Puzzle
Las piezas no encajan. No encajan, por más que lo intento, lo he probado todo, pero no. Me siento en el suelo con el puzzle de mi vida y veo que hay zonas sin acabar, en las que todas esas minúsculas y puñeteras piezas de cartón tienen salientes y ninguna entrantes. Ahora entiendo todo, el puzzle es defectuoso. Me he pasado años jugando a esto y ahora el juego carece de sentido, no se podrá nunca acabar y es demasiado tarde para comprar otro.
Lo peor, lo más deprimente es que las partes que he conseguido montar son maravillosas: hay en el centro una sonrisa que contagia su alegría nada más verla, y se ve al fondo un libro abierto, y abajo unas manos de dedos largos y uñas blancas que sujetan un violín, y... Qué más da! Si no se puede terminar, qué sentido tiene seguir descubriendo cosas, tratar de buscar el sitio adecuado a las piezas que faltan y ver si esa esquinita blanca es el cuello de una camisa o de una bata, como vengo sospechando hace meses.
Qué más da ya todo!
Comentario:
Todo es incompleto por que todo es cíclico, cuando se acaba el ciclo aparece el fin,la muerte.





