logotipo

img_google
Management
Resumen de los mejores artículos de gestión empresarial aparecidos en la prensa
Acerca de
www.benefizia.com Tecnologías y soluciones para la gestión empresarial
Sindicación
 
Sobreviendo
Pedro Nuevo
Profesor de IESE


Este verano he leído dos interesantes trabajos recién publicados por mis dos autores favoritos. Uno es el libro de John Kenneth Galbraith The economics of innocent fraud (los aspectos económicos del fraude inocente); el otro es el artículo publicado este verano, en la Harvard Business Review, por Peter Drucker. No voy a explicarles lo que dicen. Si pueden, leánlos. Lo que quiero decirles es que Galbraith y Drucker tienen 98 años (cada uno) y siguen en perfecta forma intelectual. Según los cálculos de todas las compañías de seguros y de todos los gobiernos que pagan pensiones, ambos deberían llevar muchos años muertos. Pero en lugar de morirse siguen trabajando y seguramente más de 40 horas semanales.

Además, cuando alguien que ya era un profesional de la economía durante al depresión de 1929 te explica lo que pasa hoy en día, te lo pone en una perspectiva única, impresionante. Podrías decir que su trabajo docente tiene una productividad altísima. Mayor que nuestra productividad. Si Galbraith y Drucker se hubiesen jubilado a los 65 años, eso habría sido en 1971. Si hubiesen hecho eso habrían dejado de publicar unos 25 libros, que están en un promedio de seis idiomas y han sido reeditados varias veces. Es decir, que después de los 65, con su trabajo han creado, sólo en el campo editorial, un montón de empleos.

Una de las cosas que te impactan en Estados Unidos hoy en día es que se han dado cuenta de que la gente se va a morir cada vez menos. También se han dado cuenta de que su país está quebrado y salen best sellers sobre ellos como setas. Gerald Swanson con America the broke (Estados Unidos en quiebra). Peter Peterson con Running on empty (circulando con depósito vacío), y lo que quieran.

Los bancos tienen en la puerta folletos con productos para que te montes planes de jubilación. Es difícil ver un tramo de anuncios de televisión sin que salgan unos cuantos jubilados pasándolo bien porque fueron previsores y compraron el producto que ofrece la aseguradora anunciante. El mensaje es claro: "No se fíe del Estado: ahorre y piense seriamente que puede usted sobrevivir muchos años jubilado".

Con mejor sanidad cada día, una persona que se jubila hoy con 65 años, cuanto tenga 98 podría estar en excelente forma mental. Eso será en 2037. A Galbraith y Drucker les ha ayudado a estar en forma el seguir trabajando 40 o más horas por semana, con lo que ademán han creado puestos de trabajo para otros y no han tenido que depender del Estado, sino que hasta han pagado impuestos. El problema es que el coste de mantener a la gente en buena forma y sin hacer nada hasta los 98 o más años no hay Estado que pueda pagarlo hoy en el mundo.

Así que tenemos: un despilfarro brutal, jubilando a gente que en teoría podría crear riqueza durante muchos años; una mentira tremenda, dando a entender que el Estado se ocupará de mantener indefinidamente a todo el mundo en buena forma, y una realidad horrible, que los números no cuadran. ¿No sería el momento de empezar a buscar soluciones? Las soluciones deberían incluir admitir la verdad, algún programa para seguir sacando producción de los mayores de 65 y un plan agresivo de estímulo a productos privados de ahorro que complementen las necesariamente decrecientes posibilidades del Estado. Bancos, cajas y compañías de seguros están preparados, pero ¿quién empieza a decir la verdad?

Fuente: La Vanguardia
No