Profundidad De Campo
Entre mas cerrados están mis ojos, mas cerca te veo, mas cerca creo que estas.
Y entonces los abro llena de esperanzas solo para encontrar que estas demasiado lejos.
¿Qué hago ahora?
¿Qué hago si la realidad es que por más que intente alcanzarte, siento que nunca vas a estar?
Antes era impensable que nuestros cuerpos estuvieran separados por más que un centímetro,
pero ahora nuestras almas están más distantes que lo que está la tierra de la última estrella del firmamento.
Sin importar nada, cada día siento menos tu palpitar en lo profundo de mi ser;
en contra de todo, sigues yéndote lentamente a lo lejano de aquel campo.
Vuelve.
Regresa a donde te espero con paciencia,
ven otra vez a donde empezaste a caminar,
anda nuevamente hasta donde está mi cuerpo,
porque mi mente se fue contigo,
todo el camino.
Ya te acompañé, ahora es tu turno de acompañarme a mí,
a ir donde yo quiero,
a buscar lo que deseo.
Estate conmigo mientras camino.
Vamos, no es tan profundo, no es tan abierto.
Es solo que allá me llaman,
como a ti te llamaban hace un tiempo,
y sin pensarlo me dejaste atrás.
El camino está ahí, esperándome.
¿Vas a venir al fin?
No es tan profundo, no es tan abierto,
es solo un camino por recorrer.
Juntos.
Y entonces los abro llena de esperanzas solo para encontrar que estas demasiado lejos.
¿Qué hago ahora?
¿Qué hago si la realidad es que por más que intente alcanzarte, siento que nunca vas a estar?
Antes era impensable que nuestros cuerpos estuvieran separados por más que un centímetro,
pero ahora nuestras almas están más distantes que lo que está la tierra de la última estrella del firmamento.
Sin importar nada, cada día siento menos tu palpitar en lo profundo de mi ser;
en contra de todo, sigues yéndote lentamente a lo lejano de aquel campo.
Vuelve.
Regresa a donde te espero con paciencia,
ven otra vez a donde empezaste a caminar,
anda nuevamente hasta donde está mi cuerpo,
porque mi mente se fue contigo,
todo el camino.
Ya te acompañé, ahora es tu turno de acompañarme a mí,
a ir donde yo quiero,
a buscar lo que deseo.
Estate conmigo mientras camino.
Vamos, no es tan profundo, no es tan abierto.
Es solo que allá me llaman,
como a ti te llamaban hace un tiempo,
y sin pensarlo me dejaste atrás.
El camino está ahí, esperándome.
¿Vas a venir al fin?
No es tan profundo, no es tan abierto,
es solo un camino por recorrer.
Juntos.
¿Qué Es Aldebarán?
Aldebarán es una estrella. La estrella principal de la constelación de Tauro, osea, de mi constelación. Osea, mi estrella.
Su nombre viene del árabe "ad-Dabaran", que significa "la que sigue". ¿Pero a quien sigue? Sigue a las Pléyades ("palomas" en griego), un cúmulo de estrellas bastante jóvenes (apenas unos 100 millones de años) e increíblemente hermosas.
¿Y que tienen que ver el blog y Melissa con Aldebarán?
Soy una astrónoma de corazón (aunque estudie periodismo), que si pudiera hacer que siempre fuera de noche para nunca dejar de ver las estrellas, lo haría.
Aldebarán es mía, la considero de mi propiedad, la estrella que estuvo ahí antes que yo existiera y que ahí seguirá muchísimo después de que yo ya no exista, y por la que me pasearé en la eternidad cuando este mundo sea muy chico para mí.
Las estrellas son las que bañan las noches de anhelos y esperanzas. Son con las que sueño dormida y despierta, y que me verán cumplir esos sueños tarde o temprano.
Por eso el titulo del blog, porque aquí publico una parte de mí que lleva implícita mis deseos, que no puedo esperar se vuelvan realidad.
