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MalditosDiasRojos
Esos días en los que te echas a temblar y ni siquiera sabes de qué tienes miedo
Acerca de
"Te comes mucho el coco, me parece a mí". Quince personas (qué se le va a hacer, conozco a muy poca gente) coinciden en el mismo diagnóstico y posiblmente no anden equivocadas. Lo cual es poco consuelo porque, al fin y al cabo, un reproche no es lo mismo que una solución. Y sin nadie que me explique porqué la tristeza no termina de irse. Por qué no consigo centrarme en ni una sóla idea y el número de proyectos abandonado crece de forma exponencial. Por qué no se me quita de la cabeza la idea de que algo no anda bien por aquí.
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Knowing Me, Knowing You
Here's where the story ends
Sindicación
 
It's been a fun day's night
Ok, incluso yo podría llegar a reconocer que de vez en cuando la vida trae momentos que no merecen ir a la basura. Pocas veces, pero sí de vez en cuando.

En principio, O_O se pasaba por Sevila este fin de semana, lo que puede ser una buena o una mala noticia, depende de como venga. Si aparece con la expresión de un gremlin que acaba de darse una cena a las cuatro de la madrugada y a punto de pegarse una ducha, sé que invariablemente acabaré sacandolo a rastras de algún bar cuyo dueño está deseoso de cerrar, después de haber paseado el esqueleto por diversas discotecas, pubs, estaciones de tren y casas de lenocinio, no necesariamente en ese orden. Si llega con el rostro cansado y expresión de no poder con su alma, me relajo un poco porque nos limitaremos a cubrir el trámite saliendo a algún que otro local y tomando las tres o cuatro copas de rigor.

Esta vez, por la forma en que oí a O_O subir los escalones después de abrirle en el portero automático, sabía que no ibamos a escoger la via tranquila. Mi primer movimiento fue llevarlo a cenar a un sitio nuevo, una pequeña taberna especializada en comida extremeña, donde confiaba en que las migas y pruebas de matanza le dejaran con el estómago lo suficientemente pesado para proponer extrañas visitas a sitios intempestivos. Para mi sorpresa, me sacó un recorte de prensa del día y me señaló al anuncio del concierto de The Sunday Drivers (grupo toledano de pop) diciendo que quería ir a verles a la Sala Salvation, en pleno polígono Calonge.

El concierto estuvo bien, después de todo ya había oido algo del grupo y sabía que me iban a gustar. Poca gente, pero buen concierto. Al finalizar, O_O me puso la mano en el hombro y me dijo que iba a acercarse al club de alterne que había al otro lado de la calle, que si quería podía acompañarle o si no podía esperarle aquí tomando una copa hasta que él me pusiera un mensaje cuando terminara. Recordando un reciente reportaje sobre las redes de prostitución de inmigrantes que oí en la radio, intenté en vano quitarle la idea de la cabeza, así que me quedé en la sala, mientras esta, finalizado el concierto, iba vaciandose de gente hasta que llegase la siguiente oleada, avanzada la madrugada.

Unos 35 min después, para mi sorpresa, recibí una llamada y no un sms: "anda, vente para acá que te espero dentro tomando una copa", lo que suponía justo la situación que había estado intentando evitar toda la noche. SIn embargo, consciente de si me largaba y le dejaba allí me arriesgaba a que me encontraran un día de estos dentro de un saco de pienso para cerdos, me pasé a recogerle. Una vez convencido el gorila de la puerta de que iba a recoger a alguien que había dentro (de todas formas, en esos sitios no ponen mucho interés en que pagues la entrada, ya que saben que te la van a cobrar igual en cualquier copa) pasé al interior de aquella enorme nave a oscuras donde un montón de chicas en distintas tallas y variantes de lencería, muchas de ellas acompañadas de algún cliente, me miraron momentaneamente para ver qué podían sacar de aquel nuevo visitante. En ese momento escuché mi nombre y descubrí a O_O sentado en un extremo de la barra rodeado de seis o siete chicas que parecían estar pasando un buen rato. De no ser por el sitio, hubiera pensado que estábamos en la cafetería de la facultad once años atrás. "Anda, sientate y tómate algo. Chicas, este es mi amigo X^X, que me ha traído hasta aquí". Mientras me servían la tónica me soprendió descubrir que O_O estaba relatando una auténtica ristra de chistes, algunos de ellos incluso buenos, y que aquel improvisado público parecía disfrutar de ello. De pronto, sentí sobre mi espalda la inconfundible calidez de una generosa delantera y unos labios que me susurran al oído algo así como "¿tú no te vas a subir arriba?". Tartamudeando, presenté la primera excusa que se me ocurrió y que fue contestada por el inevitable "¿No te gusto?", lo que me obligó a dar unas explicaciones que sonaban falsas desde antes de salir de mi boca, sin poder evitar pensar en el fulano que se estaba haciendo de oro a costa de preciosidades como ésta. MI amigo resolvió la papeleta con un calificativo dirigido a mí que no pienso repetir aquí, pero que desactivó entre las presentes todo nuevo intento de negocio a mi costa.

