Maktub
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"...y entonces fue como si el mundo permaneciese inmóvil porque mi alma se había quedado en silencio".
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Un día especial...
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
Pablo Neruda


A la niña de mis ojos, a esa cosita linda que me tiene enamorada... Muchas FELICIDADES cariño, que cumplas muchos más.
Tu madrina te adora.
 
Átame con fuerza en corto a tu piel...
...miro mis manos quietas, calladas..., y de repente las pulseras empiezan a contonearse, y veo como como mis dedos se mueven ágiles por el teclado. Quiero escribir, no sé muy bien qué, pero quiero escribir, es la única forma de ponerle un poco de vida a este martes, así como de intentar pensar en otra cosa que no sea su sonrisa, pero sé que será inútil, quizá lo único que busco es escribir sobre él e intento buscar otra excusa porque no quiero considerarlo merecedor de ser el protagonista de uno de mis post...

Hace unos días ni siquiera recordaba que existía y ahora no dejo de visitar cada dos por tres el escritorio del ordenador del trabajo para encontrarme con sus ojos que me llaman, con su cuerpo desnudo de cintura para arriba mostrando cada músculo tan bien cuidado, los brazos perfectos estirados en el aire jugando con la gravedad, la camiseta anidada a la cintura, el pie avanzando, dejando ese paso parado en el tiempo...Como parado está mi reloj desde que esa noche cruzamos las miradas...

Y pensar que si no hubiera cogido el teléfono ahora mismo no estaría así, y seguiría con mis días tan normal, como siempre, con mis paranoias y mis risas pero sin tener a nadie constantemente en mi cabeza, asomándose a cada palabra que acude a mi boca y oprimiéndome el pecho cuando vuelvo a revivir aquel último momento en que...
Pero cogí el teléfono y su voz apareció de pronto, -"¿Laura? soy ..., un amigo de G., ¿te acuerdas de mí?"- ...................no, en principio no le recordaba, estaba un poco perdida y el JB tenía mucho que ver en ese momento, eran las dos y media de la mañana y mis amigas y yo ya llevábamos bastante fiesta encima.
-"...espera si, ya sé quien eres..."- ( sonrio maliciosamente para mí, al recordar la imagen del que me hablaba al teléfono, y le digo moviendo los labios a mi prima "¡es un tremendo, que está increíble!", nos reímos las dos).

La conversación es rápida, inconexa, no oigo nada, estoy en mitad de una discoteca enorme y la música lo llena todo, lo último que escucho es un "te vuelvo a llamar en un rato". Mi cara refleja confusión, me siento en uno de los sillones de la terraza y mientras se lo cuento a mis amigas vuelve a sonar el móvil, esta vez con un mensaje en el que leo flipada aún: "tengo ganas de verte..." Todo es extraño sin duda, pero no más que las cosas que suelen pasarme a mí, con lo cual, sigo bailando y hablando con el grupo de chicos mexicanos que hemos conocido, pero su imagen asalta mi pensamiento a cada rato, empieza a fastidiarme la situación, porque no le encuentro la lógica por ningún lado.

El móvil vuelve a vibrar en mi bolso, han pasado dos horas y escucho la voz de mi amigo G. que me dice que salga a la puerta que está allí con ... y con más amigos. Le veo bajando las escaleras, no recordaba que fuese tan guapo. Me sonrié, siento que me fallan las piernas, demasiado tacón, demasiado alcohol, demasiada excitación que no sé de dónde ha salido de pronto pero que está allí muy presente e invade cada poro de mi piel...

El resto de la noche transcurrió rápido, un viaje muy agradable en coche, él a mi espalda hablando de todo un poco; otra discoteca, ya a esas horas medio vacía...caras desconocidas que se acercaban y se alejaban, él a lo lejos, yo perdiendome en mi paranoia, imaginándole cerquita, muy cerquita... Y cuando me quise dar cuenta otro viaje en coche pero ahora camino de la estación de tren, donde nos bajábamos nosotras. Esta vez yo atrás, miro su nuca, quiero acercarme... perderme en ella...

El coche se para, ellas se despiden y bajan. Él vuelve el cuerpo hacia atrás, me mira, me sonrie, me derrito... -"llámame esta semana, quiero verte..."- Mi boca se abre para decirle que si, que le llamaré y apenas he articulado palabra cuando ya siento el calor de la suya besándome, y me pierdo en el vaivén de esa lengua que tan rico besa. Siento su mano en mi rostro, acariciándome, y noto como su piel quema, al igual que yo llevo ardiendo toda la noche desde que sus ojos me atravesaron...
Bajo del coche, no miro atrás hasta llegar a la estación, y lo adivino camino abajo por la Castellana, sonrio y me muerdo los labios que aún tienen su sabor.
Siento el traqueteo del tren, cierro los ojos, las piernas en el asiento de en frente, estoy medio dormida, medio despierta, medio en este mundo, medio en el otro.
Y todo se acaba, una cama vacía, caigo rendida...quiero dormir.

... "átame con fuerza en corto a tu piel" , cantan ahora en la radio y una sonrisa acude a mi boca; yo si que me dejaría atar...
 
