Átame con fuerza en corto a tu piel...
...miro mis manos quietas, calladas..., y de repente las pulseras empiezan a contonearse, y veo como como mis dedos se mueven ágiles por el teclado. Quiero escribir, no sé muy bien qué, pero quiero escribir, es la única forma de ponerle un poco de vida a este martes, así como de intentar pensar en otra cosa que no sea su sonrisa, pero sé que será inútil, quizá lo único que busco es escribir sobre él e intento buscar otra excusa porque no quiero considerarlo merecedor de ser el protagonista de uno de mis post...
Hace unos días ni siquiera recordaba que existía y ahora no dejo de visitar cada dos por tres el escritorio del ordenador del trabajo para encontrarme con sus ojos que me llaman, con su cuerpo desnudo de cintura para arriba mostrando cada músculo tan bien cuidado, los brazos perfectos estirados en el aire jugando con la gravedad, la camiseta anidada a la cintura, el pie avanzando, dejando ese paso parado en el tiempo...Como parado está mi reloj desde que esa noche cruzamos las miradas...
Y pensar que si no hubiera cogido el teléfono ahora mismo no estaría así, y seguiría con mis días tan normal, como siempre, con mis paranoias y mis risas pero sin tener a nadie constantemente en mi cabeza, asomándose a cada palabra que acude a mi boca y oprimiéndome el pecho cuando vuelvo a revivir aquel último momento en que...
Pero cogí el teléfono y su voz apareció de pronto, -"¿Laura? soy ..., un amigo de G., ¿te acuerdas de mí?"- ...................no, en principio no le recordaba, estaba un poco perdida y el JB tenía mucho que ver en ese momento, eran las dos y media de la mañana y mis amigas y yo ya llevábamos bastante fiesta encima.
-"...espera si, ya sé quien eres..."- ( sonrio maliciosamente para mí, al recordar la imagen del que me hablaba al teléfono, y le digo moviendo los labios a mi prima "¡es un tremendo, que está increíble!", nos reímos las dos).
La conversación es rápida, inconexa, no oigo nada, estoy en mitad de una discoteca enorme y la música lo llena todo, lo último que escucho es un "te vuelvo a llamar en un rato". Mi cara refleja confusión, me siento en uno de los sillones de la terraza y mientras se lo cuento a mis amigas vuelve a sonar el móvil, esta vez con un mensaje en el que leo flipada aún: "tengo ganas de verte..." Todo es extraño sin duda, pero no más que las cosas que suelen pasarme a mí, con lo cual, sigo bailando y hablando con el grupo de chicos mexicanos que hemos conocido, pero su imagen asalta mi pensamiento a cada rato, empieza a fastidiarme la situación, porque no le encuentro la lógica por ningún lado.
El móvil vuelve a vibrar en mi bolso, han pasado dos horas y escucho la voz de mi amigo G. que me dice que salga a la puerta que está allí con ... y con más amigos. Le veo bajando las escaleras, no recordaba que fuese tan guapo. Me sonrié, siento que me fallan las piernas, demasiado tacón, demasiado alcohol, demasiada excitación que no sé de dónde ha salido de pronto pero que está allí muy presente e invade cada poro de mi piel...
El resto de la noche transcurrió rápido, un viaje muy agradable en coche, él a mi espalda hablando de todo un poco; otra discoteca, ya a esas horas medio vacía...caras desconocidas que se acercaban y se alejaban, él a lo lejos, yo perdiendome en mi paranoia, imaginándole cerquita, muy cerquita... Y cuando me quise dar cuenta otro viaje en coche pero ahora camino de la estación de tren, donde nos bajábamos nosotras. Esta vez yo atrás, miro su nuca, quiero acercarme... perderme en ella...
El coche se para, ellas se despiden y bajan. Él vuelve el cuerpo hacia atrás, me mira, me sonrie, me derrito... -"llámame esta semana, quiero verte..."- Mi boca se abre para decirle que si, que le llamaré y apenas he articulado palabra cuando ya siento el calor de la suya besándome, y me pierdo en el vaivén de esa lengua que tan rico besa. Siento su mano en mi rostro, acariciándome, y noto como su piel quema, al igual que yo llevo ardiendo toda la noche desde que sus ojos me atravesaron...
Bajo del coche, no miro atrás hasta llegar a la estación, y lo adivino camino abajo por la Castellana, sonrio y me muerdo los labios que aún tienen su sabor.
Siento el traqueteo del tren, cierro los ojos, las piernas en el asiento de en frente, estoy medio dormida, medio despierta, medio en este mundo, medio en el otro.
Y todo se acaba, una cama vacía, caigo rendida...quiero dormir.
... "átame con fuerza en corto a tu piel" , cantan ahora en la radio y una sonrisa acude a mi boca; yo si que me dejaría atar...
