<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/"><title><![CDATA[MACHAQUITO PLANET]]></title><link rel="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/atom.xml"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated><entry><title><![CDATA[siempre quise tener un acuario]]></title><link rel="MACHAQUITO PLANET" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/atom.xml" title="MACHAQUITO PLANET"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[siempre quise tener un acuario]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(pepeniebla)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/c_114.htm"><![CDATA[<br/><br/><embed quality="high" scale="noscale" name="FLVPlayer" salign="LT" type="application/x-shockwave-flash" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" height="300" width="400" src="http://www.esnips.com//3rd/flvplayer/esnips_flvplayer12.swf" flashvars="linkfromdisplay=true&amp;height=300&amp;width=400&amp;xmlURL=http://www.esnips.com//flashxml/1/8dbc9198-ec0b-4f02-8547-76585474d000&amp;autostart=false&amp;image=http://www.esnips.com/http://docthumb0.esnips.com/imageable/medium/8dbc9198-ec0b-4f02-8547-76585474d000/?du=6a214c76-2147-102b-a962-0015173e3082&amp;uu=89516fa5-1ab3-4d5d-b027-dbe657eca81b&amp;dt=1208616919000&amp;fu=230539d4-0618-4aab-899b-566071ffb780"></embed>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[AL SON DE LOS TESTÍCULOS CANTORES]]></title><link rel="MACHAQUITO PLANET" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/atom.xml" title="MACHAQUITO PLANET"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[AL SON DE LOS TESTÍCULOS CANTORES]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(pepeniebla)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/c_112.htm"><![CDATA[Cuando se conocieron, ella era lavandera en el arroyo de los Topos y él, pastor en los montes de la Ardilla.<br/>Se querían. Se amaban. Follaban bien. Incluso podría decirse que saltaban chispas de las sábanas, chispas mágicas de la hierba, del suelo, de cualquier entramado que sirviera de lecho para su traqueteo festivo.<br/>Pasaron lunas y lunas. Pasaron, luego, planetas.<br/>Ella, que había estudiado para lavandera superior, consiguió sin embargo un puesto en la pescadería del pueblo. No contenta con aquel cambio de suerte, se esforzó y logró convertirse en la encargada del establecimiento. Hizo después un “master” que acabó por lanzarla, como una catapulta laboral, al estrellato de su gremio, llegando a detentar el cargo de Ministra Consejera de Peces y Pescados.<br/>Mientras tanto, él seguía cuidando su rebaño.<br/>Ambos comenzaron a acudir a las reuniones y ágapes, invitados en función de la importante posición que ella había adquirido. Pero, con el tiempo, la situación se fue volviendo incómoda.<br/>- ¿Y entonces… - preguntaba un archiduque – a qué dice usted que se dedica?<br/>- Soy pastor.<br/>- ¡Ah! … ¿De qué iglesia?<br/>- No, no. Pastor de cabras.<br/>Y la cosa iba empeorando por momentos.<br/>Un día él acabó planteando la ruptura: lo siento, ya no te quiero, ya no estoy enamorado de ti. Lo dijo serio y con la cara muy alta, para que no se notara demasiado su desgarro interior.<br/>- ¿Cómo es posible? ¡Con lo bien que funcionábamos en la cama!<br/>- Tú lo has dicho: “funcionábamos”<br/>Así acabó la cosa, con ambos derrotados. Habían estado juntos tantos años que ya no podían, ni querían, acostumbrarse a otra sombra en el lado opuesto del cuadrilátero nocturno.<br/>La nieve siguió cayendo en el invierno y los peces continuaron siendo peces. Las cabras, ya se sabe, tiraron al monte, donde vivieron por muchos años más como absolutas y rotundas cabras.<br/>…………………………<br/>NOTA: “… al son de los testículos cantores” es un verso extraído de un poema de César Vallejo.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[AYER ME ATABA UN ZAPATO...]]></title><link rel="MACHAQUITO PLANET" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/atom.xml" title="MACHAQUITO PLANET"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[AYER ME ATABA UN ZAPATO...]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(pepeniebla)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/c_109.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/machaquitoplanet/files/header.jpg" alt="" border="0" width="500" height="341"/><br/><br/>... Y descubrí que el suelo no está tan lejos de la tierra como algunos quisieran hacernos creer.<br/>Que la velocidad de mis neuronas no llega ni a la suela de tocino de mis zapatos nuevos.<br/>Que caminar sobre dos pies se parece demasiado a caminar por la cuerda floja de un mundo hinchado, como un globo, por su propia vanidad.<br/>Y, ya que estaba agachado, observé lo que había entre mis piernas. Una triste pistola para matar el ansia.<br/>Un pedazo de carne ensimismada, que padecía en silencio su hambre de horizontes.<br/>Que no era feliz porque ignoraba que la felicidad la tenemos, casi siempre, en la punta... de la lengua.]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry></feed>
