.
Hace tanto que no se de ti.
Me pregunto cómo estás. Si las cosas han cambiado o siguen igual.
Me pregunto si me piensas a veces; porque yo a veces te pienso.
Me pregunto si revisas lo que escribo, si secretamente buscas maneras para saber de mí.
Yo secretamente buscaría maneras para saber de ti, pero es que no hay ninguna manera.
No se si estas contento, si encontraste la felicidad al fin; o si aún te sientes miserable y solo.
Si tienes a alguien con quien hablar, o si te tragas todo eso que sientes y piensas.
No se como es tu día a día, si vas a clase, si trabajas, si estudias, si caminas.
Si lloras.
Si me extrañas.
No se si ella ha cambiado. No se si tu has cambiado.
No se si efectivamente la decisión que tomaste fue la mejor.
Sabes que por mi puedes retractarte en cualquier momento y regresar.
Sabes que te recibiría con los brazos abiertos y te dejaría llorar sobre mis hombros.
Me mata no saber si estas bien, si estas mal o si sólo estas.
O si ya no estás.
Supongo que mi miedo más grande es que ya no vivas.
No sé lo que haría.
Sé que no puedes ver lo que lloro, pero en serio espero que lo sientas.
Que sientas tu camisa mojada por mis lágrimas.
Que te duela la cabeza y no puedas respirar, como yo ahora.
Contrario a lo que piensas, mi vida no siguió igual cuando te fuiste.
Y…en verdad creo que la tuya tampoco.
Aquí extrañándote,
Melissa
"Dios mio...bendícelo hoy y siempre...ayúdalo señor, a encontrar paz...y nunca lo desampares...cuídalo como yo no pude hacerlo..."
Me pregunto cómo estás. Si las cosas han cambiado o siguen igual.
Me pregunto si me piensas a veces; porque yo a veces te pienso.
Me pregunto si revisas lo que escribo, si secretamente buscas maneras para saber de mí.
Yo secretamente buscaría maneras para saber de ti, pero es que no hay ninguna manera.
No se si estas contento, si encontraste la felicidad al fin; o si aún te sientes miserable y solo.
Si tienes a alguien con quien hablar, o si te tragas todo eso que sientes y piensas.
No se como es tu día a día, si vas a clase, si trabajas, si estudias, si caminas.
Si lloras.
Si me extrañas.
No se si ella ha cambiado. No se si tu has cambiado.
No se si efectivamente la decisión que tomaste fue la mejor.
Sabes que por mi puedes retractarte en cualquier momento y regresar.
Sabes que te recibiría con los brazos abiertos y te dejaría llorar sobre mis hombros.
Me mata no saber si estas bien, si estas mal o si sólo estas.
O si ya no estás.
Supongo que mi miedo más grande es que ya no vivas.
No sé lo que haría.
Sé que no puedes ver lo que lloro, pero en serio espero que lo sientas.
Que sientas tu camisa mojada por mis lágrimas.
Que te duela la cabeza y no puedas respirar, como yo ahora.
Contrario a lo que piensas, mi vida no siguió igual cuando te fuiste.
Y…en verdad creo que la tuya tampoco.
Aquí extrañándote,
Melissa
"Dios mio...bendícelo hoy y siempre...ayúdalo señor, a encontrar paz...y nunca lo desampares...cuídalo como yo no pude hacerlo..."
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Love is always patient and kind,
it is never jealous.
Love is never boastful, no conceited.
It is never rude or selfish,
it does not take offense and is not resentful.
Love takes no pleasure in all the people’s sins,
but delights in the truth.
It is always ready to excuse,
to trust, to hope, and to endure whatever comes.
Love does not come to an end.
Primera de Corintios, 13: 4 - 8
it is never jealous.
Love is never boastful, no conceited.
It is never rude or selfish,
it does not take offense and is not resentful.
Love takes no pleasure in all the people’s sins,
but delights in the truth.
It is always ready to excuse,
to trust, to hope, and to endure whatever comes.
Love does not come to an end.
Primera de Corintios, 13: 4 - 8
Celebraciones
Piensen el en peor cumpleaños de toda su vida.
Piensen con calma.
Repasen los que se han quedado en su memoria por el motivo que sea.
¿Ya lo tienen?
Probablemente no. Tal vez crean que ninguno de sus cumpleaños fue lo suficientemente malo como para categorizarlo como “el peor”; o tal vez todos sus cumpleaños fueron experiencias absolutamente terribles y ninguno fuera realmente peor que todos los demás; o simplemente no se acuerdan…
El cumpleaños en ese sentido es como todas las otras celebraciones familiares: Navidad, año nuevo, (los que celebran) acción de gracias, etc. Y probablemente algunas hayan sido más memorables que otras por cualquier motivo.
