¿Es ésta la mejor foto del año?
Los premios Pulitzer se han decantado este año por una de las fotos más polémicas de sus últimas ediciones. Una imagen que ya fue premiada por el World Press Photo.

Oded Balilty | AP
La imagen recoge la solitaria resistencia de una mujer durante un desalojo de colonos israelíes. Además de ser una buena foto de prensa, firmada por Oded Balilty, de AP, la imagen tiene una estructura muy poderosa: una diagonal formada por una columna de policías antidisturbios, una horizontal formada por otros colonos mirando desde una montaña, varias columnas de humo negro y la fuerza que le da el gesto de la mujer que trata de parar a los policías.
La fotografía ha generado de inmediato un debate acerca de si recoge realmente la situación de Oriente Medio.
Los resultados de los concursos suelen ser sorprendentes. Por mi experiencia, muchas de las fotos candidatas a ser ganadora caen por uno u otro motivo. Y otras que parecían secundarias alcanzan la cima mientras sus competidoras se van quedando en los distintos estadios del debate del jurado. Esta foto tiene ese aspecto.
Ciertamente no es lo más común en Israel. Pero, ¿sería posible que una sola imagen recogiera un conflicto tan complicado y con tantas ramificaciones? No, no lo sería. Es cierto que lo más normal es ver a los palestinos víctimas de la policía o el ejército israelíes. Pero, ¿por qué no una foto que recoja una situación distinta? Desde luego, desde el punto de vista gráfico, la foto lo merece.

Oded Balilty | AP
La imagen recoge la solitaria resistencia de una mujer durante un desalojo de colonos israelíes. Además de ser una buena foto de prensa, firmada por Oded Balilty, de AP, la imagen tiene una estructura muy poderosa: una diagonal formada por una columna de policías antidisturbios, una horizontal formada por otros colonos mirando desde una montaña, varias columnas de humo negro y la fuerza que le da el gesto de la mujer que trata de parar a los policías.
La fotografía ha generado de inmediato un debate acerca de si recoge realmente la situación de Oriente Medio.
Los resultados de los concursos suelen ser sorprendentes. Por mi experiencia, muchas de las fotos candidatas a ser ganadora caen por uno u otro motivo. Y otras que parecían secundarias alcanzan la cima mientras sus competidoras se van quedando en los distintos estadios del debate del jurado. Esta foto tiene ese aspecto.
Ciertamente no es lo más común en Israel. Pero, ¿sería posible que una sola imagen recogiera un conflicto tan complicado y con tantas ramificaciones? No, no lo sería. Es cierto que lo más normal es ver a los palestinos víctimas de la policía o el ejército israelíes. Pero, ¿por qué no una foto que recoja una situación distinta? Desde luego, desde el punto de vista gráfico, la foto lo merece.
Sabía que mi foto tendría ecos
BBC Mundo entrevistó a Oded Balilty, fotógrafo israelí de la agencia Associated Press, que acaba de ganar el premio Pulitzer de periodismo.
Balilty captó la imagen el 1 de febrero del 2006, durante la evacuación del puesto de Amona en Cisjordania, que las autoridades israelíes habían declarado como asentamiento ilegal.
La entrevista fue realizada en Jerusalén por Jana Beris
Una pregunta casi retórica: ¿cómo te sientes al haber ganado el Pulitzer?
Es una gran cosa. Un gran honor. Para mi y para la fotografía periodística en Israel, todo junto. No es sólo algo personal.
Y se concretó siendo aún muy joven, 28 años... ¿Pensaste que alguna vez recibirías un reconocimiento así por tu trabajo?
Siempre lo quise, creo que como cualquier fotógrafo, pero no creí que sucediera.
¿Realmente se piensa en eso?, cuando sacas fotos ¿eso está en el pensamiento?
Siempre está en la mente y en algún pequeño sitio del corazón.
¿Te sorprendiste cuando te avisaron que habías ganado el premio?
Si, me sorprendí mucho.
¿Cómo fue?
Yo estaba en una cena con amigos para festejar otro premio que había recibido la semana pasada, el Sygma Delta Chi Award, por la misma foto.
En medio de la cena llegó una llamada de Nueva York, en la que me avisaron que me daban el Pulitzer. Todos saltamos, abrimos champagne, fue una gran alegría.
Yo dije que parecen allí como David y Goliat, una escena casi bíblica .
Balilty captó la imagen el 1 de febrero del 2006, durante la evacuación del puesto de Amona en Cisjordania, que las autoridades israelíes habían declarado como asentamiento ilegal.
La entrevista fue realizada en Jerusalén por Jana Beris
Una pregunta casi retórica: ¿cómo te sientes al haber ganado el Pulitzer?
Es una gran cosa. Un gran honor. Para mi y para la fotografía periodística en Israel, todo junto. No es sólo algo personal.
Y se concretó siendo aún muy joven, 28 años... ¿Pensaste que alguna vez recibirías un reconocimiento así por tu trabajo?
Siempre lo quise, creo que como cualquier fotógrafo, pero no creí que sucediera.
¿Realmente se piensa en eso?, cuando sacas fotos ¿eso está en el pensamiento?
Siempre está en la mente y en algún pequeño sitio del corazón.
¿Te sorprendiste cuando te avisaron que habías ganado el premio?
Si, me sorprendí mucho.
¿Cómo fue?
Yo estaba en una cena con amigos para festejar otro premio que había recibido la semana pasada, el Sygma Delta Chi Award, por la misma foto.
En medio de la cena llegó una llamada de Nueva York, en la que me avisaron que me daban el Pulitzer. Todos saltamos, abrimos champagne, fue una gran alegría.
Yo dije que parecen allí como David y Goliat, una escena casi bíblica .
Acompañantes seguros
Varios segundos tembló fuerte la tierra. La vida cambió bruscamente y en el Norte de Pakistán se propagó el dolor y la muerte. La Naturaleza una vez más castigaba. A medida que pasaron los días se iba alcanzando conciencia del desastre. Muchos acudieron en ayuda, unos con personal especializado y otros con alimentos, medicinas, casas de campaña. A sólo seis días del sismo, ya se posaba en la pista del aeropuerto internacional de Islamabad, un IL-62 de Cubana de Aviación con el primer grupo de médicos y paramédicos que, mochila verde olivo a la espalda, llegaban para brindar la ayuda solidaria del pueblo de Cuba. El tiempo transcurrió y en los lugares más intrincados del Himalaya se levantaron 42 hospitales de campaña, los cuales fueron donados al pueblo pakistaní al concluir la misión. A año y medio del desastre, aún las víctimas y secuelas del terremoto están latentes. Sirvan estas fotos como homenaje a quienes dejaron lo más querido, su familia, su casa, por brindar la mano de un amigo sincero, sin importar credo ni raza.

