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Aventuras y Desventuras de un MEF rural
La vida diaria de un maestro de educación física en la escuela rural.
ACERCA DE
Después de varios años de pueblo en pueblo, de escuela en escuela he llegado a Náquera en plena Sierra Calderona He vuelto a las montañas.
SINDICACION
 
Déficit de lecturas
Puede que tengan razón los que dicen que el saber no ocupa lugar pero desde luego nadie negará que ocupa tiempo.

Puede que tengan razón los que dicen que los maestros tenemos un horario estupendo y un montón de vacaciones pero tampoco nadie negará (o sí, aquí hay opiniones para todos los gustos, algunas de muy mal gusto por cierto) que son unas horas fuera de los colegios que no son, ni por asomo, equivalentes a no-trabajo.

Este trabajo fuera de las aulas uno/a se lo organiza como puede, según los recursos que tenga a mano; y como le dejen, según sus responsabilidades sociales o familiares. Estoy hablando de actividades formativas (¿aún hay alguien que considere la formación laboral continua como algo opcional?) tipo cursillos en centros de profesores, sindicatos, etc; asistencia a consejos escolares, comisiones del colegio, etc; preparación de las clases, corrección de examenes, deberes, etc. Esta semana sin ir más lejos, empiezo un cursito intensivo de 8 horas para descifrar los encantos de la pizarra digital interactiva, más conocida entre sus amigos por PDI . Ya contaré como me va.

Pero más allá de la jornada laboral y la laboral-no-laboral algunas almas de dios sacan tiempo nosesabemuybiendedondedemonios para tomar entre sus brazos a esa criatura que sobrevive a la era de la tecnología y que nos acompaña desde que al buen amigo Guttemberg se le ocurrió ganarse la vida entre tipos y tintas: su majestad el libro. Yo, lo confieso, últimamente, no soy de esas, y en desde este verano solamente he podido leer un par.Lo bueno de los libros es que los puedes llevar siempre encima, en la maleta, en la mochila, en el coche; los puedes leer de viaje, en la consulta del médico, en el recreo, antes de dormir; un ratito ahora, otro después, el lunes a las 16.45 y el domingo a las 19.00, es un decir. Lo echo de menos. Y creo que lo necesito, profesionalmente hablando.



Aún así, me reconozco un déficit de lecturas por lo que uno se vuelve más exigente para seleccionarlas en tanto en cuanto tiene menos tiempo para dedicarlo a leer. Os pido algunas sugerencias de lecturas sobre educación física que es de lo que al fin y al cabo va esta bitácora que pueda enriquecernos a todos aquellos que pasan por aquí (suponiendo que haya alguien ahí!?)

Volvamos a las raices y leamos un poco, aunque sea poesía.(;-)Zoe Valdés).
No