Jamás te dejaría solo.
Jamás te dejaría solo,
me es simplemente imposible.
Porque eres mi amuleto y mi trébol de cuatro hojas;
las llaves de mi conciencia, la costura de mi ropa y la manecilla pequeña de mi reloj de pulsera.
Tú vas a donde yo voy,
como el lunar de mi dedo índice, mi timbre de voz y el aire que se agita cuando me muevo.
Y dejarte solo sería como dejar atrás un brazo o salir a la calle sólo con un tercio de los dedos.
Porque eres mis ganas de respirar y las cenizas de mis recuerdos.
Jamás te dejaría solo,
me es simplemente imposible porque tú también me llevas a todos lados.
Y salir sin mí sería no llevar tu párpado superior derecho,
u olvidar en casa la manera correcta de leer las direcciones.
Somos inseparables,
porque alejados somos solo un remedo de ser humano
que nunca será extraordinario hasta que encuentre aquella parte faltante,
imperfecta a simple vista,
absolutamente única e irrepetible para mí.
me es simplemente imposible.
Porque eres mi amuleto y mi trébol de cuatro hojas;
las llaves de mi conciencia, la costura de mi ropa y la manecilla pequeña de mi reloj de pulsera.
Tú vas a donde yo voy,
como el lunar de mi dedo índice, mi timbre de voz y el aire que se agita cuando me muevo.
Y dejarte solo sería como dejar atrás un brazo o salir a la calle sólo con un tercio de los dedos.
Porque eres mis ganas de respirar y las cenizas de mis recuerdos.
Jamás te dejaría solo,
me es simplemente imposible porque tú también me llevas a todos lados.
Y salir sin mí sería no llevar tu párpado superior derecho,
u olvidar en casa la manera correcta de leer las direcciones.
Somos inseparables,
porque alejados somos solo un remedo de ser humano
que nunca será extraordinario hasta que encuentre aquella parte faltante,
imperfecta a simple vista,
absolutamente única e irrepetible para mí.
Villana
Me dices que quieres proteger mi corazón de cualquier pena,
de cualquier herida.
Evitarle cualquier dolor y ser su guardián por siempre.
Y aunque suene romántico y principesco,
hablas como si yo no fuera capaz de herir a nadie.
Y eso es mentira.
Porque puedo romper corazones de la misma vil forma como me lo rompieron a mí.
Tengo toda la capacidad de destruir las ilusiones de un ser humano indefenso.
Aparentemente tengo un don magistral para defraudar.
Y no es algo de lo cual me enorgullezca, pero parece ser parte de mí.
Soy la victimaria de mi historia, la villana de este cuento.
No la damisela en peligro sino el dragón escupe fuego que amenaza la paz del pequeño reino.
Y que al final es vencido por sus propios crímenes y termina pagando la condena que merece.
Y al acepto, sin condiciones ni reclamos, porque sé que es lo que gané.
Porque romper un corazón de esa manera,
aunque lo desee con todas mis fuerzas,
no tiene perdón.
de cualquier herida.
Evitarle cualquier dolor y ser su guardián por siempre.
Y aunque suene romántico y principesco,
hablas como si yo no fuera capaz de herir a nadie.
Y eso es mentira.
Porque puedo romper corazones de la misma vil forma como me lo rompieron a mí.
Tengo toda la capacidad de destruir las ilusiones de un ser humano indefenso.
Aparentemente tengo un don magistral para defraudar.
Y no es algo de lo cual me enorgullezca, pero parece ser parte de mí.
Soy la victimaria de mi historia, la villana de este cuento.
No la damisela en peligro sino el dragón escupe fuego que amenaza la paz del pequeño reino.
Y que al final es vencido por sus propios crímenes y termina pagando la condena que merece.
Y al acepto, sin condiciones ni reclamos, porque sé que es lo que gané.
Porque romper un corazón de esa manera,
aunque lo desee con todas mis fuerzas,
no tiene perdón.
.
Y sucedió.
Pero esta vez no es por rabia;
no es por traición o confianza.
Esta vez, aunque habrán las mismas noches en vela y lágrimas mudas,
serán por razones diferentes.
Esta vez, es el silencio el protagonista,
y nosotros meras marionetas.
Esta vez es por las guayabas.
Pero esta vez no es por rabia;
no es por traición o confianza.
Esta vez, aunque habrán las mismas noches en vela y lágrimas mudas,
serán por razones diferentes.
Esta vez, es el silencio el protagonista,
y nosotros meras marionetas.
Esta vez es por las guayabas.
Saca las copas.
Algunos nos llaman excéntricos, otros egocéntricos, y otros simplemente raros.
Pero no nos importa.
Porque utilizar las copas de cristal todos los días para beber agua, o la vajilla elegante para tomar el desayuno, o los zapatos caros para ir al supermercado, significa para nosotros mucho más de lo que ellos pueden imaginar.
Es no esperar una “ocasión especial” para sacar las cosas elegantes o refinadas, porque el hecho de despertar esta mañana, abrir los ojos y ver, poder levantarte y caminar, escuchar el horrible ulular de las palomas en la ventana, recordar el nombre de tus padres, tener la capacidad de quejarte sobre tus vecinos, cantar bajo la ducha para olvidar lo fría que está el agua, y tener que decidir qué ropa ponerte hoy…todo es prueba de que estamos vivos, y ése es el mejor motivo para celebrar.
Porque tus problemas nunca son tan grandes como te lo imaginas, y siempre se puede encontrar algo por lo que estar feliz.
Gracias H, por sacar las copas.
Pero no nos importa.
Porque utilizar las copas de cristal todos los días para beber agua, o la vajilla elegante para tomar el desayuno, o los zapatos caros para ir al supermercado, significa para nosotros mucho más de lo que ellos pueden imaginar.
Es no esperar una “ocasión especial” para sacar las cosas elegantes o refinadas, porque el hecho de despertar esta mañana, abrir los ojos y ver, poder levantarte y caminar, escuchar el horrible ulular de las palomas en la ventana, recordar el nombre de tus padres, tener la capacidad de quejarte sobre tus vecinos, cantar bajo la ducha para olvidar lo fría que está el agua, y tener que decidir qué ropa ponerte hoy…todo es prueba de que estamos vivos, y ése es el mejor motivo para celebrar.
Porque tus problemas nunca son tan grandes como te lo imaginas, y siempre se puede encontrar algo por lo que estar feliz.
Gracias H, por sacar las copas.





