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Aventuras y Desventuras de un MEF rural
La vida diaria de un maestro de educación física en la escuela rural.
ACERCA DE
Después de varios años de pueblo en pueblo, de escuela en escuela he llegado a Náquera en plena Sierra Calderona He vuelto a las montañas.
SINDICACION
 
Adjudicaciones
Por fin llegó el momento de la verdad. Desde el día 30 de Junio, tengo vacaciones, pero no las he disfrutado todavía. Aún quedaba el fleco por resolver de las adjudicaciones de plazas para el curso que viene. Esos días son todo un espectáculo. Nos juntamos más de 3000 personas en el Palau de Congresos de Valencia. Viene gente de toda la comunidad, madrugando mucho e incluso algunos pasando ya la noche aquí. Yo sin embargo, lo tengo cerca, pero aún así llegué con el tiempo justo. Acudí con un compañero, Miguel, que este curso le tocó marchar a Ontinyent, los dos con esa incertidumbre de a ver dónde vamos a parar. Ya nos habiamos bajado de internet las hojas con las vacantes y teníamos señaladas las preferentes. Cuando empezó la llamada, por orden de lista, empezamos nosotros también a ir tachando las plazas que se iban adjudicando. Como en el bingo, pero con un cartón de 1000 números, que eran las plazas de la provincia de Valencia, de la que no esperabamos salir. Y de hecho ha sido así. Miguel ha podido coger un cole de la capital, cerca de su casa. Y yo elegí repetir como especialista de Educación Física en un pueblo. Esta vez, en Benisanó, a 2 km. de mi casa. Realmente no es un pueblo del estilo a Bugarra, Domeño o Gestalgar. Esta casi pegado a Líria, una ciudad de más de 15 mil habitantes, y muy cerca de Valencia por la autovía de Ademúz, así que pueblo, pueblo, lo que se dice pueblo... Podía haber elegido la plaza de EF del Villar del Arzobispo (¡Vicente, tendrá otro compañero!) pero la próximidad ha podido más. Y es que esto de ser maestro rural implica también al resto de tu familia, y lo de vivir en un pueblito tiene muchos intringulis: médicos, guarderías, los abuelos, las tiendas, el entretenimiento... son cosas a tener en cuenta si optas por la vida rural. Lo de coger el coche y hacerte una hora de ida y otra de vuelta a casa es la otra opción, y entre el tiempo que pierdes y el precio de la gasolina, es para pensarselo. De todos modos, no renuncio a un futuro laboral y por qué no, a un futuro familiar, en una escuela de pueblo, pueblo.
 
Fin de curso
Nos vamos de vacaciones. Y el año que viene, más. Yo ya se que no seguiré en el CRA Bajo Turia. Mi plaza ha sido adjudicada de manera definitiva a un joven maestro de un pueblo cercano (¡buena suerte Manuel!) de modo que cambiaré de aires. Espero que sean aires rurales. Hay convocada una adjudicación de plazas allá por el 20 de julio y hasta entonces no conoceré mi nuevo destino. La elección tiene este orden de prioridades: primero, el caracter rural de la escuela; segundo, la cercanía a mi casa; y tercero, la especialidad de educación física. Ya veremos donde voy a parar.
Aún no tengo claro si seguiré con este blog. La experiencia de escribir a menudo me ha gustado mucho. Además parece ser que he tenido más de mil visitas (no se si igual número de lecturas) y algún que otro comentario. Esto ha sido una sorpresa inesperada y ha hecho que me plantee cosas (como mejorar mi ortografía, ;-))
Al menos escribiré un post más para comentar el proceso de adjudicación y desear buenas vacaciones a todos.