Finalmente, terminamos nuestras copas y, tras despedirse de todas ellas con diversos pellizcos, caricias y palmadas a lo largo de sus prolijas anatomías, iniciamos el camino hacia el coche. "¿Qué era eso que tenías ahí montado?" "Bah, ¿no ves que es todavía muy pronto y las pobres están aburridas y agradecen cualquier compañía que les distraiga hasta que lleguen las alimañas que aparecen por aquí de las dos en adelante?. Así que cuando bajé con la que se ha subido hoy conmigo, la de la combinación negra, mé tomé una copa y me presentó a sus amigas" "Ya, supongo que esa ha sido tu buena acción del día, después de dejarle 30 ó 40 euros al prenda que las tiene ahí encerradas" "Oye, no me comas el tarro. Lo que yo haga o deje de hacer no va a cambiar nada". Vista la hora que era, arranqué el coche y salimos rumbo a una noche que, ya se veía venir, no iba a acabar en unas cuantas horas...
 
Tic tac
Supongo que no hay nadie mirando (esto es, después de todo, un club muy selectivo), pero si alguien tuvo la mala suerte de acercarse hasta aquí ayer pensaría "ya está, se le fue la chaveta definitivamente". No es ese el caso, bueno, no más de lo ordinario, que uno siempre anduvo tocado del ala. Más bien fue como si el alma se hubiera herniado al intentar levantar demasiado peso. Y es que definitivamente tengo todavía ese lado muy endeble. Después de todo, si los cálculos no me engañan, no sabía de su existencia hasta hace unos 10 meses y pico.
"¿No conociste a tu alma hasta entonces? ¿Y qué estuviste haciendo entre tanto estos 40 años?" Bueno, esa es la pregunta que intento evitar hacerme, no quiero reconocer que uno ha ido por la vida mirandola de refilón y que apenas ha tenido el menor roce con ella. Porque sería tanto como admitir que se me ha ido lo que, con suerte, podría ser la primera mitad del partido sin darme cuenta de que la bola estaba en juego. Y el reloj no sabe de despistes, se limita a seguir su paso segundo a segundo, tic tac, tic tac.
Todo lo cual me hace recordar que existe una bisagra en mi vida, un eje en torno al cual giran las dos hojas. Pero eso sería extender las confesiones más allá de lo que posiblemente sea conveniente. De momento, prefiero quedarme con mis recuerdos y disfrutarlos, aún no ha llegado el momento de colocarlos en una vitrina


 
2004 otra vez
Se me cayó el mundo encima.
Es bueno ser otra vez uno mismo...

Hace una semana me llevaron a una película que me ayudó a despegar un poco. Lo justo, entre otras cosas, para animarme a montar este blog-confesionario y para despertar una amistad hibernante.
Esta noche me han llevado a otra película de parecido corte e idéntica nacionalidad, y el efecto ha sido mucho más devastador. Como un dedo que escarba en la llaga, estaba deseando que terminase. Ciertamente, en mi estado actual me hubiera sentido más identificado con la otra propuesta que alguien dijo, porque aliens me los encuentro día sí dia no en la calle, pero el amor verdadero...
 
1985
Se suponía que este debía ser un blog depresivo, pero...qué demonios, al carajo.


En menos de dos días he conocido dos fantásticos discos que tienen sendas canciones tituladas igual que este "posting". En uno de los casos, el de BOWLING FOR SOUP, "1985" es su nuevo sencillo, con un videoclip de los que de cuando en cuando me devuelven la fé en lo que debería ser el pop antes de que alguien decidera que la música debía tener algún contenido.

Debbie just hit the wall / She never had it all / One Prozac a day / Husbands a CPA / Her dreams went out the door / When she turned twenty four / Only been with one man / What happen to her plan?

