U make it happen...
You make it happen..., es el eslogan de un anuncio de tv, una idea fresca, ímpetu para que te creas el dueño de tu vida, para que pienses que puedes cambiar lo que se te venga en gana cuando se te venga en gana... Intento contagiarme de esa actitud, intento dejarme engañar..., hoy lo necesito. La depre post vacacional se ha instalado en mi sonrisa y no la deja estirarse demasiado, me tiene sin ánimo y cuesta arrancar. Tú haces que pase. No sé..., no logro estar de acuerdo. He debido dejarme el optimismo en cualquier bolsillo...
Y ahí, tirada en mi sofá, pienso en lo impredecible de la vida..., y recuerdo...
Una pared, fotos, él siempre sonriendo, una lámina de Jack Vettriano, un armario, un escritorio, más fotos y ropa, ropa tirada por el suelo, nuestra ropa, como un rastro por toda la casa, ropa y besos escondidos debajo de cada prenda, entre cada hilo, cada costura. Ropa y caricias entre sus pliegues. Ropa y ganas, ropa y locura, porque nada tuvo la más mínima coherencia unas horas antes, cuando todo empezó o quizá cuando todo se retomó... un año y medio después de la última vez...

Nunca le pongas fin a nada, nunca des por terminado ni jures ni perjures, porque mientras existan cenizas corres el riesgo de volver a quemarte. Y más si te hablan de viejos tiempos al oído, si te cuentan como el que no quiere la cosa lo mucho que le gustaba besarte, las ganas con las que lo hacía, las ganas que le tientan de hacerlo de nuevo, de volver a ponerte contra la pared, el suelo, esa ventana fría por la que admirar Madrid, esa otra desde la que se colaba el frío de Edimburgo o ese edredón de mi casa donde tantas veces nos perdímos...
No se puede mantener el equilibrio, como cantaban Piratas, si se acerca después de tanto tiempo y te mira a los ojos y te besa el cuello y te invita a dormir con él..., no se puede pensar en nada, ni en mi vida, ni en la suya con su novia, ni en los amigos que bailan a nuestro lado, ajenos al huracán que está a punto de estallar, o quizá más conscientes que nosotros de la fiebre que ya lo invade todo. Y sus palabras: "enrea, despendres sensualidad por cada poro de tu piel..., necesito hacerte el amor, en cualquier sitio y de todas las formas posibles...".
Me gustaría recordarlo todo con mucho más detalle, pero el alcohol y otras sustancias lo difuminaron todo un poco, aún así reconocí el sabor de su lengua, lo jugoso de sus labios y el calor de sus manos. Nada se olvida, nada que te haya marcado, nada que te guste, nada que te haya atado en algún momento a un latido...
Y ahí queda todo. No hay más. No quiero más.
Un recuerdo.
Se suceden los anuncios de televisión, el aire acondicionado encendido, el calor no da tregua en el cuarto piso, y mi verano se pasea por mi cabeza, nostálgico casi, acabándose casi, rápido, fugaz, tranquilo y placentero.
El móvil lleno de mensajes con nombre propio, aunque su nombre precisamente sea el modo en el que menos le llamo. Y mil preguntas y momentos y risas a su lado. Hace días un mail con sabor amargo, hace días que no encuentro muy bien mi camino... Así que desconecto. No quiero pensar. Prefiero dejar que las cosas sigan su curso, prefiero pensar que todo pasa por algo y que su mirada aún tiene cosas que decirme...
Cuando no quedan palabras, hablan los ojos.
Siempre.
Una maleta semi deshecha, desorden, un cenicero con un par de colillas Malboro Light, mecheros, un ipod, un libro, revistas, cojines, un póster y mis pies desnudos, jugando uno con el otro, los observo como si no fueran míos, como si se movieran por cuenta propia y yo fuera una mera voayer...
Una agenda abierta por la mitad... mañana es uno de septiembre.
Tengo que levantarme de este sofá.
Ya.
Sonando: Billie holiday - Lady sings the blues
Y ahí, tirada en mi sofá, pienso en lo impredecible de la vida..., y recuerdo...
Una pared, fotos, él siempre sonriendo, una lámina de Jack Vettriano, un armario, un escritorio, más fotos y ropa, ropa tirada por el suelo, nuestra ropa, como un rastro por toda la casa, ropa y besos escondidos debajo de cada prenda, entre cada hilo, cada costura. Ropa y caricias entre sus pliegues. Ropa y ganas, ropa y locura, porque nada tuvo la más mínima coherencia unas horas antes, cuando todo empezó o quizá cuando todo se retomó... un año y medio después de la última vez...

Nunca le pongas fin a nada, nunca des por terminado ni jures ni perjures, porque mientras existan cenizas corres el riesgo de volver a quemarte. Y más si te hablan de viejos tiempos al oído, si te cuentan como el que no quiere la cosa lo mucho que le gustaba besarte, las ganas con las que lo hacía, las ganas que le tientan de hacerlo de nuevo, de volver a ponerte contra la pared, el suelo, esa ventana fría por la que admirar Madrid, esa otra desde la que se colaba el frío de Edimburgo o ese edredón de mi casa donde tantas veces nos perdímos...
