EL VALOR DEL TIEMPO
Para saber el valor de un semestre:
Pregúntale a un estudiante que reprobó el examen final.
Para saber el valor de un mes:
Pregúntale a una madre que ha dado a luz prematuramente.
Para saber el valor de una semana:
Pregúntale a un editor de la revista semanal.
Para saber el valor de una hora:
Pregúntale a los amantes que esperan para verse.
Para saber el valor de un minuto:
Pregúntale a la persona que perdió el tren, el autobús o el avión.
Para saber el valor de un segundo:
Pregúntale a quien haya sobrevivido de un accidente.
Para saber el valor de una milésima de segundo:
Pregúntale al atleta que gano una medalla de Plata en las Olimpiadas.
MENSAJE
EL ARTE DE LA VIDA
“ El maestro, en el arte de la vida, no distingue mucho entre su trabajo y su juego,
su mente y su cuerpo,
su educación y su recreación,
su amor y su religión; apenas distingue cuál es cuál.
Simplemente percibe su visión de la excelencia en todo lo que hace, dejando que otros decidan si él está jugando o trabajando.
A sus propios ojos siempre está haciendo las dos cosas.”
ESCOGIENDO EL PROPIO DESTINO
"Estoy dispuesto a dejar todo" dijo el príncipe al maestro. "Por favor, acépteme como discípulo".
"¿Cómo elige un hombre su camino?", preguntó el maestro.
" A través del sacrificio" respondió el príncipe. "Un camino que exige sacrificio es un camino verdadero".
El maestro tropezó con una estantería. Un jarrón valiosísimo se cayó y el príncipe se arrojó al suelo para agarrarlo. Cayó en mala posición y se rompió el brazo, pero consiguió salvar el jarrón.
"¿Cuál es el mayor sacrificio, ver estrellarse el jarrón o romperse el brazo para salvarlo?" Preguntó el maestro.
"No sé" respondió el príncipe.
"Entonces, ¿cómo quieres orientar tu elección hacia el sacrificio? El verdadero camino es elegido por nuestra capacidad de amarlo, no de sufrir por él".
POESIA
"...La poesía es como el viento,
o como el fuego,
o como el mar.
Hace vibrar árboles,
ropas,
abrasa espigas,
hojas secas,
acuna en su oleaje
los objetos que duermen en la playa..."
José Hierro
(España, 1922 - 2002)
preciosa poesia
o como el fuego,
o como el mar.
Hace vibrar árboles,
ropas,
abrasa espigas,
hojas secas,
acuna en su oleaje
los objetos que duermen en la playa..."
José Hierro
(España, 1922 - 2002)
preciosa poesia
CAMBIAR
De joven yo era un revolucionario y mi oración consistía en decir a Dios:
- "Señor, dame fuerzas para cambiar el mundo".
A medida que fui haciéndome adulto y caí en la cuenta de que me había pasado media
vida sin haber logrado cambiar a una sola alma, transforme mi oración y comencé a decir:
- "Señor, dame la gracia de transformar a
cuantos entran en contacto conmigo. Aunque sólo sea a mi familia y a mis amigos. Con eso me doy por satisfecho".
Ahora, que soy un viejo y tengo los días contados, he empezado a comprender lo tonto que yo he sido. Mi única oración es la siguiente:
- "Señor, dame la gracia de cambiarme a mi mismo".
Si yo hubiera orado de este modo desde el
principio, no habría malgastado mi vida.
WOODY ALLEN
Si me dieran a escoger volver a ver una película de Woody Allen seria Misterioso asesinato en Manhattan
BUSCA EL CENTRO
Alguien pregunta a un maestro anciano:
-¿ Cómo haces tú, cuando ayudas a otros?
Muchas veces vienen a verte personas, pidiéndote consejo en asuntos de los que sólo conoces poco.
Pero después se encuentran mejor.
El maestro dice:
-No depende del conocer si uno se para en el camino y no quiere seguir adelante.
Porque el conocimiento busca seguridad donde se pide valor
y libertad donde la verdad ya no le deja elección.
Y así va dando vueltas.
El maestro, sin embargo,
resiste al pretexto y a la apariencia.
Busca el centro, y allí recogido, espera
-como uno que extiende las velas al viento-
por si acaso le alcanza una palabra eficaz.
El otro,
al acercarse a él,
lo encuentra allí donde él mismo tiene que llegar,
y la respuesta es para ambos.
Ambos son oyentes.
EL PESO DE LA NADA
Dime, ¿cuánto pesa un copo de nieve?, preguntó un gorrión a una paloma.
Nada de nada, le contestó.
Entonces debo contarte algo maravilloso, dijo el gorrión.
Estaba yo posado en la rama de un abeto, cerca de su tronco. Cuando empezó a nevar. No era una fuerte nevada ni una ventisca furibunda. Nada de eso. Nevaba como si fuera un sueño... sin nada de violencia. Y como no tenía nada mejor qué hacer, me puse a contar los copos de nieve que se iban asentando sobre los tallitos de la rama en la que yo estaba.
Los copitos fueron exactamente 3,741,952. Al caer el siguiente copo de nieve sobre la rama, que tú dices pesa "nada de nada", la rama se quebró.
Dicho ésto, el gorrión se alejó volando.
EMOTICONES
Por la noche pienso estar bien %-} mirando una película de {
El origen de los emoticones
Escoge uno...o dos...o....
El origen de los emoticones
Escoge uno...o dos...o....





