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Columna de rojo sobre fondo gris
Mis columnas publicadas en Prensa Nacional, DIARIO SIGLO XXI y EL OTRO DIARIO.
Acerca de
Jesus Nieto Jurado, aspirante a periodista, ejerciendo ya como tal, tiene el honor de ser mi amigo, y tengo yo el valor de dedicarle un monólogo. La verdad es que es un tio peculiar. Malagueño, que no alagüeño, de pura cepa, aunque de corazón madrileño, madridista y madridoso y el madroño. Le gusta mucho Madrid, ama Madrid, adora Madrid, desea a Madrid...si hasta la primera vez que vino, que por cierto le hice yo de guía, y eso que soy de Móstoles; le chupó el dedo a la estatua de Colón, acarició los leones de la Cibeles, meó en Neptuno y hasta creo que se fumó un cigarro en en el edificio Windsor; pero de buena fé eh, luego le entraron remordimientos de conciencia y subió a mear pa ver si lo apagaba, y esas eran las sombras que se ven.
Sindicación
 
Carta abierta a Don Quijote
Estimado Sr Alonso Quijano el Bueno:

Aprovecho el respiro nocturno que me concede el ardiente calor español para remitirle una misiva con la que conmemorar de la manera más sincera, el cuarto centenario de su existencia, pues sepa Vuesa Merced que de todos los políticos que esta Hispania fértil ha engendrado, ninguno hace sombra a la bien ganada fama que en la defensa del menesteroso su quijotesca persona adquirió.

Dispenseme, Caballero de la Triste Figura, que en estos digitales renglones que redacto con la rapidez del AVE que recorre raúdo la Mancha, no pueda abarcar, por más que mi pluma lo anhele, todos los cambios que desde que Vuesa Merced cabalgaba por los pagos del Toboso, las Españas han conocido, es por ello, y suponiendo de antemano el beneplácito que sospecho en su condición de generoso caballero, amante a tiempo parejo de la pluma y la espada, me permita señalar aquellos vicios y defectos que se perpetuan como la vendimia y la cosecha en esta España plena de despropósitos en las que se anhela desde los mentideros de mando, el advenimiento de algún lider que como bien demostró V.M. desfaciera cuantos entuertos se presentaran a fin de perseguir la utopía y el sueño como pilar básico con el que constituir una nueva sociedad, diferente radicalmente a la actual, que con ciertos matices es similar a la que padeció en primera persona su creador, Cervantes, aquel complutense ilustre a quien debemos su existencia, la de un héroe nacional, patrón de los desfavorecidos y de diferencia patente con los gloriosos Cid y Don Pelayo, luz y guía de algún nefasto gobernante, no de Barataria precisamente.

En pleno siglo XXI, quien esta carta le remite, puede dar plena fe que las galeras en búsqueda de las conquistas imperiales ya no son dirigidas desde El Escorial, muy al contrario, una tierra asilvestrada en los sus tiempos, América, es la que dirige el destino dónde enviar galeras voladoras a las tierras donde Marco Polo descubrió culturas apenas exploradas, tales como los lejanos pagos mesopotámicos, lares destruídos por un Emperador tiránico que engrandece sus confines hacia el Dios del petróleo y los maravedíes.

Sepa además Vuesa Merced, que aquellos nobles caballeros de la Santa Inquisición, con los que se topó en más de una desventura por la meseta, siguen hoy ejerciendo su oscuro poder desde Roma y las sacristías, castigando algo tan sagrado para los caballeros andantes como el amor, ya sea cortés o "inter pares", y condenando a la hoguera, como a Copérnico, Bruno o Galileo a quienes confían en el avance del conocimiento y la ciencia, menester que no es baladí.

Para ir finalizando la presente epístola, y suponiendo la ingente cantidad de cédulas con las que ha de despachar, finalizaré estas líneas relatándole que cuatro centurias después de sus aventuras, los caminos pedregosos por los que deambuló en busca del preciado don de la libertad han sido tiznados de una gris y sempiterna carretera que une mi Madrid con la Bética, a cuyas orillas más de un avispado ventero ha hecho su Agosto a costa de su figura, la de su escudero y la de los gigantes molinos.
No