LA PARTIDA
La negra dejó que se apagara el sol
La negra infirió su final
Su partida…
Recuerdo que dijo entre risotadas:
“falta poco… llegará el final”…
Y con una copa con champagne
Brindó hasta terminar
Hinchó su paladar
Hirió el corazón que la quería
Habló cosas re`lindas
De la vida y sus antipatías
De la muerte y sus misterios
Todos atentos
Todos contentos
Sin presagiar que sería la puerta del final
Sin augurar el umbral de la eternidad
La negra miró hacia el techo
Y con mucho trecho
Transmutó su presunción
La negra tomó su cigarrillo
Lo observó
Lo dibujó
Lo decoró
Así
Lo prendió
Viendo como se propagaba
Esa larga y danzarina humareda
Tan hermosa!
Tan pretenciosa!
Tan silenciosa!
La negra murmuró
La negra mintió
La negra conspiró
La negra suspiró
La negra me miró!
Se compenetró en mi interior
Y con su fulgor me abrazó
Espantándose la tenebrosa rebelión
Que su sombra encubrió
La negra bailó
Y con su semblante lo conquistó
Se llevó en su color
Una dulce sensación:
Hipocresías!
Desprecios!
Malográndose su compulsión
Pobre negra!!! -Me repetía-
Con mi corazón en la mano
Y con un llanto a medio despertar
Entre aquellas tonadas melancólicas
Y un sorbo de vino
Y la negra se fue!
Se la llevó el tren del olvido
A una tierra del olvido
A una luna sin olvido
A una vida enlutada de vivos...
( para la fugáz amada)

La negra infirió su final
Su partida…
Recuerdo que dijo entre risotadas:
“falta poco… llegará el final”…
Y con una copa con champagne
Brindó hasta terminar
Hinchó su paladar
Hirió el corazón que la quería
Habló cosas re`lindas
De la vida y sus antipatías
De la muerte y sus misterios
Todos atentos
Todos contentos
Sin presagiar que sería la puerta del final
Sin augurar el umbral de la eternidad
La negra miró hacia el techo
Y con mucho trecho
Transmutó su presunción
La negra tomó su cigarrillo
Lo observó
Lo dibujó
Lo decoró
Así
Lo prendió
Viendo como se propagaba
Esa larga y danzarina humareda
Tan hermosa!
Tan pretenciosa!
Tan silenciosa!
La negra murmuró
La negra mintió
La negra conspiró
La negra suspiró
La negra me miró!
Se compenetró en mi interior
Y con su fulgor me abrazó
Espantándose la tenebrosa rebelión
Que su sombra encubrió
La negra bailó
Y con su semblante lo conquistó
Se llevó en su color
Una dulce sensación:
Hipocresías!
Desprecios!
Malográndose su compulsión
Pobre negra!!! -Me repetía-
Con mi corazón en la mano
Y con un llanto a medio despertar
Entre aquellas tonadas melancólicas
Y un sorbo de vino
Y la negra se fue!
Se la llevó el tren del olvido
A una tierra del olvido
A una luna sin olvido
A una vida enlutada de vivos...
( para la fugáz amada)






