El regalo de mi hermano
Este año Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente le han dejado a mi hermano como presente un regalo diferente, arriesgado y único, una marioneta hecha de gomaespuma tallada con tijeras.
Es un duende, tiene la naricilla respingona, la boca perfectamente hecha y pintada, con dientes y campanilla y todo, los ojos azules desmesuradamente abiertos, una sonrisilla pícara como la de su dueño, el pelo rojo, las orejas puntiagudas, un gorro puntiagudo también y un atuendo de terciopelo verde.
Este duende enamoró al Rey Melchor, que es el de mi hermano, en una feria de artesanía de Vitoria. Pasó el pobre hombre tres días dudando si comprarlo, volviendo repetidas veces y quedándose absorto mirando las criaturitas que en aquel puesto de la feria le hacían mil guiños, especialmente aquel pelirrojo descarado. Le convenció finalmente el pensamiento de que si mi hermano hubiera nacido duende, sin ninguna duda hubiera sido ése, con su sonrisa traviesa y los ojos como platos.
Desafortunadamente, Su Majestad Melchor no estaba en mi casa el día 6 para ver el efecto que el regalo causó en el destinatario. Por eso escribo estas líneas, para contárselo dondequiera que esté. Fue un acierto pleno, yo estaba allí escudriñando cualquier atisbo de emoción en la cara de mi hermano mientras abría su regalo. En un primer momento reflejaba estupefacción, “¿qué es esto?”, dijo al verlo tan envuelto en sí mismo que ni siquiera se adivinaba lo que era. Luego al desenvolverlo del todo y ver el duendecillo, como si de una muñeca de adorno se tratase, se le iluminó la mirada, creo que se sintió identificado con aquel orejudo insolente. Cuando finalmente le expliqué que se trataba de un marioneta y le enseñé cómo se manejaba (perdone mi atrevimiento pero al no estar usted allí...) se le vio emocionado como nunca.
El duende, que ahora se llama Gabo por bautismo instantáneo según mi hermano le dio vida, ha participado de todas las reuniones familiares con nosotros, nos lanza besitos al aire, nos dice improperios de lo más variopinto, se mete la nariz en la boca, arruga toda la cara cuando algo no le gusta, nos guiña los ojitos y levanta el dedo corazón con demasiada frecuencia.
A pesar de todo ello, (ya sabíamos usted y yo, en secreta confianza, que este duende tenía pinta de lenguaraz) ya se ha hecho querer por todos, sobre todo por mi hermano que se ríe como un niño cuando juega con él, ¡qué maravilla!.
Ha sido una gran sorpresa, una arriesgada apuesta que se ha convertido en un éxito total, un regalo especial para alguien especial.
Comentario:
Cómo he podido equivocarme, cómo he podido!!!!
El Rey de mi hermano es Gaspar, no Melchor, qué confusión. Perdónenme, Sus Majestades.
El Rey de mi hermano es Gaspar, no Melchor, qué confusión. Perdónenme, Sus Majestades.
Comentario:
Claro que eu falei no Natal porque em Portugal trocamos presentes no Natale e não nos Reis como em Espanha. Outro beijo
Comentario:
Quando se escolhe um presente com carinho, provocámos prazer em quem recebe, mas sentimo-lo também. Era assim que deveriam ser todos os presentes de Natal. Infelizmente isso nem sempre acontece: corremos a comprar algo, só para dizer que cumprimos a nossa obrigação. Beijo
Comentario:
Tus historias son muy dulces, Luz. Me encantan.
Comentario:
¡Estos Reyes Magos, mira que son magos de verdad y hay que seguircreyendo en ellos siempre, siempre.
Precioso Luz, un abrazo grande.
Precioso Luz, un abrazo grande.
Comentario:
Y yo que conozco personalmente a Gabo y que ya le echo de menos, me gustaría aún decirle a Su Majestad Melchor que los verdaderos regalos son así...lanzan besitos en el aire y en general "levantan el dedo corazón con demasiada frecuencia."
Navidad=Consumismo dicen algunos...es porque no conocen a Gabo...
Besitos.
Navidad=Consumismo dicen algunos...es porque no conocen a Gabo...
Besitos.





