Jamás te dejaría solo.
Jamás te dejaría solo,
me es simplemente imposible.
Porque eres mi amuleto y mi trébol de cuatro hojas;
las llaves de mi conciencia, la costura de mi ropa y la manecilla pequeña de mi reloj de pulsera.
Tú vas a donde yo voy,
como el lunar de mi dedo índice, mi timbre de voz y el aire que se agita cuando me muevo.
Y dejarte solo sería como dejar atrás un brazo o salir a la calle sólo con un tercio de los dedos.
Porque eres mis ganas de respirar y las cenizas de mis recuerdos.
Jamás te dejaría solo,
me es simplemente imposible porque tú también me llevas a todos lados.
Y salir sin mí sería no llevar tu párpado superior derecho,
u olvidar en casa la manera correcta de leer las direcciones.
Somos inseparables,
porque alejados somos solo un remedo de ser humano
que nunca será extraordinario hasta que encuentre aquella parte faltante,
imperfecta a simple vista,
absolutamente única e irrepetible para mí.
me es simplemente imposible.
Porque eres mi amuleto y mi trébol de cuatro hojas;
las llaves de mi conciencia, la costura de mi ropa y la manecilla pequeña de mi reloj de pulsera.
Tú vas a donde yo voy,
como el lunar de mi dedo índice, mi timbre de voz y el aire que se agita cuando me muevo.
Y dejarte solo sería como dejar atrás un brazo o salir a la calle sólo con un tercio de los dedos.
Porque eres mis ganas de respirar y las cenizas de mis recuerdos.
Jamás te dejaría solo,
me es simplemente imposible porque tú también me llevas a todos lados.
Y salir sin mí sería no llevar tu párpado superior derecho,
u olvidar en casa la manera correcta de leer las direcciones.
Somos inseparables,
porque alejados somos solo un remedo de ser humano
que nunca será extraordinario hasta que encuentre aquella parte faltante,
imperfecta a simple vista,
absolutamente única e irrepetible para mí.





