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Luz intensa
El alma es de luz y se asoma a tus pupilas
Acerca de
Una mirada diferente, con sabor a poesía cotidiana.
Sindicación
 
Gigantes
Me tienen fascinada, tengo que reconocerlo, esos gigantes que coronan nuestros montes, los sucesores de los de Don Quijote.

Los veo a lo lejos en el horizonte, sobre las crestas de las sierras de mis paisajes habituales, y me quedo absorta observando sus giros acompasados, su danza atrapante, y cuando, como si de una conjunción planetaria se tratase, puedo ver una sola torre en la que bailan cien brazos, una sonrisa cómplice se dibuja en mi rostro.


Me gusta distinguirlos a lo lejos desde la carretera y verlos en medio de la noche, con sus palas que apenas se adivinan en medio de la negrura y sus lucecitas rojas que parece que marcaran el contorno de un camino hacia el cielo.




Cuando salgo a caminar por el monte, suelen ser mi objetivo, el segundo premio de una caminata en la que el primero es alcanzar la cresta de la montaña. Miro hacia arriba cuando pierdo el resuello en medio de la ascensión o cuando alguna rama entorpece mi camino y los veo, a lo lejos, guiñándome un aspa, y pienso en lo pequeños que parecen entonces y lo enormes que son siempre cuando llegas a su base.

En algunos campos eólicos hay padres e hijos, grandes y pequeños, incluso si alguna vez me fijo bien, los veo cómo se toman de las manos con cariño y me emociono.

Sé que tienen muchos detractores, hay opiniones para todos los gustos, hay quien asegura que afectan a la fauna del entorno (y yo me pregunto ¿qué es lo que hoy día no afecta a la fauna del entorno?), que hacen mucho ruido (yo he estado en muchos campos eólicos y nunca los he oído ni siquiera suspirar, el propio viento hace más ruido) o que las aves mueren al golpearse contra ellos (estamos de acuerdo, pero también en los cables de alta tensión y aún no se han soterrado).

Una cosa que sí me preocupa es que las pistas que se construyen para su montaje y mantenimiento acercan a los coches algunos paisajes a los que antes sólo se podía acceder a pie.

Y estéticamente, me gustan, me encantan, como decía antes, me fascinan los aerogeneradores. Quizás me fascinan en parte porque me recuerdan a los molinos que hacía en la escuela cuando era pequeña o quizás porque me gusta lo que significan: energía renovable y limpia para todos.

 
Comentario:
En Galicia, sobre todo ahí es donde más los he visto. La sensación es impresionante desde muy cerca, pero desde lejos......no se, es como si fueran muy extraños al paisaje. Mezcla de las dos cosas. Me gusta que hayas pensado en ellos, pobres olvidados. Un beso.
 
Comentario:
A mi también me fascinan los gigantes de viento. Recuerdo un día en el que iba camino de Francia para comenzar un camino y ellos estaban allí, enormes, blancos y hermosos.

Un besito
María
No