Promesa

Si, habrá momentos difíciles; momentos en que creerás no poder mas, en que el mañana es tan incierto que intimida.
Sé que habrá tiempos en que no querrás saber de mí, que mi presencia te será un fastidio, y me desearás muy lejos.
Pero también sé, y con mas certeza, que en ninguno de esos momentos te dejaré a tu suerte.
Se que nunca estaré demasiado ocupada para darte una palabra de aliento, un beso, o susurrar una palabra a tu oído.
En este día te prometo que no seremos una pareja perfecta, pero nos amaremos con locura.
Te prometo que muchas veces vamos a dudar de nosotros mismos, pero estaremos juntos para devolvernos la confianza el uno al otro.
Elígeme ahora y ten por seguro que de desde este instante en adelante, te seguirás preocupando por el qué será mañana, pero aun así, estarás mas feliz con el hoy que en este momento te ofrezco.
Promise
No es mía...








Conversaciones Unilaterales

Aquellas que tenemos con las paredes de la habitación, con la almohada antes de dormir, con el escritorio.
Con los papeles del trabajo, con la taza de café de la mañana, con la libreta de notas.
Con las fotografías de tus seres queridos, con el sol y con las estrellas.
Con la luna llena, con el árbol del patio que te vio crecer, con el manubrio del carro.
Con la lluvia en una tarde fría, con la lágrima que cae por tu mejilla.
Con la bombilla que alumbra tenuemente la sala, y la carretera que se pierde en el horizonte.
Con la sortija que dudas en ponerte, con la ventanilla del bus que te lleva hacia tu casa.
Con una tumba con flores marchitas donde yacen los restos de quien te amó tanto.
Conmigo misma cuando no tengo respuesta a las preguntas.
Contigo, pues te has ido.
Contigo, ya que no estas más.
Contigo que nunca volverás.
Vinnie, el modelo

Llegué a Nueva York, era la chica nueva. Y para triunfar en esta ciudad tenia que estar en forma (ejercicio), mantenerme bonita (cabello, uñas), culta (películas independientes, teatro), popular (amiga de todos), y de buen humor (fiestas, conciertos). Y por supuesto, encontrar el amor. Era fácil relacionarse con las mujeres, solo había que hablarles de cualquier cosa, pero con los hombres, debía tener un cierto grado de algo (belleza, estado físico, cultura, divertida) para poder entablar conersación.
Primero traté con un agente bien parecido, Joe, y para ello necesitaba estar en forma, así que lo hice. Fui al gimnasio religiosamente y no comí pizza en días. Nos volvimos amigos muy cercanos, pero de la noche a la mañana y sin razón aparente me dejó de hablar.
Luego intenté con un intelectual, Matt, descendiente de una larga familia de políticos no corruptos. Para ello tuve que volverme muy culta, y lo hice. Vi buen cine, leí libros, periódicos y fui al teatro. Llegamos a ser muy muy cercanos, pero tuve que mirar un poco más hacia mi carrera para balancear. Lo hice y de pronto, su madre decidió que yo no era buena para el, así que me dejó.
Con una carrera en ascenso (desde mesera, luego administradora de un bar y finalmente cantante reconocida en la ciudad), popular entre mi comunidad (ostentaba el titulo de “persona muy conocida”), amiga de todos (gracias a conversar, aprenderme sus gustos, regalarles cosas), pero desesperanzada de la vida en la gran manzana, intenté una vez más. En esta ocasión era Vinnie, el modelo, “cuyo número favorito es el 200 (número de pasarelas en las que ha participado y puntaje que sacó en un examen de inteligencia donde lo máximo a sacar era 1.000)”. Tuve, obviamente, que mantenerme siempre muy presentable. Iba al salón a cada rato, y mi cabello, uñas y bronceado nunca habían estado mejor. Las cosas con Vinnie surgieron muy bien, y aunque pasamos por un corto tiempo de problemas en la relación, al final nos arreglamos. No había estado ni siquiera un mes en la ciudad y ya había encontrado el amor verdadero.
Y se acabó el juego.
Nunca había pasado tanto tiempo con un celular en mi mano. Mucho menos jugando semejante remedo de juego llamado “NY Nights”.
Quien pensaría que aquello que nos pasamos la vida entera buscando con ahínco, un teléfono pudiera dárnoslo en unas pocas horas: amistades incondicionales, trabajo perfecto y amor verdadero.