Su nombre viene del árabe "ad-Dabaran", que significa "la que sigue". ¿Pero a quien sigue? Sigue a las Pléyades ("palomas" en griego), un cúmulo de estrellas bastante jóvenes (apenas unos 100 millones de años) e increíblemente hermosas.
¿Y que tienen que ver el blog y Melissa con Aldebarán?
Soy una astrónoma de corazón (aunque estudie periodismo), que si pudiera hacer que siempre fuera de noche para nunca dejar de ver las estrellas, lo haría.
Aldebarán es mía, la considero de mi propiedad, la estrella que estuvo ahí antes que yo existiera y que ahí seguirá muchísimo después de que yo ya no exista, y por la que me pasearé en la eternidad cuando este mundo sea muy chico para mí.
Las estrellas son las que bañan las noches de anhelos y esperanzas. Son con las que sueño dormida y despierta, y que me verán cumplir esos sueños tarde o temprano.
Por eso el titulo del blog, porque aquí publico una parte de mí que lleva implícita mis deseos, que no puedo esperar se vuelvan realidad.
No Mucho...
No pido mucho, sólo algunas respuestas, y tal vez uno que otro abrazo.
Dime, ¿qué es más difícil?
¿Empezar algo incierto, continuar venciendo los problemas, o terminar algo que te hizo feliz?
Voy a empezar a imaginar que ya no estas. De otro modo nunca voy a superarte.
Empezaré a pensarme la vida sin ti, como si nunca hubieras venido a ella, y a tratar con todas mis fuerzas de olvidarte.
Ahora, voy a continuar con mi tarea, que me duele mucho más de lo que te puedes imaginar, pero que ni el más grande obstáculo va a detener.
Y como todo, terminaré este capítulo de mi vida tan doloroso, para pasar a uno nuevo e incierto, que en realidad no creo que pueda ser peor que esto. Nada puede ser peor que esto.
El desamor tiene nombre propio y es el tuyo. Rompiste mi corazón en miles de pedacitos. Y los mas importantes quedaron debajo del ropero, hasta el fondo, donde mi mano no los alcanza, ¿y que no hay una escoba en esta casa?
Préstame tu escoba, permíteme tu hombro, cuéntame un chiste, dame un dulce, muéstrame tus fotos, llévame lejos, llena el silencio, calla esta soledad.
Hazlo por mi, mira que no pido mucho, solo algunas respuestas, y tal vez uno que otro abrazo. Y bueno, un hombro ajeno en el que llorar un poquito…
Dime, ¿qué es más difícil?
¿Empezar algo incierto, continuar venciendo los problemas, o terminar algo que te hizo feliz?
Voy a empezar a imaginar que ya no estas. De otro modo nunca voy a superarte.
Empezaré a pensarme la vida sin ti, como si nunca hubieras venido a ella, y a tratar con todas mis fuerzas de olvidarte.
Ahora, voy a continuar con mi tarea, que me duele mucho más de lo que te puedes imaginar, pero que ni el más grande obstáculo va a detener.
Y como todo, terminaré este capítulo de mi vida tan doloroso, para pasar a uno nuevo e incierto, que en realidad no creo que pueda ser peor que esto. Nada puede ser peor que esto.
El desamor tiene nombre propio y es el tuyo. Rompiste mi corazón en miles de pedacitos. Y los mas importantes quedaron debajo del ropero, hasta el fondo, donde mi mano no los alcanza, ¿y que no hay una escoba en esta casa?
Préstame tu escoba, permíteme tu hombro, cuéntame un chiste, dame un dulce, muéstrame tus fotos, llévame lejos, llena el silencio, calla esta soledad.
Hazlo por mi, mira que no pido mucho, solo algunas respuestas, y tal vez uno que otro abrazo. Y bueno, un hombro ajeno en el que llorar un poquito…
Carta A Un Amigo Mientras No Estaba Conmigo...
Agosto 19, 2005
Ni te imaginas todo lo que pasó mientras no hablamos.
Conocí a alguien, hablamos, lo llegué a querer, lo llegué a querer demasiado, me di cuenta que él es lo que yo quiero para mi, el me llegó a querer, pero no me quería bien, el se fue, se rompió mi corazón.
