Oposiciones a Maestro
La primera vez que me presenté fue en junio de 1999. En la fase de concurso me quedé sin plaza y pase a bolsa de interinos. Nunca me llamaron a trabajar. De manera que no sirvió para nada todo mi esfuerzo. Aún hoy no se como pudo ser que no se me llamara para alguna sustitución. No me quedó más remedio que volver a presentarme el año siguiente. Resultado: el mismo. Bueno, casi. Esta vez si me llamaron, el 29 de Noviembre empecé a trabajar en Salem, un pueblecito de la Vall d'Albaida, dentro del CRA Serra del Benicadell.
El año pasado decidí volver a intentarlo. Las razones han sido varias. Una, estaba destinado en La Torre de les Maçanes, vivía allí de lunes a viernes. A las cinco y cinco minutos estaba en casa aburrido como una ostra. Sin ningún tipo de entretenimiento cultural o deportivo, decidí aprovechar el tiempo y estudiar, bueno re-estudiar el temario. Además esta vez parecía más fácil. El primer examen solo consistía en el teórico de la especialidad. El práctico había cambiado. Se mantenía la prueba de expresión pero en vez de las pruebas físicas se incorporaba un examen escrito de carácter práctico. De cinco supuestos basados en situaciones o circunstancias que hacían referencia a escuelas, alumnos, programaciones, materiales, etc. el tribunal sorteaba dos que debían ser solucionados en dos horas. Para mi era mejor que correr durante 12 minutos. Por último, en la tercera parte, exponías una programación didáctica hecha por ti y defendías una de las 15 u.d de que debía constar. El concurso también cambió. Ahora aumentaban los puntos por años de trabajo y no se distinguía entre experiencia en distintas especialidades o primaria. Todo a mi favor. Y aprobé. A pesar de la incoherencia y sinsentido de este tipo de pruebas. Lo de que valga igual un minuto haciendo de Nacho Duato que dos horas de examen práctico escrito es surreal. Y eso es solo un ejemplo.
Este año creo que se mantiene la misma estructura. Y como entonces parece mas fácil aprobar si eres interino ya que los puntos por experiencia pesan mucho sobre el total.Conclusión: Si estudias en serio, apruebas los exámenes y superas la fase de oposición. Para sacar buena nota además necesitas caer simpático, ir a por todas, no tener vergüenza, no ponerte nervioso, tratar al tribunal con respeto pero con confianza, de tu a tu, distinguirte del resto en algún detalle, etc. Pero si la estructura del concurso-oposición, (el peso de cada fase, la distribución de puntos de concurso en cada apartado, etc.) no te va bién (por falta de puntos de experiencia, cursillos, idiomas, etc.) no sacas plaza ni a la de tres. Así que recomiendo a todo aquel que se presente que antes de nada vea la convocatoria, las fases, los puntos, etc. y que si aún teniendo menos de 4 puntos en la fase de concurso quiere seguir adelante, pues nada, que la fuerza le acompañe. Hay quien ha aprobado con menos, haberlos, haylos.
El año pasado decidí volver a intentarlo. Las razones han sido varias. Una, estaba destinado en La Torre de les Maçanes, vivía allí de lunes a viernes. A las cinco y cinco minutos estaba en casa aburrido como una ostra. Sin ningún tipo de entretenimiento cultural o deportivo, decidí aprovechar el tiempo y estudiar, bueno re-estudiar el temario. Además esta vez parecía más fácil. El primer examen solo consistía en el teórico de la especialidad. El práctico había cambiado. Se mantenía la prueba de expresión pero en vez de las pruebas físicas se incorporaba un examen escrito de carácter práctico. De cinco supuestos basados en situaciones o circunstancias que hacían referencia a escuelas, alumnos, programaciones, materiales, etc. el tribunal sorteaba dos que debían ser solucionados en dos horas. Para mi era mejor que correr durante 12 minutos. Por último, en la tercera parte, exponías una programación didáctica hecha por ti y defendías una de las 15 u.d de que debía constar. El concurso también cambió. Ahora aumentaban los puntos por años de trabajo y no se distinguía entre experiencia en distintas especialidades o primaria. Todo a mi favor. Y aprobé. A pesar de la incoherencia y sinsentido de este tipo de pruebas. Lo de que valga igual un minuto haciendo de Nacho Duato que dos horas de examen práctico escrito es surreal. Y eso es solo un ejemplo.
Este año creo que se mantiene la misma estructura. Y como entonces parece mas fácil aprobar si eres interino ya que los puntos por experiencia pesan mucho sobre el total.Conclusión: Si estudias en serio, apruebas los exámenes y superas la fase de oposición. Para sacar buena nota además necesitas caer simpático, ir a por todas, no tener vergüenza, no ponerte nervioso, tratar al tribunal con respeto pero con confianza, de tu a tu, distinguirte del resto en algún detalle, etc. Pero si la estructura del concurso-oposición, (el peso de cada fase, la distribución de puntos de concurso en cada apartado, etc.) no te va bién (por falta de puntos de experiencia, cursillos, idiomas, etc.) no sacas plaza ni a la de tres. Así que recomiendo a todo aquel que se presente que antes de nada vea la convocatoria, las fases, los puntos, etc. y que si aún teniendo menos de 4 puntos en la fase de concurso quiere seguir adelante, pues nada, que la fuerza le acompañe. Hay quien ha aprobado con menos, haberlos, haylos.