Una cruzada en el siglo XXI
En la Edad Media, las tropas cristianas tomaron una ciudad durante una batalla. Al entrar, se toparon con un problema: no sabían qué habitantes de esa ciudad eran herejes y cuáles cristianos. Cuando el jefe de la tropa le preguntó a su superior cómo iban a distingirlos, este costestó: "Matadlos a todos. Cuando estén muertos, Dios distinguirá a unos de otros".
A continuación, otro pensamiento, este mucho más actual y paradigma de la democracia pura: "Odio lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo".
Estos dos pensamientos me han venido a la cabeza a raíz de los incidentes en Dinamarca: los musulmanes de todo el mundo están furiosos porque un periódico ha publicado unos dibujos de Mahoma. El enfado, a todo esto, viene porque Mahoma prohibió a sus fieles que adorasen iconos o imágenes (al estilo de lo que hacemos los cristianos llevando flores y sacando en procesión esculturas de la Virgen, vamos). De modo que en el islam están prohibidas las representaciones de Mahoma, Alá, etc. Vale. El problema es que ese dibujo no lo ha publicado un musulmán en un diario musulmán. Lo ha publicado un periódico danés en Dinamarca. A raíz de tan excecrable hecho, todos los musulmanes han puesto el grito en el cielo, organizando manifestaciones, e incluso amenazando con represalias armadas. Y no han sido uno ni dos, no; estamos hablando de miles de personas que no toleran que, en países que NO tienen nada que ver con el islam y personas que NO son musulmanas (y por tanto no tienen por qué seguir sus prohibciones y sus preceptos) hagan cosas que el islam no permite a sus fieles. Señores, mucha gente, y yo hasta ahora la primera, decimos que los terroristas y fanáticos islámicos son sólo cuatro, que la mayoría de los musulmanes son personas honradas, pacíficas y sensatas que pueden vivir perfectamente en una democracia o donde se tercie. Ahora, tristemente, estoy empezando a dudarlo. Porque, si realmente hay musulmanes que entienden conceptos como democracia, libertad de expresión, Estado de Derecho y libertad religiosa, ¿dónde están ahora? ¿Por qué no se manifiestan?
Debo recordar desde mi humilde blog que con actitudes tan extremistas y desproporcionadas como estas, actitudes que anuncian que no se admiten formas de pensar aparte de las que ellos consideran correcta, no sirven más que paara crispar el ambiente y hacer que personas como yo, que hasta ahora odiaban las generalizaciones como las del capitán cristiano en la batalla, empiecen a reconsiderar su decisión. Si realmente hay musulmanes que comprendan que vivir en un Estado democrático significa también atenerse a sus reglas, POR FAVOR, salid al la calle. Expresáos. Haced oír vuestra voz. Quiero saber, necesito saber que están ahí. Porque, recordemos una cosa; una guerra de cruzadas, en la Edad Media, con espadas y catapultas, provocaba unos cien mil muertos. Pero una cruzada en el siglo XXI con bombas atómicas podría destruír el mundo.
A continuación, otro pensamiento, este mucho más actual y paradigma de la democracia pura: "Odio lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo".
Estos dos pensamientos me han venido a la cabeza a raíz de los incidentes en Dinamarca: los musulmanes de todo el mundo están furiosos porque un periódico ha publicado unos dibujos de Mahoma. El enfado, a todo esto, viene porque Mahoma prohibió a sus fieles que adorasen iconos o imágenes (al estilo de lo que hacemos los cristianos llevando flores y sacando en procesión esculturas de la Virgen, vamos). De modo que en el islam están prohibidas las representaciones de Mahoma, Alá, etc. Vale. El problema es que ese dibujo no lo ha publicado un musulmán en un diario musulmán. Lo ha publicado un periódico danés en Dinamarca. A raíz de tan excecrable hecho, todos los musulmanes han puesto el grito en el cielo, organizando manifestaciones, e incluso amenazando con represalias armadas. Y no han sido uno ni dos, no; estamos hablando de miles de personas que no toleran que, en países que NO tienen nada que ver con el islam y personas que NO son musulmanas (y por tanto no tienen por qué seguir sus prohibciones y sus preceptos) hagan cosas que el islam no permite a sus fieles. Señores, mucha gente, y yo hasta ahora la primera, decimos que los terroristas y fanáticos islámicos son sólo cuatro, que la mayoría de los musulmanes son personas honradas, pacíficas y sensatas que pueden vivir perfectamente en una democracia o donde se tercie. Ahora, tristemente, estoy empezando a dudarlo. Porque, si realmente hay musulmanes que entienden conceptos como democracia, libertad de expresión, Estado de Derecho y libertad religiosa, ¿dónde están ahora? ¿Por qué no se manifiestan?
Debo recordar desde mi humilde blog que con actitudes tan extremistas y desproporcionadas como estas, actitudes que anuncian que no se admiten formas de pensar aparte de las que ellos consideran correcta, no sirven más que paara crispar el ambiente y hacer que personas como yo, que hasta ahora odiaban las generalizaciones como las del capitán cristiano en la batalla, empiecen a reconsiderar su decisión. Si realmente hay musulmanes que comprendan que vivir en un Estado democrático significa también atenerse a sus reglas, POR FAVOR, salid al la calle. Expresáos. Haced oír vuestra voz. Quiero saber, necesito saber que están ahí. Porque, recordemos una cosa; una guerra de cruzadas, en la Edad Media, con espadas y catapultas, provocaba unos cien mil muertos. Pero una cruzada en el siglo XXI con bombas atómicas podría destruír el mundo.





