Escribiendo El Principio

La pregunta es cómo fueron mis comienzos en la escritura, y lo primero que me viene a la mente es un pequeño libro hecho a mano que es una colección de poemas titulada “Jamás renuncies a tus sueños”. Fue un presente de cumpleaños de una amiga muy cercana, y creo que es el regalo más original y uno de los más valiosos que me han dado.
Esa fue mi primera experiencia con la escritura, pues fueron esos poemas cortos los que me animaron a escribir los míos propios, a excavar entre mis propias experiencias para crear algo maravilloso y único. Fue después que leí aquellos escritos que me di cuenta que tenia la capacidad y el talento para escribir excelentes cosas diferentes a ensayos y trabajos escritos para el colegio.
Mis primeros trabajos reposan solo en mi memoria, ya que luego de años de olvido y volver a leerlos, me doy cuenta lo mucho que he avanzado. Eran principalmente escritos con la esencia de un suceso real, pero cambiado y lleno de toda serie de eventos imaginarios o fantasiosos. Como esas películas “inspiradas en una historia real” que llevan mucha ficción.
Al principio escribía para escapar de realidades que no me gustaban, para depositar mis tristezas, para esconder sensaciones que no quería que nadie conociera. Luego me di cuenta que no tenía porqué escapar, y que escribir solo me liberaba, me ayudaba a afrontar las situaciones y a expresar lo que sentía por mis seres queridos o incluso lo que ellos sentían por otras personas.
Con el tiempo y la lectura fui desarrollando mis habilidades y puliéndolas, adquiriendo más vocabulario para dar con palabras que emitieran con exactitud un sentimiento, pensamiento o sensación. Y fue el desenvolverme en el campo de la escritura lo que me hizo darme cuenta que esta era la carrera que quería estudiar, esto era lo que quería hacer con mi vida y lo único con lo que me sentiría realizada como persona.
El semestre pasado fue una experiencia de descubrimiento, pues me hizo notar que el camino es muy largo para perfeccionarse como escritor, pero de igual manera me ayudó inmensamente y me mostró que tengo las capacidades necesarias para hacer con este don grandes cosas.
Aunque he cambiado desde las ocasiones en que escribía relatos ingenuos para evadir las verdades desalentadoras de la vida, lo que me anima a hacerlo es la misma razón de siempre: El deseo de crear un existir paralelo en donde más cosas son posibles, donde los sueños son inmarcesibles, y del cual yo soy la dueña pues dicto lo que pasa, lo que no pasa, y la manera en que es contado.
Trabajo: Biografia Escritural