Hace unos días ni siquiera recordaba que existía y ahora no dejo de visitar cada dos por tres el escritorio del ordenador del trabajo para encontrarme con sus ojos que me llaman, con su cuerpo desnudo de cintura para arriba mostrando cada músculo tan bien cuidado, los brazos perfectos estirados en el aire jugando con la gravedad, la camiseta anidada a la cintura, el pie avanzando, dejando ese paso parado en el tiempo...Como parado está mi reloj desde que esa noche cruzamos las miradas...
Y pensar que si no hubiera cogido el teléfono ahora mismo no estaría así, y seguiría con mis días tan normal, como siempre, con mis paranoias y mis risas pero sin tener a nadie constantemente en mi cabeza, asomándose a cada palabra que acude a mi boca y oprimiéndome el pecho cuando vuelvo a revivir aquel último momento en que...
Pero cogí el teléfono y su voz apareció de pronto, -"¿Laura? soy ..., un amigo de G., ¿te acuerdas de mí?"- ...................no, en principio no le recordaba, estaba un poco perdida y el JB tenía mucho que ver en ese momento, eran las dos y media de la mañana y mis amigas y yo ya llevábamos bastante fiesta encima.
-"...espera si, ya sé quien eres..."- ( sonrio maliciosamente para mí, al recordar la imagen del que me hablaba al teléfono, y le digo moviendo los labios a mi prima "¡es un tremendo, que está increíble!", nos reímos las dos).
La conversación es rápida, inconexa, no oigo nada, estoy en mitad de una discoteca enorme y la música lo llena todo, lo último que escucho es un "te vuelvo a llamar en un rato". Mi cara refleja confusión, me siento en uno de los sillones de la terraza y mientras se lo cuento a mis amigas vuelve a sonar el móvil, esta vez con un mensaje en el que leo flipada aún: "tengo ganas de verte..." Todo es extraño sin duda, pero no más que las cosas que suelen pasarme a mí, con lo cual, sigo bailando y hablando con el grupo de chicos mexicanos que hemos conocido, pero su imagen asalta mi pensamiento a cada rato, empieza a fastidiarme la situación, porque no le encuentro la lógica por ningún lado.
El móvil vuelve a vibrar en mi bolso, han pasado dos horas y escucho la voz de mi amigo G. que me dice que salga a la puerta que está allí con ... y con más amigos. Le veo bajando las escaleras, no recordaba que fuese tan guapo. Me sonrié, siento que me fallan las piernas, demasiado tacón, demasiado alcohol, demasiada excitación que no sé de dónde ha salido de pronto pero que está allí muy presente e invade cada poro de mi piel...
El resto de la noche transcurrió rápido, un viaje muy agradable en coche, él a mi espalda hablando de todo un poco; otra discoteca, ya a esas horas medio vacía...caras desconocidas que se acercaban y se alejaban, él a lo lejos, yo perdiendome en mi paranoia, imaginándole cerquita, muy cerquita... Y cuando me quise dar cuenta otro viaje en coche pero ahora camino de la estación de tren, donde nos bajábamos nosotras. Esta vez yo atrás, miro su nuca, quiero acercarme... perderme en ella... El coche se para, ellas se despiden y bajan. Él vuelve el cuerpo hacia atrás, me mira, me sonrie, me derrito... -"llámame esta semana, quiero verte..."- Mi boca se abre para decirle que si, que le llamaré y apenas he articulado palabra cuando ya siento el calor de la suya besándome, y me pierdo en el vaivén de esa lengua que tan rico besa. Siento su mano en mi rostro, acariciándome, y noto como su piel quema, al igual que yo llevo ardiendo toda la noche desde que sus ojos me atravesaron...
Bajo del coche, no miro atrás hasta llegar a la estación, y lo adivino camino abajo por la Castellana, sonrio y me muerdo los labios que aún tienen su sabor.
Siento el traqueteo del tren, cierro los ojos, las piernas en el asiento de en frente, estoy medio dormida, medio despierta, medio en este mundo, medio en el otro.
Y todo se acaba, una cama vacía, caigo rendida...quiero dormir.
... "átame con fuerza en corto a tu piel" , cantan ahora en la radio y una sonrisa acude a mi boca; yo si que me dejaría atar...
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Hola, primera visita. Te và en Salidas de Emergencia. Que sepas que soy el amigo de G.
Un beso.
PD: que noo, ya me gustarÃa a mÃ
Un beso.
PD: que noo, ya me gustarÃa a mÃ
Comentario:
Curioso q lo relaciones a sentirte Atada.
Comentario:
Me alegro que hayas encontrado otra vez a alguien que te haga sentir especial.
Se FELIZ.
Se FELIZ.
Comentario:
tremendo si es poco... más tremendo! =)
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Love is in the air ...