Back to reality.
Un mensaje me avisa de que en una hora me marcho. No puedo evitar que el nudo escondido en mi garganta queme, arda, palpite ahí dentro, atravesado cual obstáculo insalvable. Estoy sentada en la cama de mi hermana. En frente la mía, con un par de maletas llenas de trapos y zapatos. Por el resto de la habitación más bolsas, con cinturones, potingues, toallas de baño, bikinis... Mi verano guardado, empaquetado y en breve rumbo a Madrid de nuevo. Las tres semanas han volado y toca volver. Y no quiero. No me apetece. Me niego, me niego...
Quitando la pila al reloj nunca matarás el tiempo...
Salgo de mi habitación, de esa casa que huele a mi madre, que huele a protección, a cariño, a comida rica, jeje, a familia. Me despido de mis padres y de mi hermana. Sonriendo. Pero al subir al coche, me escondo tras las gafas de sol y lloro. Lloro porque el puto nudo se ha deshecho de pronto y ahora soy incapaz de pronunciar palabra o me pondré a hacer pucheros como una cría. Así que me limito a mirar por la ventana mientras mis vacaciones pasan despacio por mi cabeza como una película en blanco y negro...
Sabor amargo en tu cuello cuando te muerde...
Miles de imágenes me asaltan. La sonrisa de mi canija, los juegos con ella en el agua, las mil fotos que la eché con mi gorra puesta, jeje. Las chorradas con las amigas y los cuadros, flamencos o no flamencos, XDD, sus ideas de buscar un summer loving como "mal" decíamos. Tomar el sol cual lagartos, vuelta y vuelta, agua, más juegos, hacer el pino, pelearse por la colchoneta, llenarse el cuerpo de aceite johnson, atarnos atrás los bikinis para que el sol no deje marcas, cervecitas frías, copas por la noche, perfume, piel caliente, risas, gente, jaleo...
Dame jaleo, ole, ole, ole, oleola... No te detengas, déjate llevá...

Pasear la feria, como decía la canción, aunque más que pasearla nos la bebimos, la bailamos y la reímos. Cinco días sin parar, botellón hasta las mil, amigos y música. Llegar agotada a la cama a las ocho de la mañana después de haber desayunado churros con sol y chocolate. Dormir, comer, siesta, un bañito en mi particular playa, y una noche más por delante...
Dime qué es lo que te pasa, tú me tienes loco...
Al principio sólo fue un cuerpo moviéndose en la semi-oscuridad de la discoteca. Despúes un cuerpo insinuante, bailando realmente bien. Pasó a ser unos ojos clavados esta vez en mi cuerpo. Para terminar siendo una voz, un tacto cálido y la sonrisa más chispeante de todo el verano. Sonaba entonces: "...y es que el amor, es como un hilo, que alegra y cose, los descosíos!"
Quiero licuarte y tener caramelo...
Dejo mi película en stand by, bajo del coche, subo las maletas y maldigo mi nueva e impuesta soledad. Pero me cuelgo del teléfono hasta caer rendida. El despertador suena a la hora en la que llevo acostándome semanas y arrastro mi cuerpo fuera de la cama como buenamente puedo. Salgo y cojo todos los medios de transporte públicos, habidos y por haber. Tengo que atravesar practicamente toda la ciudad. Madrid se respira más tranquilo en agosto pero aún así hoy no le sigo el ritmo. Siento como si el mundo se moviera demasiado deprisa. Yo me limito a echar un pie detrás de otro y por primera vez en muchos años, me siento pequeña en esta gran ciudad.
And so it is...
No tengo prisa, no puedo ni pretendo cambiar esta absurda velocidad a la que se mueven todos como muñecos teledirigidos. Camino por la calle Orense, escuchándo The blowers daughter, una canción que nadie debería dejar de oír, porque es una auténtica delicia, y pienso que tengo que cambiar el chip, no me queda otra. Esta es la vida, mi ciudad, mi rutina.
Que las penas duran tanto como quieras tú seguir llorando...
Y ya estamos a mitad de semana y mi estado de ánimo mejora por instantes. Me quedo con todo lo bueno que he vivido y sobre todo con lo aún mejor que me queda por vivir. Sé que la vida está llena de principios inimaginables y finales inesperados. Sé que mi capacidad para superarme, para sorprenderme y para dejarme llevar no tiene límites. Que, en ocasiones, me gusta beber veneno y que si acerco despacio mi boca a tu oído te puedo contar un cuento...
Suena: Big City Life, de Mattafix.
Quitando la pila al reloj nunca matarás el tiempo...
Salgo de mi habitación, de esa casa que huele a mi madre, que huele a protección, a cariño, a comida rica, jeje, a familia. Me despido de mis padres y de mi hermana. Sonriendo. Pero al subir al coche, me escondo tras las gafas de sol y lloro. Lloro porque el puto nudo se ha deshecho de pronto y ahora soy incapaz de pronunciar palabra o me pondré a hacer pucheros como una cría. Así que me limito a mirar por la ventana mientras mis vacaciones pasan despacio por mi cabeza como una película en blanco y negro...