Dame tu silencio, que lo quiero gritar...
"Cuidado con la tristeza, es un vício"


...puede ser, puede ser un vício, puede ser más bien un desahogo, un lugar oscuro donde esconderse del mundo, donde guardar el dolor que sabemos que sólo es nuestro y que por ese egoísmo que nos caracteriza, no queremos compartir con nadie más...pero a mi esta tristeza ya me sobra, no la quiero, la aborrezco, ya no la necesito, no quiero que sea mi vício, no quiero que me llene los ojos y no permita que mis sonrisas sean más limpias, más honestas.

Odio esta soledad que últimamente lo invade todo, se está apoderando de mi vida, llenando cada rincón de este piso que ya siento tan mío, y en el que tantas cosas he vivido...¿Dónde están todas las risas? ¿Dónde la complicidad que compartí? ¿Dónde un hombro que se ofrece sincero? ¿Y tanta ilusión que sentí?

No me gusta esta sensación de vacío, porque ahora lo llena todo. El piso está vacío, mi corazón está vacío, mi boca, mis manos y todo a mi alrededor lo siento vacío, tan callado...que este silencio me retumba en los oídos y emite un eco que en muchas ocasiones se hace insoportable.
Las noches son eternas y me hacen sentir más sóla aún. Sólo pienso en que llegue la hora de ir a trabajar, de sumirme en mi rutina, ver esas caras que hace seis meses eran extrañas y ahora forman parte de mi mundo, ahora sólo reflejarme en sus ojos me hace sentir querida, me hace ver que existen personas a las que darles todo mi cariño y sobre todo tener la seguridad de que puedo contar con ellas. Pero al salir de allí vuelve la oscuridad. La hora y media de vuelta a casa se ha convertido en mi momento de reflexión...¿cómo fue el curro, hice algo de provecho? ¿tuve un gesto bonito con mi gente? ¿le dí vueltas a la mierda que tengo en la cabeza o pude olvidarlo?

Miro a la gente que al igual que yo van absortos en sus mundos, bajando de la nube únicamente para fijarse en si la siguiente parada de metro es la suya, escuchando su música, leyendo libros, manteniendo el equilibrio agarrados a la barra... los observo como quien intenta buscarle una explicación a algo que simplemente no la tiene y vuelvo a apoyarme en la puerta perdiendo la mirada en los cables sucios que desaparecen en la oscuridad del túnel...

Interminables escaleras y por fin en el cuarto, en mi piso. Al abrir la puerta no sé qué sensación es más intensa si el calor que me deshace o la soledad tan inminente, tan bien repartida por cada rincón...
Pienso que ya queda muy poco de aquella Laura de 19 años que pisó esta casa por primera vez con la maleta llena de ilusión, aquella que colocó sus cosas con la gran satisfacción de saberse independiente, de tener la responsabilidad de administrar su vida y sus días como se le viniera en gana, sin la supervisión de sus padres.
Me veo con los cubos y las bayetas limpiándolo todo, con la radio a toda leche y aquel chico enredando a mi alrededor, diciéndome lo guapa que estaba con la pinza de maruja en el pelo, jejejee.... aquel con quien perdí mi virginidad en ese sofá donde tanta pasión se ha desprendido después...

Recuerdo las fiestas, porque esos primeros años, todo eran fiestas, un lunes, un martes, daba igual, cualquier excusa era buena para montar un tablao flamenco, llenar la casa de estudiantes de Erasmus, cerveza y esa sangría tan rica! Pensar que hubo mil noches que tuve que taparme la cara con la almohada para poder dormir del ruído y ahora me muero por escuchar aunque sea un susurro...
No sé por qué todo tiene que cambiar tanto y tan deprisa. Cuando empiezas a asimilar un cambio, de repente te sorprende otro aún más fuerte...
Tengo que dejar de escribir, he removido muchos recuerdos y ahora el popurrí es tan grande en mi cabeza que no puedo escribir una frase que tenga un mínimo de coherencia.

...dadme vuestro silencio, que lo quiero gritar...
 
Un veneno llamado amor
“La pasión es efímera, irracional y casi siempre destructiva, pero también proporciona momentos de dicha incomparable. Los sentidos se obnubilan, el deseo aumenta hasta límites insospechados y la necesidad de saciarlo se convierte en una obsesión cargada de dudas, tormento y angustias.Uno se entrega en cuerpo y alma al ser amado, lo idealiza, proyecta en él los propios anhelos y, sin apenas darse cuenta, cae preso en las brumas de lo que considera un sueño único e irrepetible.
Sin embargo, la pasión no siempre es correspondida y, si lo es, nunca dura eternamente, por más que los amantes lleguen a creer en la inmortalidad de su amor. Tras unos días, meses o, en el mejor de los casos, años de enamoramiento, llega el desengaño, el abandono, el desamor. Hay quien se resigna y, a medida que cicatrizan las heridas del corazón, descubre otra forma de amor mucho más duradera y constructiva, pero hay quien, incapaz de aceptar el final de algo que es efímero por naturaleza, se pierde en el abismo de la amargura, los celos, la sed de venganza e incluso la muerte.
Hechizo, filtro, veneno o encantamiento, la pasión es una mezcla de narcisismo y masoquismo que aniquila la razón y desvirtúa la realidad, pero también es la sal de la vida y la fase inicial de lo que con el tiempo puede llegar a convertirse en verdadero amor”.

Un veneno llamado amor Carmen Posadas

¿No estais de acuerdo? Me parece un perfect!