Disculpe, no entiendo
Creo que hay días en los que nuestra mente está más ofuscada y no nos deja comprender lo que sucede a nuestro alrededor. ·"Debe ser eso" - me digo una y otra vez tratando de tranquilizarme, mientras me balanceo hacia adelante y hacia atrás en mi silla de oficina, como si de un rito atávico de calma se tratase. Afortunadamente he dejado de balbucear palabras sin sentido hace media hora y he comenzado a escribir.
No comprendo muchas cosas habitualmente. Si me detuviera a pensar en ellas me pasaría la vida en un continuo dolor de cabeza y, sinceramente, no es plan. Además tengo la certeza, en el fondo de mi alma, de que hay muchas cosas que son incomprensibles e inexplicables, por mucho que esto ataque al pensamiento científico y racional que normalmente gasto.
Juro que he entrenado mi capacidad de asombro para que cada vez tenga que salir menos a respirar y así deje menos extenuadas mis neuronas. He procurado hacerme fuerte, limando esos resquicios de intolerancia, y que lo diario y cotidiano no me afectara.
Pero la situación se desborda y supera todo lo soportable por el ser humano. Desde esta mañana estoy alucinando y sin necesidad de estupefacientes:
Alucino con mi jefe que me pide que falsifique lo infalsificable y encima intenta justificar el asunto y darle un aire de santidad.
Alucino con la polémica más que risible del cartel anunciador del carnaval de Huesca (aún no me lo creo).
Alucino con una compañera de trabajo que miente descaradamente, tan descaradamente que hasta yo, que no tengo nada que ver, me he puesto roja.
Alucino con las puñaladas por la espalda de las que soy un mal testigo, maniatado y amordazado.
Alucino con la catadura moral de algunos de mis más insignes colegas y el alcantarillado que están dispuestos a hacer para conseguir no se sabe qué.
Alucino con la gente que se dedica a rescatar perros abandonados en medio de una guerra en la que cientos de personas mueren cada día, muchos de ellos porque no tienen lo mínimo para sobrevivir.
Alucino con los que van de listos por la vida y hablan de todo como si dieran una conferencia y que, cuando pegan un patinazo y topan con alguien que controla, se lanzan a por otro tema en el que sentar cátedra.
Alucino hasta la náusea con los que tratan de sacar tajada de las víctimas del tsunami.
Alucino con los que piensan que soy subnormal y además tratan de demostrarlo insultando mi inteligencia día a día.
Y en medio de tanto alucine e incomprensión me iré a pasar este fin de semana a un hospital para enfermos mentales, a ver si encuentran un remedio milagroso y me dan una dosis de lucidez que me permita recobrar el autodominio.
Por fin he dejado de balancearme.
Ahora sólo me falta cerrar la boca.
Comentario:
Hoy la luz ha deslumbrado :)
Comentario:
Preciso também de tratamento. Ando a alucinar com a mentira e com a facilidade e convicçao com que se mete. Parece-te que me aceitam no hospital?
Compreendo que alucines, mas os loucos são os outros.
Beijo e bom fim de semana.
Compreendo que alucines, mas os loucos são os outros.
Beijo e bom fim de semana.