Desde el primer momento, los hombres y mujeres del Contingente Internacional Henry Reeve, dieron muestra de la profesionalidad que les caracteriza.

Los fijadores externos fueron puestos en los miembros de las víctimas por manos cubanas.

Los salones quirúrgicos trabajaron de día y de noche. Muchos le deben la vida a los cirujanos, ortopédicos, anestecistas y demás personal paramédico.

Las manos nunca temblaron, a pesar de los temblores de la tierra que eran constantes por las réplicas.

Un grupo de mujeres, niños y hombres, todos víctimas del fuerte terremoto, recibieron en Cuba sus prótesis para insertarse de nuevo en la vida.

En Balakot, la ciudad desaparecida, donde reinó la muerte, familias sobrevivientes emprendieron el camino en busca de refugio.

Balakot a los 10 dias del desastre.

La fracturas de fémur abundaron entre las víctimas.

El crudo invierno no frenó la ayuda solidaria de los cubanos, quienes provenientes del Caribe, enfrentaron las inclemencias.

Después de siete meses y medio de misión en Pakistán, llegó el momento de la partida. En el pueblo humilde del Himalaya quedó la huella de quienes vinieron de muy lejos y lo dieron todo por ayudar a las víctimas.
Esta niña de la Cachemira, lleva en el rostro la secuela del sismo. Me dio en llamarle la Diosa de la Vida. Qué será de ella? Podrá sobrevivir y borrar de su mente las cosas malas que se le impregnaron cuando en breve segundos su familia lo perdió todo, incluso a muchos de sus miembros.

Desde el primer momento, los hombres y mujeres del Contingente Internacional Henry Reeve, dieron muestra de la profesionalidad que les caracteriza.

Los fijadores externos fueron puestos en los miembros de las víctimas por manos cubanas.

Los salones quirúrgicos trabajaron de día y de noche. Muchos le deben la vida a los cirujanos, ortopédicos, anestecistas y demás personal paramédico.

Las manos nunca temblaron, a pesar de los temblores de la tierra que eran constantes por las réplicas.

Un grupo de mujeres, niños y hombres, todos víctimas del fuerte terremoto, recibieron en Cuba sus prótesis para insertarse de nuevo en la vida.

En Balakot, la ciudad desaparecida, donde reinó la muerte, familias sobrevivientes emprendieron el camino en busca de refugio.

Balakot a los 10 dias del desastre.

La fracturas de fémur abundaron entre las víctimas.

El crudo invierno no frenó la ayuda solidaria de los cubanos, quienes provenientes del Caribe, enfrentaron las inclemencias.

Después de siete meses y medio de misión en Pakistán, llegó el momento de la partida. En el pueblo humilde del Himalaya quedó la huella de quienes vinieron de muy lejos y lo dieron todo por ayudar a las víctimas.
Esta niña de la Cachemira, lleva en el rostro la secuela del sismo. Me dio en llamarle la Diosa de la Vida. Qué será de ella? Podrá sobrevivir y borrar de su mente las cosas malas que se le impregnaron cuando en breve segundos su familia lo perdió todo, incluso a muchos de sus miembros.
El regreso a lo perdido.

