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Aventuras y Desventuras de un MEF rural
La vida diaria de un maestro de educación física en la escuela rural.
ACERCA DE
Después de varios años de pueblo en pueblo, de escuela en escuela he llegado a Náquera en plena Sierra Calderona He vuelto a las montañas.
SINDICACION
 
Un lunes cualquiera.
Empiezo la semana en Bugarra haciendo una sustitución. La gripe ha podido con Amparo. Me toca hacerme cargo de la clase de tercero y cuarto.Tienen Matemáticas, el sistema métrico. Al menos coincide el tema en ambos cursos. Son 7 alumnos. Hace unas semanas se incorporó Lorena, una niña rumana que aunque se defiende en castellano, necesita un apoyo constante, con libros y cuadernos especiales. Del valenciano nada de nada. La clase ha ido bien. Al ser pocos he podido ir de uno a otro aclarando dudas y ordenando el trabajo de cada cual. Ha dado la casualidad de que a segunda hora teniamos EF, junto a la clase de primero y segundo (6 mas), así que hemos salido al patio aún cuando algún rezagado no había acabado la tarea (lo hemos dejado para como deber en casa). La asignatura de EF la doy en valenciano. Todos hemos tenido que cambiar el chip y utilizar otra lengua y adoptar otros comportamientos. Es difícil hacer este cambio, para ellos y para mi. En el aula hay otros ritmos, otro tipo de conversaciones, tonos, trato personal, exigencias. Después del patio, 10 de primero de ESO y luego la clase de quinto y sexto, otros 10.
He comido en la sala de profesores, paella de ayer, calentada al microondas. Y para Domeño. Veinte minutos de coche oyendo las noticias en la radio. Al llegar ya me esperaban los pequeñajos de Infantil, 5 en total (de 3, 4 y 5 años) en la puerta de su contenedor prefabricado. Me los he llevado al polideportivo, que está justo al lado y hemos intentado golpear una pelota con una raqueta. Había que verlos. Es curioso como se nota el salto de calidad en la habilidad motriz tan solo en un año de diferencia de edad. La tarde ha acabado con el grupo de primer ciclo, 10 en total. También en el polideportivo. En la grava del recinto vallado de los contenedores-escuela no se puede hacer casi nada. Esperemos que no tarden en acabar la escuela nueva, ya llevan un año así.
 
Punto de partida
Eso pretendo. Que sea un punto de partida hacia el futuro. Un camino abierto, con un recorrido desconocido aún. Quizá encuentre quien me acompañe, quizá no. Voy a contar lo que vea en mi andadura diaria por las escuelas donde hago mi trabajo como maestro de educación física. Puede que hable sobre la flor de los almendros o puede que surjan planteamientos pedagógicos, no lo se. De cualquier modo, espero que sea un camino largo y lleno de aventuras (y por que no, desventuras) que contar.