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Y sucedió.
Pero esta vez no es por rabia;
no es por traición o confianza.
Esta vez, aunque habrán las mismas noches en vela y lágrimas mudas,
serán por razones diferentes.
Esta vez, es el silencio el protagonista,
y nosotros meras marionetas.
Esta vez es por las guayabas.
Pero esta vez no es por rabia;
no es por traición o confianza.
Esta vez, aunque habrán las mismas noches en vela y lágrimas mudas,
serán por razones diferentes.
Esta vez, es el silencio el protagonista,
y nosotros meras marionetas.
Esta vez es por las guayabas.





