Mudanzas
Aún no sé dónde tendré que marcharme, ni cuándo, pero quedarme no es una opción, así que tengo que ir mentalizándome para la mudanza.
Comenzar de nuevo es esperanzador y proporciona a la vez una extraña sensación de vértigo. La vida se transforma entonces en una hoja en blanco que no teme ser escrita y que no sabe de borrones.
Esta situación, previa al cambio, en la que todo es incertidumbre resulta amarga pero, precisamente por incierta, es terreno abonado para los sueños que, esta vez sí, se cumplirán.
Sabedora de que el futuro, como todos mis presentes hasta ahora, es imperfecto, me conformo con poco, con un poco más de lo que actualmente tengo, con continuar mi proyecto de vida, dar un paso hacia delante.
Echaré algunas cosas de menos y, con toda seguridad, algunas de más. Echaré de menos a la gente de aquí, la que me ha acompañado por casualidad en una parte del camino. La gente que me acompaña en este viaje, no por casualidad, seguirá haciéndolo donde quiera que vaya, más lejos o más cerca, lo sé. Echaré de menos esta ciudad, que siempre me pareció inhóspita y fea y que ante la despedida se muestra más amable; echaré de menos esta rutina establecida cuando mi vida se convierta en un caos; echaré de menos mi casa, el primer lugar que ha sido enteramente mío, con todo lo bueno y lo malo.
Pero a cambio volveré a disfrutar de la sensación de que todo es posible, cambiaré de nuevo de ciudad, de barrio, de casa, conoceré gente, trabajaré a gusto, seguiré aprendiendo de la vida...
Comentario:
En todas las cosas siempre hay dos caras y del equilibrio de ambas creamos nuestra vida.
Besiños
M.
Besiños
M.
Comentario:
Mucha suerte Luz, y, sobre todo, no dejes de contarnos.
Comentario:
El hombre nació nómada para morir sedentario en su sufrimiento.
Me ha gustado tu blog, felicidades.
Saludos, José Daniel
Me ha gustado tu blog, felicidades.
Saludos, José Daniel
Comentario:
Mucha suerte, Luz, y muchos ánimos y ojalá mantengas esa certeza: empezar siempre es bueno, es una oportunidad, es como si la vida empezara a escribirse otra vez en un cuaderno sin estrenar.





