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Todo amante es un soldado en guerra. Ovidio
Acerca de
me gusta escribir, me gustan los surrealistas, los situacionistas, me gustan los años 20 y los 50's y la época medieval. Hago cartas astrales por placer y divertimento. Voy al teatro cuando puedo. Me gusta el cine independiente. Me gusta leer ensayo y filosofía e historia. Me gusta la gente valiente. Adoro a Voltaire y Jünger. Me gusta Bolaño y Auster. Me gusta la fotografía, verla y hacerla. Es mi pasión. Me gustan las casas viejas derruídas y abandonadas. Me interesa todo lo misterioso. Me gustaría ser detective. Me gustaría ser médico y psicóloga. Me gustaría darles amor a todos los niños del mundo que sufren en estos momentos y se sienten solos y abandonados. Me gusta lo que hago, trabajar en hospitales. Necesito escuchar a los demás para reconocerme en éste mundo. Me gustaría rodar cortometrajes. Me ponen violenta los violentos. Amo el amor...
Sindicación
 
Estamos dejando que se abra un abismo de palabras ...
Este corazón todavía sirve.
No permanece imperturbable. Las numerosas tempestades aplazaron los momentos alegres y se llenó de ceniza el hueco imperdonable entre nuestros alientos.
Te titulo:
Sol.
Te titulo:
Imperio.

Ya no somos los ángeles que soñábamos borrachos que éramos.
Ya no somos esos ángeles que imaginábamos, hipnotizados por el amor, que éramos.
Ya no somos más.
Realidad extraña que extendida en el día largo de cada amanecer planificado, asoma riéndose con dientes plomizos y sonrisa rota.
Me adelanto a los soles mientras viajo veloz y trasporto un paisaje al otro.
Destrozo (y me destrozo)uno por otro. Los mezclo hasta no saber a dónde voy. Modifico la creación. O eso parece...
Los colores se amontonan y sueño que duermo mientras conduzco. Mientras conduzco. Mientras conduzco hacia el sol más grande.

En esta tierra que miro y me llama, deseo postrar mi cansancio, mi desventura, mi desesperanza. Mi corazón pintado de colores, mezclado con la línea ocre horizontal que separa nuestros recuerdos.
Cómo se te ocurre. CÓMO SE TE OCURRE!!!!
Ya no puedo desempañar el cristal de lágrimas.
Y la piedra que eres, me mira, al tiempo que mira el eterno océano que tiene delante.

Ya no somos, pero este corazón todavía sirve. O eso creo.
 
Tiesas Altas. Pirineo aragonés.
 
Palestina en manos del fascismo israelí.
4 Mar. - Soldados que servían a sus órdenes, y que fueron testigos de los hechos, le acusaron de confirmar la muerte de la niña a bocajarro con hasta 20 disparos. Su caso adquirió una repercusión nacional e internacional. Su juicio en un Tribunal Militar, también.

Tras un largo proceso, el «Capitán R.» fue absuelto de los cargos. Los testimonios de sus soldados se contradecían. Algunos de ellos confesaron que su relación con su superior dejaba mucho que desear y la justicia militar dio por buena la versión del oficial, quien dijo haber disparado al bulto por creer que la mochila contenía una bomba, y así proteger a sus hombres.

Después de aquel juicio -muy cuestionado por las asociaciones de derechos humanos israelíes- el «Capitán R.» fue ascendido a mayor (comandante) y sirve como oficial de operaciones en la misma brigada en la que servía entonces, la Guivati.

No sólo eso, el ya «Mayor R.» acaba de recibir del Estado una compensación de 80.000 shekels (14.300 euros) por el acoso sufrido por la Policía Militar. Además, le serán devueltos los 2.000 shekels (360 euros) que adelantó por los gastos legales de su defensa.

La familia Al-Hams no ha recibido en Gaza un solo shekel por la muerte de su pequeña hija quien, con sus libros en la mochila, iba inocente a la escuela por un sendero envuelto en la maldita niebla, pero donde se topó con la muerte.
 
Ni un solo paso atrás.
Heródoto decía que era más fácil embaucar a muchos juntos que a una sola persona. Me parece una observación de lo más atinada, porque al juntar a muchos puedes potenciar la carga emocional. Sumido en una horda, el individuo abandona su propia responsabilidad (véanse los linchamientos) y actúa dirigido por las tripas y no por el cerebro. El paroxismo sentimental de un grupo enardecido suele dejarte medio tonto, de ahí que uno sea más fácil de confundir.

Engañar a una sola persona, en efecto, puede ser más costoso, sobre todo si esa persona insiste en saber. Como hizo Anna Politkóvskaya. La democracia también tiene sus mártires, y Anna es la penúltima mártir de la civilidad (y digo penúltima porque seguro que en el entretanto ha caído algún otro anónimamente). A los individuos que no se conforman con vivir la vida de los obedientes y que se empeñan en saber más allá de las verdades oficiales, no es fácil engañarlos. Para neutralizarlos hay que usar otras vías: o bien se les intenta comprar, o bien se les aterroriza hasta callarlos; por último, si estos procedimientos no han dado resultado, se les silencia con la prisión o el plomo. Son métodos extremadamente eficaces; la mayoría cierra la boca, antes de que se la cierren para siempre.