She was gonna be an actress / She was gonna be a star / She was gonna shake her ass / On the hood of white snake’s car / Her yellow SUV is now the enemy / Looks at her average life / And nothing has been alright since

Bruce Springsteen, Madonna / Way before Nirvana / There was U2 and Blondie / And music still on MTV / Her two kids in high school / They tell her that she’s uncool / Cuz she's still preoccupied / With 19, 19, 1985

She’s seen all the classics / She knows every line / Breakfast Club, Pretty in Pink / Even Saint Elmo’s Fire / She rocked out to wham / Not a big Limp Bizkit fan / Thought she’d get a hand / On a member of Duran Duran

Where’s the mini-skirt made of snake skin / And who’s the other guy / that's singing in Van Halen / When did reality become T.V. / What ever happen to sitcoms, game shows / (on the radio was)

Bruce Springsteen, Madonna / Way before Nirvana / There was U2 and Blondie / And music still on MTV / Her two kids in high school / They tell her that she’s uncool / Cuz she's still preoccupied / With 19, 19, 1985

She hates time make it stop / When did Motley Crew become classic rock? / And when did Ozzy become an actor? / Please make this stop
Stop! / And bring back

Bruce Springsteen, Madonna / Way before Nirvana / There was U2 and Blondie / And music still on MTV / Her two kids in high school / They tell her that she’s uncool / Cuz she's still preoccupied / With 19, 19, 1985

El pop debería ser siempre así, brillante, fugaz, agridulce. Y con entrañables citas como la que hacen en esta canción a aquellas horrorosas películas producidas por John Hughes, o la posibilidad de que realmente hubiera chicas que se aliviasen con la mano ante una foto de Simon LeBon, o incluso el chiste sobre Sammy Hagar y su olvidado paso por Van Halen. Hasta la primera estrofa me ha recordado un reciente post que acabo de leer

La música pop, o la música en general, como recuerda cada día D.A.M. desde "El ambigú" no es buena o mala por sí, sólo te comunica cosas o no te comunica nada. Este tema no es que comunique algo, es que me inunda de recuerdos, como si fuera mi primera Biblia o Homer Simpson ante un video de Grand Funk Railroad. Decido sumergirme de cabeza en este DeLorean particular que me lleva veinte años atrás...

A ver, segundo año de carrera, mi tercera bicicleta, mi primer fanzine, primeras pandillas, el año de "Like a Virgin" (irónicamente, el año en que yo dejé de serlo), las pruebas de imprenta de mi libro, la inolvidable racha de conciertos de grupos locales en la sala Roll Dancing, el año en que conocí a Pive, Silvio, Juanjo, Pájaro y Miguel, mi primer pase de prensa, Cita en Sevilla en el solar de la Maestranza, Jimmy Cliff, Ruben Blades, la Trinca, Maria Creuza...

El chef recomienda : Bowling for Soup, "1985", ¿qué otra cosa si no?
 
A la vida, al dolor
Viendo los telediarios de Tele5 por la mañana temprano mientras me preparo el zumo de naranja y ando haciendo el tonto por el piso en esos minutos previos al despegue, vuelvo a encontrarme otra vez con la misma noticia. Unas veces por el suceso en sí, otras, a los años, por el juicio, el tener conocimiento de que un tipo la ha emprendido a golpes con una mujer hasta matarla es suficiente para recordarme en qué apeadero nos encontramos todos. Todo lo que se diga al respecto es siempre insuficiente, lo único que podemos hacer es esperar que al menos esta cruz no se la pasemos en herencia a los que vienen detrás y que la rueda de la violencia en la familia se vaya frenando desde ahora. Y, sin embargo, mientras veía las sempiternas imágenes de famiiliares de alguna víctima narrando detalles del suceso, ante mis ojos pasaba el recuerdo de la conversación que mantuve pocas horas antes con un chico de 19 años de Costa de Marfil que actualmente intenta iniciar una nueva vida en un Centro de Acogida.
En un momento dado de nuestra charla, le animé a que proponga algún tema de conversación y, después de buscar las palabras durante una eternidad (es curioso como lo más dificil en una conversación con las gentes de otra cultura no es la diferencia de idiomas, sino la diferencia entre los distintos dominios de los tiempos, compaginar nuestra eterna prisa con esa indiferencia ante el reloj) me pregunta.."¿por qué aquí en España...hombre, mujer....matrimonio..?" mientras me hace el universal gesto del dedo índice cruzando el gañote. Capto en seguida la cuestión y durante unos interminables minutos intento encontrar razones que no existen en ninguna parte, apelar a una vieja visión de la familia, a una oportuna incultura, pero sé que todo suena hueco. Derrotado por su mirada fija, acabo por preguntarle si en su país no existe ese fenómeno y, asustado, me hace saber con pocas palabras, algunos gestos y una mirada enorme que en su país la vida es algo demasiado serio como para privar de ella a la persona que comparte tu vida simplemente porque no sabes cuál es tu lugar.
Me pregunto qué pensarán estas personas que han llegado a su tierra prometida cuando ponen el telediario para ver cómo han quedado los partidos de futbol y se encuentran con la noticia de que un fulano ha machacado a la parienta porque ésta, con toda la razón del mundo, le había dado boleta. Como para pensarselo y dar media vuelta.
 
