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La luz de Valinor
Luthien Black desde Valinor
Acerca de
Hola, acabas de entrar en mi blog. Soy Luthien Black, más conocida como Ana. Tengo 25 años y soy Licenciada en Derecho. Adoro a Tolkien y sus obras, mi personaje favorito es Luthien, seguida de cerca por Galadriel y Sam. Mi Valar favorita es Varda. De los libros de Harry Potter amo a Sirius Black. Aficiones: Leer, el heavy metal, escribir, el mar (mi lado élfico) y el rol. Ojos: Verdes. Pelo: Castaño oscuro. Signo: Aries. Color favorito: Azul. Vicios: El chocolate. Casa: Ravenclaw. Clan: Daeva. Raza: Elfa Teleri/Vampiro. Escritores favoritos: José Carlos Somoza, Matilde Asensi, Tolkien. Libros favoritos: La dama número trece, El último Catón, El Silmarillion, Canción de hielo y fuego, El Señor de los Anillos. Grupos favoritos: Lordi, Nightwish, Within Temptation, Rhapsody. Película favorita: La trilogía de El Señor de los Anillos.
Sindicación
 
Lección de historia o cómo las rampas de la Giralda se convirtieron en escaleras


¡Hola, niños y niñas! Soy yo, super Koko. Ah, no, mecachis, soy Dan Brown, que viene a ser lo mismo, porque como todo el mundo sabe soy el autor de best sellers más culto y documentado de la historia de América (repetid conmigo, niños: ¡U, S, A! ¡U, S, A!).
La lección de historia y cultura que vamos a tratar hoy trata sobre un país llamado España, que como todos sabéis estáaaa... ¿dóndeeee? ¡Sí, efrectivamente , justo al sur de México, al lado de Chile y lindando con Paraguay por el noroeste!
Bien, la primera lección trata de las diferencias entre nuestro glorioso, maravilloso, libre, encantador, culto y avanzado estados Unidos (repetid otra vez conmigo, niños: ¡U, S, A! ¡U, S, A!), y esa mierd... España.

Lo primero que tenéis que saber es que en España los teléfonos no funcionan. No, no, amiguitos, no es como en Estados Unidos que marcas el número y el eléfono suena, hacer una llamada internacional desde una cabina es como una ruleta, todo depende del momento y de la suerte.

Segundo, nuestros magníficos hospitales que no tienen sanidad pública ni seguridad social y en cuyas puertas los médios dejan que indigentes negros se desangren porque obviamente no tienen seguro, no son como los de España. En España, La Clínica de Salud Pública era una escuela reconvertida. (...) En su interior, oscuro y ruidoso, la sala de espera tenía una hilera de sillas plegables metálicas a lo largo de un corredor bastante estrecho. En una señal de cartón se leía «oficina», con una flecha apuntando debajo del vestíbulo. (...) Becker caminó por el corredor débilmente alumbrado. Era como un extraño set evocado para una escena de terror de Hollywood. El aire tenía olor a orina. Las luces del extremo final del corredor se apagaron de repente y los últimos cuarenta o cincuenta pasos se convirtieron únicamente en siluetas mudas. Una mujer sangrando... Una pareja llorando... Una niñita rezando... Becker alcanzó el final del oscurecido vestíbulo. La puerta de su izquierda estaba ligeramente entreabierta y él la empujó. Estaba vacío, excepto una vieja marchita, desnuda en un catre, esforzándose con su orinal de cama

Y por último, hablaremos de los monumentos españoles. En la Giralda de Sevilla, por ejemplo, Las escaleras eran empinadas, aquí habían muerto turistas. Esto no era América, no había señalizaciones de seguridad, ni pasamanos ni avisos sobre pólizas de seguros. Si uno era lo suficientemente estúpido para caerse, era tu propia culpa, independientemente de quién construyó las escaleras. No son como los regios monumentos americanos, como por ejemplo nuestras Torres gemelas de Nueva York, que son los edificios más seguros del mundo y ninguna fuerza podría derrumbrarlos.

Esto es todo, amiguitos. Espero que hayáis aprendido muchas cosas nuevas e interesantes en mi lección de hoy, suerte que tenéis de que, pobrecillos ignorantes, esté yo aquí para daros estas perlas de la sabiduría que sólo el más excelso y sabio de los autores de rigurosamente ciertos trhrillers históricos pueden proporcionar. ¡Hasta la próxima semana!

Ah, se me olvidaba... ¡U, S, A! ¡U, S, A!
No