Sabor amargo en tu cuello cuando te muerde...
Miles de imágenes me asaltan. La sonrisa de mi canija, los juegos con ella en el agua, las mil fotos que la eché con mi gorra puesta, jeje. Las chorradas con las amigas y los cuadros, flamencos o no flamencos, XDD, sus ideas de buscar un summer loving como "mal" decíamos. Tomar el sol cual lagartos, vuelta y vuelta, agua, más juegos, hacer el pino, pelearse por la colchoneta, llenarse el cuerpo de aceite johnson, atarnos atrás los bikinis para que el sol no deje marcas, cervecitas frías, copas por la noche, perfume, piel caliente, risas, gente, jaleo...
Dame jaleo, ole, ole, ole, oleola... No te detengas, déjate llevá...

Pasear la feria, como decía la canción, aunque más que pasearla nos la bebimos, la bailamos y la reímos. Cinco días sin parar, botellón hasta las mil, amigos y música. Llegar agotada a la cama a las ocho de la mañana después de haber desayunado churros con sol y chocolate. Dormir, comer, siesta, un bañito en mi particular playa, y una noche más por delante...
Dime qué es lo que te pasa, tú me tienes loco...
Al principio sólo fue un cuerpo moviéndose en la semi-oscuridad de la discoteca. Despúes un cuerpo insinuante, bailando realmente bien. Pasó a ser unos ojos clavados esta vez en mi cuerpo. Para terminar siendo una voz, un tacto cálido y la sonrisa más chispeante de todo el verano. Sonaba entonces: "...y es que el amor, es como un hilo, que alegra y cose, los descosíos!"
Quiero licuarte y tener caramelo...
Dejo mi película en stand by, bajo del coche, subo las maletas y maldigo mi nueva e impuesta soledad. Pero me cuelgo del teléfono hasta caer rendida. El despertador suena a la hora en la que llevo acostándome semanas y arrastro mi cuerpo fuera de la cama como buenamente puedo. Salgo y cojo todos los medios de transporte públicos, habidos y por haber. Tengo que atravesar practicamente toda la ciudad. Madrid se respira más tranquilo en agosto pero aún así hoy no le sigo el ritmo. Siento como si el mundo se moviera demasiado deprisa. Yo me limito a echar un pie detrás de otro y por primera vez en muchos años, me siento pequeña en esta gran ciudad.
And so it is...
No tengo prisa, no puedo ni pretendo cambiar esta absurda velocidad a la que se mueven todos como muñecos teledirigidos. Camino por la calle Orense, escuchándo The blowers daughter, una canción que nadie debería dejar de oír, porque es una auténtica delicia, y pienso que tengo que cambiar el chip, no me queda otra. Esta es la vida, mi ciudad, mi rutina.
Que las penas duran tanto como quieras tú seguir llorando...
Y ya estamos a mitad de semana y mi estado de ánimo mejora por instantes. Me quedo con todo lo bueno que he vivido y sobre todo con lo aún mejor que me queda por vivir. Sé que la vida está llena de principios inimaginables y finales inesperados. Sé que mi capacidad para superarme, para sorprenderme y para dejarme llevar no tiene límites. Que, en ocasiones, me gusta beber veneno y que si acerco despacio mi boca a tu oído te puedo contar un cuento...
Suena: Big City Life, de Mattafix.
Maktub On Holidays!!!
Pues si, me marcho de vacaciones. Por fin.
Estoy en el curro, terminando las últimas cosas que he de dejar preparadas antes de irme. A las 3 saldré para Getafe, terminaré de hacer la maleta y a la hora de cenar espero estar ya en casita!!
La verdad es que ni me lo creo. Estoy tan acostumbrada a esta rutina, a este ordenador, a observar Alcobendas por la ventana, a llegar al piso y encontrarlo vacío; y dejarlo todo por medio, poner el aire acondicionado, tirarme en el sofá y estar muerta de sueño esperándo la hora de dormir, dormir..., el único alivio antes de que suene el despertador a las 6 de la mañana..., y vuelta a empezar.
Por ello mi actitud es un tanto incrédula. Si no fuera porque mi sonrisa es un poco más intensa que el resto de los días..., que tengo el piso recogido y las maletas encima de la cama, que he dejado el frigorífico vacío, que en mi nick del msn pone vacaciones y muchas exclamaciones detrás y que me he despedido por un tiempo de mucha gente..., no me creería que realmente me voy.

Pero si, es verdad, me voy!!! Me voy por tres semanas. Me voy a mi tierra y si puedo y encuentro algún pirata más también me marcharé unos días a la playa. Pero eso ahora no me importa demasiado. Lo único que necesito es salir de aquí. Estoy saturada de Madrid y sólo pienso en desenchufarme. Desconectarme del mundo. O al menos de este mundo.