Mis navidades y años nuevos felices se remontan a mi infancia, cuando los otros integrantes de la familia aun estaban en este país y podían llegar a la casa de mis abuelos a reunirse con todos los demás y celebrar juntos. Poco a poco se fueron: De los 5 hij@s de mis abuelos maternos (y sus respectivas familias), uno se fue para El Ecuador, otro para España, otra para Estados Unidos, otro vive en otra ciudad aquí en mi país (pero parece que viviera en otro planeta); y fuimos nosotros, mi mamá y mi familia inmediata, los que nos quedamos aquí. Bueno, casi toda mi familia inmediata, porque mi única hermana esta ahora en la Gran Manzana.
Fue entonces cuando las navidades y años nuevos dejaron de ser alegres reuniones, para convertirse en días ni siquiera normales, sino tristes.
De una reunión multitudinaria, llena de niños que corren por todos lados y adultos que ríen alrededor del licor, a una cena para tres en casa, sin música siquiera y a dormir temprano. Es…un cambio drástico.
Y supongo que lo fue también para todos los demás. Mi tía (la de EEUU) vive allá con su esposo y dos hijas, pero estoy segura que la primera celebración tuvo que ser la mas dura, pues llegaron allá sin conocer a nadie. Mi tío (Ecuador), se fue con su esposa y tres hijos luego de haber vivido siempre en la casa de mis abuelos, asi que creo que no les fue fácil pasar la primera navidad sin los viejos. Y mi otro tío (España)…él está solo allá; es soltero, no tiene hijos, y es el hermano menor, el consentido; vamos, que tiene que haberle dolido.
Y mi hermana…pobrecita mi hermana… Ella esta solita. Sí, tiene a mi familia paterna, pero no me tiene ni a mi mamá ni a mí. Recién se acaba de mudar con su novio de muchos años a un apartamento solos, pero aún no han pasado la primera celebración importante.
Sé que eventualmente todos dejamos de celebrar con nuestros padres y hermanos para empezar a hacerlo con nuestr@s espos@s, hijos y nietos, pero la transición ha de ser difícil, sobre todo para los que como yo, aún estamos lejos de formar esa nueva familia, pero ya nos quitaron la primera.
Piensen con calma.
Repasen los que se han quedado en su memoria por el motivo que sea.
¿Ya lo tienen?
Probablemente no. Tal vez crean que ninguno de sus cumpleaños fue lo suficientemente malo como para categorizarlo como “el peor”; o tal vez todos sus cumpleaños fueron experiencias absolutamente terribles y ninguno fuera realmente peor que todos los demás; o simplemente no se acuerdan…
El cumpleaños en ese sentido es como todas las otras celebraciones familiares: Navidad, año nuevo, (los que celebran) acción de gracias, etc. Y probablemente algunas hayan sido más memorables que otras por cualquier motivo.
Mis navidades y años nuevos felices se remontan a mi infancia, cuando los otros integrantes de la familia aun estaban en este país y podían llegar a la casa de mis abuelos a reunirse con todos los demás y celebrar juntos. Poco a poco se fueron: De los 5 hij@s de mis abuelos maternos (y sus respectivas familias), uno se fue para El Ecuador, otro para España, otra para Estados Unidos, otro vive en otra ciudad aquí en mi país (pero parece que viviera en otro planeta); y fuimos nosotros, mi mamá y mi familia inmediata, los que nos quedamos aquí. Bueno, casi toda mi familia inmediata, porque mi única hermana esta ahora en la Gran Manzana.
Fue entonces cuando las navidades y años nuevos dejaron de ser alegres reuniones, para convertirse en días ni siquiera normales, sino tristes.
De una reunión multitudinaria, llena de niños que corren por todos lados y adultos que ríen alrededor del licor, a una cena para tres en casa, sin música siquiera y a dormir temprano. Es…un cambio drástico.
Y supongo que lo fue también para todos los demás. Mi tía (la de EEUU) vive allá con su esposo y dos hijas, pero estoy segura que la primera celebración tuvo que ser la mas dura, pues llegaron allá sin conocer a nadie. Mi tío (Ecuador), se fue con su esposa y tres hijos luego de haber vivido siempre en la casa de mis abuelos, asi que creo que no les fue fácil pasar la primera navidad sin los viejos. Y mi otro tío (España)…él está solo allá; es soltero, no tiene hijos, y es el hermano menor, el consentido; vamos, que tiene que haberle dolido.
Y mi hermana…pobrecita mi hermana… Ella esta solita. Sí, tiene a mi familia paterna, pero no me tiene ni a mi mamá ni a mí. Recién se acaba de mudar con su novio de muchos años a un apartamento solos, pero aún no han pasado la primera celebración importante.
Sé que eventualmente todos dejamos de celebrar con nuestros padres y hermanos para empezar a hacerlo con nuestr@s espos@s, hijos y nietos, pero la transición ha de ser difícil, sobre todo para los que como yo, aún estamos lejos de formar esa nueva familia, pero ya nos quitaron la primera.





