvo que los controles del aeropuerto fueron enormes y exhaustivos y provocaron colas kilométricas (de lo cual no me quejo teniendo en cuenta que es el precio a pagar por no reventar junto con el resto de tu avión en pleno vuelo). Y que he visto la segunda parte de Piratas del Caribe.
No es que no me haya gustado. La película me ha gustado. El argumento y el guión son buenos, los efectos especiales, la fotografía y todo lo demás maravilloso. Es una buena película. Si no tuviésemos la primera antes. Porque los personajes no son los mismos. Aviso que a partir de aquí hay SPOILERS de los gordos, el que lo lea que sea bajo su propia responsabilidad.
La impresión general que me ha dado esta película es que los guionistas se han estado paseando por todos los foros de internet para ver lo que más le había gustado a la gente de la primera y lo que le hubiera gustado que pasara, y han decidido hacer una especie de revuelto con todo ello. La primera media hora es simplemente una sucesión de todos los gags más o menos existosos de la primera, uno tras otro. Una de dos, o los guionistas creen que somos idiotas y que es necesario sacarlos todos en fila para recordarnos que estamos viendo la continuación de la primera peli, o sencillamente dijeron: Eh, tío, esto tuvo gracia en la primera. Volvámosolo a poner y seguro que así la gente se vuelve a mondar. A lo mejor nadie les dijo que la gracia de la primera estaba en la innovación. De ahí que nos saquen a personajes que, inexplicablemente, han sobrevivido (como el pirata tuerto del ojo de cristal y su compañero o la aparición sorpresa de Barbosa (?¿) al final de la película).
Pero lo peor ha sido lo de los personajes. No es que no sean los mismos, es que no se parecen ni en pintura. Y para mí, que les había cogido gran cariño a todos tras ver la primera parte, eso me ha sentado como una patada en el estómago. El único que se mantiene como siempre es Will. Los demás, en mayor o menor medida, están cambiados.
El que más llama la atención es el comodoro Norrington (el prometido oficial de Elizabeth de la primera parte), que ha pasado a ser un pirata borracho, andrajoso, vengativo y traidor, sin ningún tipo de moral. Ahí fue cuando empece a fruncir el ceño y a decir hum, pero en fin, era un secundario. Un secundario al que le cogí muchísimo cariño, pero al fin y al cabo un secundario. Luego, cuando vi a Jack dejando a Will como trabajador eterno para Davy Jones sólo para salvarse a sí mismo, pero de verdad, sin trucos ni segundas intenciones, fue cuando pensé: aquí hay algo que no cuadra.
Lo fuerte fue lo de Elizabeth. La tía se enamora de Sparrow. No, no es coña. Se enamora de Sparrow. No es que me parezca mal esta premisa, que de hecho eché en falta en la primera peli. Pero ahí está la clave. En la primera. EN LA PRIMERA. Cuando aún no sabe si Will la quiere o no. Cuando aún estrá deslumbrada por la repentina aparcición del fascinante capitán Sparrow. Cuando los dos se quedan en la isla deshabitada. AHÍ tendríais que haber metido el triángulo, gente. No cuando se supone que ella y Will están superenamorados de la muerte y han arriesgados sus vidas el uno por el otro y se van a casar. No puedes meter a Elizabeth morreándose con Jack delante de Will. Y, sobre todo, no puedes dejar a esa tía dejando a Jack abandonado sin compasión para que muera y luego llorar y querer salvarle cuando ha sido ELLA quien le dejó encadenado al timón mientras venía en kraken. No puedes, joder. Porque esa no es Elizabeth. Y ese no es Norrington. Para dar un giro tan brutal e inexplicable a los personajes, mejor podrían haber hecho esta película no como continuación de la primera, sino como otra con personajes nuevos. En este caso habría sido mucho mejor, porque El Cofre del Hombre Muerto sólo tienen en común con la primera a los mismos personajes. Pero absoluta e inexplicablemente cambiados.
También me hace mucha gracia el recurso de el-kraken-tiene-que matar-gente-pero-como-esta-es-una-película-de-Disney-los-miembros-conocidos-de-la-tripulación-siempre-se-salvan. Esto hace que los cañones, las espadas y los tentáculos del kraken se lleven a marineros de la Perla Negra sin cesar mientras seguimos viendo a Cotton y a su loro, al enano, al señor Dibbs y a todos menos a la bella piratesa Ana María, una de las piratas más interesantes por su turbulento pasado con Jack y a la que han decidido cargarse sin piedad cuando hubiera estado genial ahondar en esa relación, sólo para meter con calzador un triángulo amoroso totalmente increíble.
En definitiva, que si esta película se hubiera hecho exactamente igual pero con personajes nuevos, sería de diez, como lo fue La Maldición de la Perla Negra. No ha sido así, y han preferido meter a los personajes de la primera completamente cambiados, en el caso de Elizabeth y Norrington, o caricaturizados y exagerados hasta la náusea, como Will (tan heroico y perfecto que ya no te lo crees) y Jack.
Un consejo para todos los que amaron y adoraron a los personajes de la primera: no vayáis a ver esta, quedáos con el hermoso recuerdo de la primera y escribid un buen fan-fiction (por mucho que se os vaya la olla es imposible que sea más OOC que esta película). Los que simplemente desean ver una buena historia de piratas, emoción, buenos efectos especiales, peleas, y risas, que no duden en ir a verla.