Altramuces y cáscaras
No por comprobado deja de ser terriblemente cruel, pero una de las dos mejores curas para el sufrimiento propio es pasearse por el ajeno (la otra cura, insuperada hasta la fecha, es el interior de una caja de pino) . Quizás por eso, quizás por llenar un poco el vacío, hace unas semanas que aproveché que me presentaron a alguien que trabajaba con una ONG para prestarme voluntario en una de sus actividades. Y así, los lunes por la noche, sentarme y pasar un rato con los realmente desposeídos no deja de ser un auténtico baño de sentido común para alguien que lo tiene todo pero que piensa no disfrutar de nada.
Una vez escuché a algún representante de una organización de voluntariado que normalmente los que más se beneficiaban del trabajo de los voluntarios eran ellos mismos, bien por apaciguar sus conciencias bien por desviar la atención de sus pequeños y banales problemas. Como lo de aquel proverbio de Don Juan Manuel ("El Conde Lucanor") donde alguien se lamentaba de sus desgracias, pues no tenía otra manduca a la vista que unos tristes altramuces (no se hubiera imaginado que en unos siglos esta humilde legumbre iría indisolublemente asociada a la cerveza de barril fresquito), y cuando volvió la cabeza se encontró con alguien cuya dieta principal consistía en las cáscaras que el otro iba soltando.

El chef recomienda : Bic Runga "Sway"
 
Una menos
Prueba superada. Cada vez que estoy a punto de meterme en la cama un domingo por la noche pienso lo mismo, como si hubiera ganado una maratón o algo así. Una semana menos, una que ya no molestará más.
En general, hace tiempo que las semanas se me representan un recorrido de mal a peor, llegando normalmente a su sima en las terribles tardes de los domingos, sin ningún sitio abierto donde meterte, con el riesgo de salir a dar una vuelta por parques y jardines y encontrarte a cada paso con grupos o parejas, y uno que nota que la herida no terminó de cerrarse. O en casa, con una programación a la que ni el cable puede sacar del tedio. O frente al PC, esperando en vano a ver si alguien se descuelga y viene a ofrecer un poco de charla. Por suerte, este domingo tenía a mi lado a un mini-yo de cinco años que no iba a dejar fácilmente que me hundiese "en las arenas movedizas del pensamiento" (como decía Bowie en 1971), aunque reconozco que en estas semanas no tengo la capacidad de disfrutar plenamente de su compañía y bien sé que lo lamentaré cuando dentro de unos años lo llame a mi lado y ya no venga, ley de vida.

El chef recomienda : Teenage Fanclub - "Sparsky's dream"
 
Llamada largo tiempo aplazada
Supongo que el jueves por la noche llegó el punto de inflexión. O el mínimo, ojalá. Toda la semana con el ánimo en caída libre, maldiciendo las decisiones tomadas, las respuestas recibidas, a mi destino (el que yo me he trabajado, ni más ni menos) y perdiendo de vista la razón más elemental. El jueves, en un ejercicio de autodisciplina, acompañé a un grupo reducido de amigos al cine. No tengo ni idea de por qué ocurrió, porque no guardaba muchas esperanzas respecto a la película, aparte de un par de buenas críticas que ya conocía de antemano, pero en un momento noté que se me nublaban los ojos en la sala y al poco tiempo no me quedó más remedio que reconocer que estaba llorando, por segunda vez en mi vida. O en lo que recuerdo de ella. Para cuando se encendieron las luces ya había recobrado la compostura y quienes me acompañaron no se dieron cuenta.
Aquella noche, como si me hubiera quitado un peso de encima, aunque sólo por un momento, guiado por una historia hasta cierto punto (sólo hasta cierto punto) semejante a la mía, decidí que al día siguiente llamaría por teléfono a una persona muy especial con la que hacía bastante tiempo que no cruzaba palabra. Después de todo, nunca me dijo que no lo hiciera. Pensandolo bien, nunca me dijo nada, he sido yo el que ha tenido que interpretarmelo todo a base de silencios, y pensé que posiblemente yo mismo me había ido arrinconando, como el que pinta el suelo de una habitación sin tener cuidado.
Para resumir lo que de todas formas no iba a contar, cuando colgué el teléfono al día siguiente, después de mi llamada eternamente aplazada, sentí como si se hubiera abierto una ventanita en una habitación que llevaba en la oscuridad demasiado tiempo. Media hora después, mi habitual pesimismo se había vuelto a instalar, pero al menos, durante un momento...

El chef recomienda : "Here comes your man" - Pixies