EVOCACION

Cuando pienso en ti, pienso en el poema que recibiera Aleida March, poco después de la partida del Che hacia Bolivia:
" Adios, mi única, no tiembles ante el hambre de los lobos
ni en el frío estepario de la ausencia
del lado del corazón te llevo
y juntos seguiremos hasta que la ruta se esfume".
Y agregaría que mi soledad se llenará de tus recuerdos. Amaré en silencio.