Tampoco voy a quejarme demasiado. El verano no va nada mal. Desde luego no tiene naaada que ver con lo que escribía hace un año por estas fechas, cuando la tristeza era un dolor amargo permanente en mi sangre. Este año no. Este año, gracias a Dios, todo es muy diferente. Me siento bien, contenta, feliz. Me siento con ganas, tranquila, capaz, relajada y sobre todo con un verano por delante que disfrutaré al máximo. No sé vivir de otra manera. O todo o nada. Una caída libre tras otra...
Y por suerte el mes de julio tampoco tuvo nada que ver con otros años. El primer finde estuve de festival de raperuzzos en Zaragoza, y mi compi "fotógrafo" y yo nos lo pasamos genial. Conocímos a la gente de Violadores del Verso, a Tote King, Xhelazz, los de Wu tang clan, Rapsusklei..., en fin! a todos! Un lujazo. Disfruté como una niña con zapatos nuevos, jeje.
Otro par de fines de semana he estado en el pueblo. Cumpleaños de mi ahijada, fiesta house del Rafita, botellones hasta las tantas, siestas, baños, familia. Otros pequeños lujos :-)
Y el último finde, es decir, el pasado, estuve en el Camping de El Escorial con unas amigas. Nos lo pasamos como los indios. Imaginate, cinco chicas de veintipoco, solteras y con ganas de juerga, jejeje. ¿Alguien da más? Hicimos de todo menos dormir, porque nos metimos en la tienda a las 8 de la mañana y a las 9 ya no se podía estar ahí del calor que hacía, así que la mejor opción fue ponerse el bikini e irse a la piscina.
En fin, un mes que ha pasado rápido y que al menos este año, no ha dejado ninguna sorpresa desagradable. Ahora acabamos de estrenar agosto y un sol inmenso me brilla entre los ojos... :-)
Nos vemos a la vuelta. Disfrutad vuestro verano!!!
Estoy en el curro, terminando las últimas cosas que he de dejar preparadas antes de irme. A las 3 saldré para Getafe, terminaré de hacer la maleta y a la hora de cenar espero estar ya en casita!!
La verdad es que ni me lo creo. Estoy tan acostumbrada a esta rutina, a este ordenador, a observar Alcobendas por la ventana, a llegar al piso y encontrarlo vacío; y dejarlo todo por medio, poner el aire acondicionado, tirarme en el sofá y estar muerta de sueño esperándo la hora de dormir, dormir..., el único alivio antes de que suene el despertador a las 6 de la mañana..., y vuelta a empezar.
Por ello mi actitud es un tanto incrédula. Si no fuera porque mi sonrisa es un poco más intensa que el resto de los días..., que tengo el piso recogido y las maletas encima de la cama, que he dejado el frigorífico vacío, que en mi nick del msn pone vacaciones y muchas exclamaciones detrás y que me he despedido por un tiempo de mucha gente..., no me creería que realmente me voy.

Pero si, es verdad, me voy!!! Me voy por tres semanas. Me voy a mi tierra y si puedo y encuentro algún pirata más también me marcharé unos días a la playa. Pero eso ahora no me importa demasiado. Lo único que necesito es salir de aquí. Estoy saturada de Madrid y sólo pienso en desenchufarme. Desconectarme del mundo. O al menos de este mundo.
Tampoco voy a quejarme demasiado. El verano no va nada mal. Desde luego no tiene naaada que ver con lo que escribía hace un año por estas fechas, cuando la tristeza era un dolor amargo permanente en mi sangre. Este año no. Este año, gracias a Dios, todo es muy diferente. Me siento bien, contenta, feliz. Me siento con ganas, tranquila, capaz, relajada y sobre todo con un verano por delante que disfrutaré al máximo. No sé vivir de otra manera. O todo o nada. Una caída libre tras otra...
Y por suerte el mes de julio tampoco tuvo nada que ver con otros años. El primer finde estuve de festival de raperuzzos en Zaragoza, y mi compi "fotógrafo" y yo nos lo pasamos genial. Conocímos a la gente de Violadores del Verso, a Tote King, Xhelazz, los de Wu tang clan, Rapsusklei..., en fin! a todos! Un lujazo. Disfruté como una niña con zapatos nuevos, jeje.
Otro par de fines de semana he estado en el pueblo. Cumpleaños de mi ahijada, fiesta house del Rafita, botellones hasta las tantas, siestas, baños, familia. Otros pequeños lujos :-)
Y el último finde, es decir, el pasado, estuve en el Camping de El Escorial con unas amigas. Nos lo pasamos como los indios. Imaginate, cinco chicas de veintipoco, solteras y con ganas de juerga, jejeje. ¿Alguien da más? Hicimos de todo menos dormir, porque nos metimos en la tienda a las 8 de la mañana y a las 9 ya no se podía estar ahí del calor que hacía, así que la mejor opción fue ponerse el bikini e irse a la piscina.
En fin, un mes que ha pasado rápido y que al menos este año, no ha dejado ninguna sorpresa desagradable. Ahora acabamos de estrenar agosto y un sol inmenso me brilla entre los ojos... :-)
Nos vemos a la vuelta. Disfrutad vuestro verano!!!