VERGUENZAAAAAA
EL REY MASACRANDO OSOS EN RUMANÍA..."TODO UN EJEMPLO"
Mientras se nos agobia con mensajes verbales, folletos, videos, documentales, actos protagonizados por innumerables ONGs, infinidad de científicos, fundaciones privadas, partidos políticos, gobiernos, etc. para mentalizarnos de que el planeta se muere, que la atmósfera, tierra y mares están contaminados, que múltiples especies animales, bosques y plantas incluidos, están desapareciendo y que debemos de cuidar de todo ello, dentro de nuestras posibilidades y al máximo de ellas, puesto que si el planeta (como ser vivo que es) muere, toda la vida que contiene incluidos nosotros moriremos; salta a la prensa un hecho bochornoso para cualquiera pero más aún, para un hombre que dice encarnar un Estado y por tanto al pueblo del mismo. Lo que sigue ha sido publicado en prensa y me limito a copiarlo, que cada cual interprete con arreglo a su leal saber y entender.
La cacería de osos en la que participó Don Juan Carlos el 8 de octubre a los pies de los Cárpatos ha alcanzado niveles de escándalo, con debates televisivos. Ha habido críticas contra el Rey, que abatió varias piezas, y, de paso, contra España
Don Juan Carlos hizo una sangrienta carnicería en la que abatió nueve osos [ursus arctos] y un lobo, especies protegidas por los convenios internacionales que Rumanía también firmó». La cita está extraída de la información publicada el 12 de octubre por el Romania Libera. Y es que la cacería que Don Juan Carlos disfrutó en la región de Covasna entre el viernes ocho de octubre y el domingo siguiente se ha convertido en Rumanía en eje del debate político a escasa distancia de las elecciones presidenciales. (Alexandru Petrescu). (Diario El Mundo 17-octubre 2004; reproduce y amplia a dos páginas con fotos horribles)
Se ve que.
El Rey no coincide con su SEÑORA esposa en casi nada, ya que ella es VEGETARIANA Y ECOLÓGICA, no le gustan los toros, no utiliza abrigos de piel, jamás ha ido de cacería y le gustan los animales y las Artes. (publicado en Internet)
Se ha publicado igualmente, que el Rey (anteriormente) estuvo en Polonia, donde le prepararon (al igual que los osos) para que cómodamente pudiese matar a un bisonte europeo, especie que es como una reliquia en todo el continente y al borde de la extinción, pues se dice que apenas quedan un ciento y poco más de ejemplares.

En España existen cantidad de especies en peligro de extinción, en cuyo cuido gastamos enormes cantidades para conservar las que quedan e introducirlas en lugares donde ya desaparecieron, existiendo leyes que castigan severamente y con multas cuantiosas a quienes atenten contra ellas; igualmente está muy perseguido el furtivismo... por todo ello.
Si un gobernante de la categoría que sea (no hablemos de todo un rey y jefe del estado) da esos incalificables ejemplos... ¿qué se le puede pedir al pueblo, que no goza de inmunidad ninguna?... quede la pregunta en el aire, pero mientras yo pienso en aquellos rajás o nababs del Indostán (hoy casi desaparecidos) y sus masacres del tigre, hasta que casi acabaron con él, hoy los nuevos gobernantes tratan de cuidar y que no desaparezcan la ya menguada población del mayor de los felinos vivos en este pobre mundo.
(ARTICULO)
Mientras se nos agobia con mensajes verbales, folletos, videos, documentales, actos protagonizados por innumerables ONGs, infinidad de científicos, fundaciones privadas, partidos políticos, gobiernos, etc. para mentalizarnos de que el planeta se muere, que la atmósfera, tierra y mares están contaminados, que múltiples especies animales, bosques y plantas incluidos, están desapareciendo y que debemos de cuidar de todo ello, dentro de nuestras posibilidades y al máximo de ellas, puesto que si el planeta (como ser vivo que es) muere, toda la vida que contiene incluidos nosotros moriremos; salta a la prensa un hecho bochornoso para cualquiera pero más aún, para un hombre que dice encarnar un Estado y por tanto al pueblo del mismo. Lo que sigue ha sido publicado en prensa y me limito a copiarlo, que cada cual interprete con arreglo a su leal saber y entender.
La cacería de osos en la que participó Don Juan Carlos el 8 de octubre a los pies de los Cárpatos ha alcanzado niveles de escándalo, con debates televisivos. Ha habido críticas contra el Rey, que abatió varias piezas, y, de paso, contra España
Don Juan Carlos hizo una sangrienta carnicería en la que abatió nueve osos [ursus arctos] y un lobo, especies protegidas por los convenios internacionales que Rumanía también firmó». La cita está extraída de la información publicada el 12 de octubre por el Romania Libera. Y es que la cacería que Don Juan Carlos disfrutó en la región de Covasna entre el viernes ocho de octubre y el domingo siguiente se ha convertido en Rumanía en eje del debate político a escasa distancia de las elecciones presidenciales. (Alexandru Petrescu). (Diario El Mundo 17-octubre 2004; reproduce y amplia a dos páginas con fotos horribles)
Se ve que.
El Rey no coincide con su SEÑORA esposa en casi nada, ya que ella es VEGETARIANA Y ECOLÓGICA, no le gustan los toros, no utiliza abrigos de piel, jamás ha ido de cacería y le gustan los animales y las Artes. (publicado en Internet)
Se ha publicado igualmente, que el Rey (anteriormente) estuvo en Polonia, donde le prepararon (al igual que los osos) para que cómodamente pudiese matar a un bisonte europeo, especie que es como una reliquia en todo el continente y al borde de la extinción, pues se dice que apenas quedan un ciento y poco más de ejemplares.

En España existen cantidad de especies en peligro de extinción, en cuyo cuido gastamos enormes cantidades para conservar las que quedan e introducirlas en lugares donde ya desaparecieron, existiendo leyes que castigan severamente y con multas cuantiosas a quienes atenten contra ellas; igualmente está muy perseguido el furtivismo... por todo ello.
Si un gobernante de la categoría que sea (no hablemos de todo un rey y jefe del estado) da esos incalificables ejemplos... ¿qué se le puede pedir al pueblo, que no goza de inmunidad ninguna?... quede la pregunta en el aire, pero mientras yo pienso en aquellos rajás o nababs del Indostán (hoy casi desaparecidos) y sus masacres del tigre, hasta que casi acabaron con él, hoy los nuevos gobernantes tratan de cuidar y que no desaparezcan la ya menguada población del mayor de los felinos vivos en este pobre mundo.
(ARTICULO)