El timbre del teléfono junto a la cama me saca de un sueño lleno de amor. Miro el reloj y las manecillas marcan las 3:05 a.m. Ya es 12 de octubre de 2005. La voz del otro lado del auricular insiste en preguntarme si aún estoy dormido. Sólo había transcurrido un par de horas desde que decidí ponerme en horizontal.
- ¿Tienes algún problema?
- No.
- ¿Todo marcha bien por la casa?
- Si.
- ¿No tienes ningún problema personal o familiar?
- Acaba de decir que tienes para mí, porque las preguntas me auguran una misión difícil…
- Hace falta que te prepares urgente, eches lo imprescindible en un maletín y estés en el aeropuerto a las 6:30 a.m. para que partas junto a una brigada de médicos, rumbo a Pakistán donde brindarán su ayuda solidaria a las víctimas del devastador terremoto del pasado día 8 de octubre.
- Allí estaré…
(Quizás muchos se preguntarán porque después de 18 meses escribo esta nota para este espacio. Es que la contraseña de mi bloog se extravió y justo ahora volvió a la luz. Aunque pasó el tiempo no quise abrir otra página nueva, me aferré a la primera que llevaba un trabajo de varios meses. La última publicación fue precisamente dos días antes de partir a Pakistán, una cobertura inolvidable que se puede encontrar en www.granma.cubaweb.cu, pero al final me vi obligado a crear una nueva que será la continuación de la primera que lleva por nombre “El ojo que te ve”)
¿OVNI en La Habana?

Antonio Paneque Brizuela, un colega que atiende la esfera de cultura en el diario donde laboro, me informa que estaba viendo por la ventana del baño de hombres del tercer piso, un fenómeno en el cielo.
Es 19 de febrero del año 2007 y son aproximadamente las 6 y 35 de la tarde. El Sol ya casi se puso por el Oeste. Está anocheciendo, aún en los edificios colindantes no se aprecian luces. Veo el fenómeno. No es un avión. Raudo y veloz salgo en búsqueda de mi cámara D1X digital de la Nikon, le acoplo un multiplicador y un objetivo 300 mm, f2,8, ED de marca Nikkor.
Están algo difíciles las condiciones para congelar la imagen. Me subo a la taza de un baño, apoyo sobre el borde, el bastón que soporta a la cámara y el lente grande. Trato de inclinarme para poder verlo entre las persianas de cristal. Apenas se pueden abrir. El dedo aprieta el obturador, el sonido de la cámara me anuncia que se están inmortalizando las imágenes. No me detengo a comprobarlas. El tiempo es oro y el momento: UNICO.

Las fotos que acompañan estas líneas son una muestra elocuente de lo visto en el cielo por Paneque y el autor de esta página. Era un fenómeno alargado, de color amarillo-rojizo, muy luminoso, que surcaba el firmamento en la región Oeste, trasladándose de Norte a Sur, manteniendo la dirección.
Mientras no se demuestre por algún especialista en qué consiste este fenómeno, estamos sin duda ante un OVNI, que es un objeto volante no identificado, y que precisamente no tiene que ser “un platillo volador”.
En enero del año en curso, en algunas partes del planeta se podía ver con binoculares o telescopios de distintos tamaños el cometa McNaught que sorprendió al mundo con su brillo, que lo alcanzó en su máxima expresión después de acercarse al Sol.
Al respecto Esteban Tablón, director del Observatorio de Buenos Aires comentó: “La aparición de un cometa inesperado, el McNaught que ha tomado un brillo que no estaba previsto. Es el cometa más brillante en los últimos 40 años, se ve incluso mejor que la última venida del Halley en el 86”.

Además incursionando sobre el tema OVNI en Internet se señala avistamientos en distintos puntos del planeta en el pasado mes de febrero y se conoció que el capitán Rodrigo Bravo, con permiso de la Comandancia en Jefe del Ejército, participó en una charla internacional del tema, realizada en la ciudad balneario de Viña del Mar, en la que relató "espectaculares" experiencias en distintos lugares de Chile.
Bravo mostró videos y fotografías en la reunión, al tiempo que relató las experiencias con OVNI de varios pilotos de su institución en los últimos 10 años.
Chile, de 15.5 millones de habitantes, está considerado el quinto país del mundo con el mayor número de avistamientos de OVNI, después de Estados Unidos, Perú, Brasil y Rusia.
En Chile, especialmente en la región norte, se han relatado durante los últimos 60 años, más de 600 avistamientos, y esta zona ha sido protagonista de casos considerados sorprendentes.
También los especialistas franceses hicieron públicos muchos casos sobre el tema OVNI en la página web del departamento espacial.
Pasó sin conocerse el brilloso cometa por La Habana? Fue otro objeto volante no identificado el que está en las fotos? La respuesta no la tenemos. Esperemos que si algún especialista vea las fotos pueda dar su criterio. Mientras tanto sigue la incógnita del OVNI habanero.