No se puede mantener el equilibrio, como cantaban Piratas, si se acerca después de tanto tiempo y te mira a los ojos y te besa el cuello y te invita a dormir con él..., no se puede pensar en nada, ni en mi vida, ni en la suya con su novia, ni en los amigos que bailan a nuestro lado, ajenos al huracán que está a punto de estallar, o quizá más conscientes que nosotros de la fiebre que ya lo invade todo. Y sus palabras: "enrea, despendres sensualidad por cada poro de tu piel..., necesito hacerte el amor, en cualquier sitio y de todas las formas posibles...".
Me gustaría recordarlo todo con mucho más detalle, pero el alcohol y otras sustancias lo difuminaron todo un poco, aún así reconocí el sabor de su lengua, lo jugoso de sus labios y el calor de sus manos. Nada se olvida, nada que te haya marcado, nada que te guste, nada que te haya atado en algún momento a un latido...
Y ahí queda todo. No hay más. No quiero más.
Un recuerdo.
Se suceden los anuncios de televisión, el aire acondicionado encendido, el calor no da tregua en el cuarto piso, y mi verano se pasea por mi cabeza, nostálgico casi, acabándose casi, rápido, fugaz, tranquilo y placentero.
El móvil lleno de mensajes con nombre propio, aunque su nombre precisamente sea el modo en el que menos le llamo. Y mil preguntas y momentos y risas a su lado. Hace días un mail con sabor amargo, hace días que no encuentro muy bien mi camino... Así que desconecto. No quiero pensar. Prefiero dejar que las cosas sigan su curso, prefiero pensar que todo pasa por algo y que su mirada aún tiene cosas que decirme...
Cuando no quedan palabras, hablan los ojos.
Siempre.
Una maleta semi deshecha, desorden, un cenicero con un par de colillas Malboro Light, mecheros, un ipod, un libro, revistas, cojines, un póster y mis pies desnudos, jugando uno con el otro, los observo como si no fueran míos, como si se movieran por cuenta propia y yo fuera una mera voayer...
Una agenda abierta por la mitad... mañana es uno de septiembre.
Tengo que levantarme de este sofá.
Ya.
Sonando: Billie holiday - Lady sings the blues
Comentario:
me encanta
Comentario:
Muy bonito, entrañable y sobre todo con mucho sentimiento. Se echaba en falta leerte!!
1beso mu gordo
1beso mu gordo
Comentario:
siempre he dicho que el cuerpo tiene memoria, y más si la pasión se mezcla con el olor a deseo! una combinación explosiva!
besos
besos
Comentario:
Por si te interesa, te dejo enlazada mi nueva dirección de blog junto con este comentario. Saludos.
Comentario:
Así es, @antidogmático ...
Comentario:
Hola guapa,
pasaba por aquí para decirte que me he cambiado de blog...
Un besito
pasaba por aquí para decirte que me he cambiado de blog...
Un besito
Comentario:
Piki, guapa!! Caricias pendientes dice... ainsss, me encantó eso! :)
Comentario:
Ayss,nunca se puede dar por cerrada una historia cuando aun quedan tantas caricias pendientes.Un beso
Comentario:
He seguido tu rastro y he llegado hasta aquí.
Me gusta mucho como escribes y colocas imágenes en vez de palabras.
Un beso.
Me gusta mucho como escribes y colocas imágenes en vez de palabras.
Un beso.
Comentario:
Niña, ya sabes que yo te entiendo...
Que tu historia me recuerda en muchas cosas a la mía...
Que espero que hayas pasado un buen verano...
Yo ya te iré contando...
Un besito
Que tu historia me recuerda en muchas cosas a la mía...
Que espero que hayas pasado un buen verano...
Yo ya te iré contando...
Un besito
Comentario:
Lady Elisabeth, si, tienes razón. Sobre todo es un "cerrar etapas", un mirar atrás y disfrutar de los recuerdos, que al fin y al cabo es lo que nos queda.
Anti, está claro. Ya sabes como soy, no se va a acabar el mundo por unos días de nostálgia o bajón.
Antonio, supongo que sé quien eres..., muchas gracias y suerte en tu nueva vida!
Migueliño, eres un crack! Golfaaaaaaaa! la la la, me encanta! :)
KissX
Anti, está claro. Ya sabes como soy, no se va a acabar el mundo por unos días de nostálgia o bajón.
Antonio, supongo que sé quien eres..., muchas gracias y suerte en tu nueva vida!
Migueliño, eres un crack! Golfaaaaaaaa! la la la, me encanta! :)
KissX
Comentario:
Comentario:
Simplemente eres genial!!
Comentario:
Ya llegará otro verano, y volverá a pasar, y llegará otro, así que es mejor que todos los veranos nos dejen huella. Peor sería que pasaran sin apenas vivirlos y sentirlos.
Comentario:
Qué bonito. El verano que siempre deja historias para el recuerdo... algunas que no tienen razón de ser más allá de él... ¿no? No lo sé.
Me encanta tu balance, que no sé si lo es, pero parece una puesta a punto, un 'cerrar etapa', la estival, para continuar y escribir más páginas en blanco.
Me encanta tu balance, que no sé si lo es, pero parece una puesta a punto, un 'cerrar etapa', la estival, para continuar y escribir más páginas en blanco.