Ahora estoy muy triste, porque el sacaba lo mejor de mi. Aún lo hace. Pero ahora no esta conmigo. Y me duele mucho. Y el me quiere, si, pero no como a alguien más. Y me dice cosas, y luego se arrepiente de decirlas porque sabe que no es correcto que me las diga viendo la situación en la que está. Pero yo lo quiero. Mucho. El es todo lo que yo quisiera en alguien, y es todo lo que yo quisiera ser también. El es todo, amigo, es todo. No te lo imaginas. Y estoy confundida, y triste. Muy triste. Triste como no quería volver a estarlo. Triste como nunca pensé que estaría. Mas triste de lo que nunca pensé que llegaría a estar. Y mis “amigas” no me entienden, ellas no ven lo que yo le veo. Todo lo que tiene dentro, que es maravilloso e increíble. Nunca pensé encontrar eso en alguien. Tantas cosas hermosas y maravillosas y locas y extrañas y únicas.
Ya no se que hacer. Estoy como perdida. Y espero con ansias que llame en medio de la noche y me diga lo mucho que quiere que le de muchos besitos, y que yo le diga que se los mando, y responda con silencio, mientras pienso que el piensa "NO, porque lo haces? No me hagas eso! Debes decir que no me los vas a mandar". Y extraño que me diga que el no es bueno para mi, pero que le gusta gustarme, y le gusta que yo le guste, pero que se enoja consigo mismo por ello, porque no debería. Y que después de un argumento acerca de todo eso, me abrace muy fuerte, y que con eso me diga que en ese instante, le vale huevo todo lo demás. Y extraño que me diga “Tengo hambre y quiero verte”. Y extraño que me diga que le gusta mi “panza” y mis piernas firmes. Y extraño que juegue conmigo a ser un niño chiquito asqueroso muy alto.
Extraño eso, y todo. Y que se apagaran las luces al momento en que nuestros labios se tocaron por primera vez, porque fue perfecto. Cursi, irreal y perfecto. Y que me cuente de lo que escribe, de sus novelas, de los personajes, de sus orígenes, de sus historias, de lo que quiere, de lo que no le gusta, de lo mucho que come, de lo mucho que quiere comprar mas y mas libros. De lo mucho que me desea, de lo mucho que se siente culpable de desearme. De lo culpable que se siente de que en realidad yo le importe, que no sea un caprichito. De lo mal que se siente cuando piensa pedirme que satisfaga sus berrinchitos de abrazos y juegos. Extraño todo. Lo extraño mucho, amigo.
Y si tan solo el leyera esto.
Probablemente todo seguiría igual.
Que me diga que no parezco una niña de uñas azules, pero tampoco negras. Que me diga bebita, y me recuerde a todas horas que soy, en términos de edad, una niña en comparación con el, y que eso esta mal. Y que yo le diga "¡¿Pero porqué esta mal?!" y el diga "¡Porque si!" y yo ponga mala cara. Y que no pueda mantenerla por mucho tiempo porque el me hace reír mucho, y me alegra. Y lo pienso mucho. Y quisiera hablar con el mucho, pero el ya no quiere, o cree que no debe. Y quiero llorar, para sacarme todo, pero no puedo, no sé porqué no puedo. Es como si la tristeza no se quisiera salir.
Y soñé con el, y era maravilloso. Y no me quería despertar porque sabía que el no estaría cuando despertara. Y desde entonces me acuesto muy temprano y trato de dormir lo mas que pueda, para soñar mas con el, porque en mis sueños él está conmigo.
Y todo se reduce a eso: soñar. Otra vez soñar. Una soñadora incurable que pensó que ya no necesitaba soñar porque lo que quería, ya estaba conmigo en el mundo real.
Ya no tengo corazón. Solo una pasa que late.
Tengo corazón de pasita.
Pudriéndose.
Ni te imaginas todo lo que pasó mientras no hablamos.
