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En peligro de extinción
Miradas al paisaje escépticas o idealistas, a ratos y según tenga el día.
Acerca de
Image hosted by Photobucket.com El autor de este blog no se responsabiliza de las opiniones ajenas, y cree que tampoco de las propias. Las cosas nunca son del todo como tú crees, y mas vale que el momento de la extinción te pille con la necesaria dosis de escepticismo.
 
Me gusta la gasolina ¿Por eso tengo la camisa negra? (I)
Pues no os conté la boda, ya lo siento. Pero es que tampoco dio mucho que contar. La noche fue agradable, no dio pie a momentos para recordar y sí a dos semanas largas de vacaciones. Estando fuera del nido no he tenido acceso fácil a las comodidades de la línea ADSL, así que lo dejé todo para el final, como los malos estudiantes..

Volví a mi Ciudad del Norte a dos días del estallido de sus fiestas tan mundiales. Encontré bien a mi madre, superando sus continuos y pequeños achaques. Ya son tres años sola en casa, y creo que ni ella misma imaginó entonces que seguiría adelante con esta energía, cuando en los días posteriores a la muerte de papá se preguntaba, nos preguntaba y Le preguntaba "¿cómo es que no me llevó a mí antes?". Se ha acomodado a una rutina que le jalona la vida de pequeños pasos y que le plantea a diario el estímulo de cumplir con el paso siguiente, sintiéndose activa: levantarse temprano, darle un repasillo a la casa, desayunar, ir a misa, la compra, comida, un poco de siesta, algo de plancha si hay, un paseito por el barrio, cena temprano, quizá algo de tele, pero poco... y a buscar el sueño,que siempre viene. Y cuando llegamos los hijos "emigrantes", es la mujer más feliz. Aunque lo disimule, como siempre. Un día os hablaré más de ella.

Recogí a mi hermana en el aeropuerto. S. llegó para pasar una semana en casa durante las fiestas, ver a los amigos que pudiera, salir lo que fuera menester... y volver el domingo siguiente a las montañas, porque le tocaba trabajar dos días más antes de sus vacaciones. Tantos años fuera de casa te alejan de muchos de aquellos a los que una vez llamaste amigos, y los que quedan tienen niños y, por tanto, otras obligaciones donde difícilmente cabe una farra despreocupada sin límites. En ese S. y yo estamos igual, así que terminamos por salir de noche algo, lo justo para palpar a fondo el ambiente de este año bailando todo lo posible las canciones del verano, sacar de casa varias veces a mamá para que viviera un poco el ambiente y CONVIVIR, un hábito que esta familia ya no practica desde hace tiempo.

Volver a casa me evoca siempre un montonazo de sensaciones sobre las que siempre digo -también- que escribiré un día. Las relaciones de encuentros y despedidas, el espíritu que vive en mi antigua habitación, cómo está cambiando mi Ciudad del Norte y sus nuevos vecinos del Oeste, tantas cosas...Pero son temas recurrentes que siempre estarán ahí y tendrán algún sitio en el blog. Hace más de década y media que vivo entre dos ciudades: Una la vivo a diario; la otra se quedó mi corazón. Perdón por la cursilería; no lo he podido evitar.

Antes de emprender viaje al Valle de las Montañas con S. tuve tiempo de montarme en la feria con mis sobrinas en una mImage hosted by Photobucket.comontaña rusa del demonio llamada Ala Delta (ver fotito), despedir a su madre, que es mi hermana mayor A, antes de que la familia se largara al Mediterráneo, de estar con mis amigos del alma JC y A y a sus dos churumbeles, de saludar a unos cuantos primos, de rezar un padrenuestro ante un soleado número 78 y de otra vez NO ver a mi hermano y familia, de nuevo fuera de la ciudad cuando estoy yo.

Domingo. Nueva despedida, pero ésta para pocos días. A las Montañas, y por atajo. Pero se me ha hecho muy tarde y hoy el día en periódico ha sito matador. Mañana os termino de contar el pasado y nos metemos con el presente y el futuro próximo.

BANDA SONORA. Salia de la redacción un compañero de las tareas gráficas y, mientras hablábamos de nuestras respectivas vacaciones, ví que llevaba unos discos en la mano y nos enganchamos hablando de Stevie Wonder. Hay una canción tranquila del viejo Stevie que me recuerda a un autobús viajando de madrugada hacia la capital, cincuenta estudiantes con ganas de comerse el mundo y un corazón que latía al 120 por ciento. Y en el cassete que sonaba de madrugada en ese autobús de futuros periodistas, una canción de nostalgia envuelta en terciopelo: "Ribbon in the sky".
 
Dos intrusos peligrosos... y vacaciones a la vista
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Para que os fiéis. Y yo que pensaba que este diario era íntimo. Estos dos intrusos se han colado y han estado husmeando en mis cosas. Menos mal que las cámaras de seguridad les han pillado in fraganti.

Si les conocéis de algo o les habéis visto merodeando por ahí, os agradecería que me dejárais un post. Pensad que mañana os puede pasar a vosotros.

Dentro de dos horas y media me voy de boda. No es la mía. Conozco a priori a tres personas, además de la novia. A ver si lo pasamos bien, que es de lo que se trata. Mañana después de la resaca, recogeré los bártulos y me iré a la Ciudad del Norte. El linZZe recarga las pilas. Familia, fiesta, espero que todo sea entrañable.

Aquí dejaré el periódico, el hastío del verano, cuando hay menos cosas que contar que nunca y hay que darle al tarro para encontrar historias interesantes, y también dejo esta ciudad que ahora se inunda de jovencillos rubios y rubias que descubren la libertad emborrachándose por las calles. A mi vuelta me espera mes y medio de trabajo durísimo, lo más jodido del año: la guerra que dan las fiestas de los pueblos, la madre que les parió. Después suelo tomar la segunda quincena de vacaciones, más que nada para pasar página. Y en esta segunda quincena, tras lo que llevo bailao, lo que apetece es huir del país, incluso del continente, si se puede.

Anoche cené con La Mari en un hindú. Teníamos pendiente ese descubrimiento étnico, entre otros... y bueno, todo estaba bastante rico, y con muchos colorines vivos, como las pelis de Bollywood que ambientan el comedor desde la tele. La Mari ha salido esta mañana en tren hacia el Mediterráneo para reunirse alli con sus padres. El tiempo no pasa en balde y ella siente que es el momento de acompañarles. Cómo la entiendo. Me pasa igual con la mía.

Durante la cena hablamos de ese viaje nuestro de septiembre. Nuestra amiga Rizos, la tercera pata del taburete vacacional, ha logrado que le den las mismas fechas de vacaciones que nosotros, así que sólo queda armar el viaje: vuelos y estancias. Este año queremos volver a México para visitar el DF y la costa Oeste. Hay que mirar vuelos interiores, líneas de bus y lugares de interés. Todas las sugerencias serán bienvenidas. Ya os iré contando qué hacemos por fin... porque el año pasado por estas fechas hablábamos de Perú y terminamos recorriendo Costa Rica en un Toyota de alquiler. Y yo con el hombro roto, y sin saberlo :P . Pero esa es otra historia.

Mañana os cuento la boda.

PD. Ya han barrido el rellano del garaje. :DD Yupi