logotipo

img_google
Malleus maleficarum
Experimentos literarios, martillo de herejes y kultura basura
Acerca de
Malleus Maleficarum, (martillo de herejes) fue el libro de cabecera de la Inquision. Es posiblemente el libro mas espantoso jamas escrito.Este blog puede superarlo. Al menos no ha hecho falta emplear arboles muertos, son las ventajas de la publicacion electronica.
Sindicación
 
Como escribir unas memorias
Parecería que escribir unas memorias es un ejercicio tan sencillo, como escribir el guión de una película de acción o un culebrón o novela por entregas,NADA MAS LEJOS DE LA REALIDAD.

La escritura de unas memorias es uno de los ejercicios literarios mas complejos, ya que se trata de escribir un montón de embustes inventados de tal forma, que sea muy difícil desmentirlos , ganándose al mismo tiempo la complicidad del lector .

Escribir unas memorias podria compararse con desactivar minas, cualquier pequeño descuido puede resultar fatal. Escribir la verdad es muy facil, pero para decir o escribir mentiras HAY QUE TENER UNA MEMORIA PRODIGIOSA, puesto que en unas memorias solo se pueden relatar grandes acontecimientos y la vida de cualquier persona acostumbra a contar con una escasez importante de los mismos, al menos cuando la tarea es llenar paginas y paginas con las experiencias vitales de uno.

Nadie va a introducir en sus memorias sus compras en la panaderia, sus tardes de video y palomitas o sus amores con aquella gordita vulgar que después se casó con Antonio el del taller mecánico. No, en las memorias han de figurar entrevistas con Kennedy y Krusev, duelos a espada en el bois de boulogne con el Marques de Sade, asambleas tormentosas en el Comité Revolucionario en Sierra maestra con el Che Guevara y noches de amor apasionado con los Angeles de charlie, Madame Curie y la Paquera de Burdeos.

Aquí es, precisamente, donde está el peligro: puede suceder, pongamos por caso, que se incluya en las memorias una charla con un personaje histórico a quien usted daba por muerto y de pronto aparece no solo vivo, sino declarando que usted debe estar loco y que «yo jamás he oído mencionar a ese señor Malleusmalefica».

Como puede también suceder que, habiéndose tropezado usted con Castro en el hall de un hotel de Santiago de Chile, por timidez o miedo a sus guardaespaldas, se haya perdido de inventar una bonita conversación con el prohombre, que nadie estaría interesado en desmentir.

Difícil tema, este de las memorias. Harto duro dar orientaciones mas precisas, simplemente constatar que ningun embuste es lo suficientemente grande, porque el objeto de aquellas no es otro que demostrar nuestra importancia ante aquellos que no la han notado y entrar en la Historia por esfuerzo propio en el más estricto sentido de la expresión. En otras palabras, si no está usted en capacidad de inventarse una grandeza aplastante y restregársela en la cara a los demás, déjese de memorias y dedíquese a algún negocio menos arriesgado.
 
Comentario:
La cantidad de gente que asegura haber tomado copas con Hemingway.
No