Pero algunos no se rinden jamás. Lo maravilloso es que, pese al terror y el maltrato, siga habiendo individuos que perseveren en su esfuerzo por saber y por decir. Gracias a estos héroes solitarios, modestos e indefensos, el mundo evoluciona y se convierte en un lugar un poco mejor. Son los presos encarcelados por el totalitarismo cubano. Y los saharauis machacados por la represión marroquí. Son las mujeres árabes que luchan por su libertad. O las innumerables víctimas de ETA: porque en este país hemos conocido bien de cerca lo que es la heroicidad civil.

El asesinato de Anna no sale de la nada. Desde hace años, esta periodista delgaducha y pálida, que ha denunciado repetidamente las atrocidades cometidas en Chechenia, se ha enfrentado a los poderes más oscuros. En 2001 fue arrestada por el Ejército ruso, en 2002 tuvo que exiliarse durante cierto tiempo por las amenazas, en 2004 intentaron envenenarla. Uno no se convierte en héroe porque decida serlo en un momento sublime y decisivo. Para los héroes y heroínas civiles como Anna, la vida entera está hecha de una infinidad de momentos decisivos. No es que un buen día den un paso adelante, como el héroe militar que se presenta voluntario para una acción suicida, sino que hacen algo muchísimo más difícil y admirable, consistente en que durante semanas, durante meses y años, no dan un paso atrás en su dignidad y su libertad, pese a las presiones y los terrores. Y eso es algo que no todo el mundo es capaz de hacer.

Hace más de una década entrevisté a la escritora bengalí Taslima Nasreen. Taslima, por entonces treintañera, había despertado la furia de los fundamentalistas por el mero hecho de denunciar las matanzas interraciales y la situación de la mujer en su país. Los integristas islámicos dictaron una fatwa contra ella, y la escritora había tenido que salir huyendo para salvar la vida. Estaba en Suecia como asilada política, y fue en Estocolmo donde la entrevisté. Recuerdo todavía las complicaciones de aquel encuentro; por pura precaución, no se nos dio ninguna dirección a la que acudir, sino que la escritora vino de improviso a nuestro hotel, acompañada por una mujer policía. Al acabar la charla y salir al pasillo, una puerta restalló muy cerca al cerrarse de golpe: y entonces vi cómo Nasreen, que había mantenido el tipo durante toda la entrevista, se encogió con un gesto de terror absoluto, como un animalillo desvalido. Taslima regresó años después a su país, y ha seguido escribiendo y luchando. Es otra heroína civil, y espero que su coraje no acabe costándole la vida.

Cuento esta historia para intentar acercarme a la realidad de esta gente admirable. Para atisbar la dimensión de su sacrificio y su proeza. Imaginen la asfixiante cotidianidad de Anna, piensen en sus días y sus noches, en las larguísimas horas aguantando la angustia, en el miedo al regresar a casa al atardecer. Aún así, ella siguió adelante. Estaba haciendo un reportaje sobre torturas: dio la vida por dar la voz a esas pobres víctimas martirizadas. Es la épica de los humildes, la salvación del mundo.

Rosa Montero.

 
Asco dadaísta
Toda forma de asco susceptible de convertirse en negación de la familia es Dada; la protesta a puñetazos de todo el ser entregado a una acción destructiva es Dada; el conocimiento de todos los medios hasta hoy rechazados por el pudor sexual, por el compromiso demasiado cómodo y por la cortesía es Dada; la abolición de la lógica, la danza de los impotentes de la creación es Dada; la abolición de la lógica, la danza de los impotentes de la creación es Dada; la abolición de toda jerarquía y de toda ecuación social de valores establecida entre los siervos que se hallan entre nosotros los siervos es Dada; todo objeto, todos los objetos, los sentimientos y las oscuridades, las apariciones y el choque preciso de las líneas paralelas son medios de lucha Dada; abolición de la memoria: Dada; abolición del futuro: Dada; confianza indiscutible en todo dios producto inmediato de la espontaneidad: Dada; salto elegante y sin prejuicios de una armonía a otra esfera; trayectoria de una palabra lanzada como un disco, grito sonoro; respeto de todas las individualidades en la momentánea locura de cada uno de sus sentimientos, serios o temerosos, tímidos o ardientes, vigorosos, decididos, entusiastas; despojar la propia iglesia de todo accesorio inútil y pesado; escupir como una cascada luminosa el pensamiento descortes o amoroso, o bien, complaciéndose en ello, mimarlo con la misma identidad, lo que es lo mismo, en un matorral puro de insectos para una noble sangre, dorado por los cuerpos de los arcángeles y por su alma.


Libertad: DADA, DADA, DADA, aullido de colores encrespados, encuentro de todos los contrarios y de todas las contradicciones, de todo motivo grotesco, de toda incoherencia: LA VIDA.
...Del Manifiesto dadaísta. Tristan Tzara.