Conocí a alguien, hablamos, lo llegué a querer, lo llegué a querer demasiado, me di cuenta que él es lo que yo quiero para mi, el me llegó a querer, pero no me quería bien, el se fue, se rompió mi corazón.
Ahora estoy muy triste, porque el sacaba lo mejor de mi. Aún lo hace. Pero ahora no esta conmigo. Y me duele mucho. Y el me quiere, si, pero no como a alguien más. Y me dice cosas, y luego se arrepiente de decirlas porque sabe que no es correcto que me las diga viendo la situación en la que está. Pero yo lo quiero. Mucho. El es todo lo que yo quisiera en alguien, y es todo lo que yo quisiera ser también. El es todo, amigo, es todo. No te lo imaginas. Y estoy confundida, y triste. Muy triste. Triste como no quería volver a estarlo. Triste como nunca pensé que estaría. Mas triste de lo que nunca pensé que llegaría a estar. Y mis “amigas” no me entienden, ellas no ven lo que yo le veo. Todo lo que tiene dentro, que es maravilloso e increíble. Nunca pensé encontrar eso en alguien. Tantas cosas hermosas y maravillosas y locas y extrañas y únicas.
Ya no se que hacer. Estoy como perdida. Y espero con ansias que llame en medio de la noche y me diga lo mucho que quiere que le de muchos besitos, y que yo le diga que se los mando, y responda con silencio, mientras pienso que el piensa "NO, porque lo haces? No me hagas eso! Debes decir que no me los vas a mandar". Y extraño que me diga que el no es bueno para mi, pero que le gusta gustarme, y le gusta que yo le guste, pero que se enoja consigo mismo por ello, porque no debería. Y que después de un argumento acerca de todo eso, me abrace muy fuerte, y que con eso me diga que en ese instante, le vale huevo todo lo demás. Y extraño que me diga “Tengo hambre y quiero verte”. Y extraño que me diga que le gusta mi “panza” y mis piernas firmes. Y extraño que juegue conmigo a ser un niño chiquito asqueroso muy alto.
Extraño eso, y todo. Y que se apagaran las luces al momento en que nuestros labios se tocaron por primera vez, porque fue perfecto. Cursi, irreal y perfecto. Y que me cuente de lo que escribe, de sus novelas, de los personajes, de sus orígenes, de sus historias, de lo que quiere, de lo que no le gusta, de lo mucho que come, de lo mucho que quiere comprar mas y mas libros. De lo mucho que me desea, de lo mucho que se siente culpable de desearme. De lo culpable que se siente de que en realidad yo le importe, que no sea un caprichito. De lo mal que se siente cuando piensa pedirme que satisfaga sus berrinchitos de abrazos y juegos. Extraño todo. Lo extraño mucho, amigo.
Y si tan solo el leyera esto.
Probablemente todo seguiría igual.
Que me diga que no parezco una niña de uñas azules, pero tampoco negras. Que me diga bebita, y me recuerde a todas horas que soy, en términos de edad, una niña en comparación con el, y que eso esta mal. Y que yo le diga "¡¿Pero porqué esta mal?!" y el diga "¡Porque si!" y yo ponga mala cara. Y que no pueda mantenerla por mucho tiempo porque el me hace reír mucho, y me alegra. Y lo pienso mucho. Y quisiera hablar con el mucho, pero el ya no quiere, o cree que no debe. Y quiero llorar, para sacarme todo, pero no puedo, no sé porqué no puedo. Es como si la tristeza no se quisiera salir.
Y soñé con el, y era maravilloso. Y no me quería despertar porque sabía que el no estaría cuando despertara. Y desde entonces me acuesto muy temprano y trato de dormir lo mas que pueda, para soñar mas con el, porque en mis sueños él está conmigo.
Y todo se reduce a eso: soñar. Otra vez soñar. Una soñadora incurable que pensó que ya no necesitaba soñar porque lo que quería, ya estaba conmigo en el mundo real.
Ya no tengo corazón. Solo una pasa que late.
Tengo corazón de pasita.
Pudriéndose.





