"Los valores que representan las compañías son tan importantes como lo que venden"
Jonas Riddesträle
"No me permiten enseñar mis ideas en la Escuela de Economía de Estocolmo porque son demasiado atrevidas", afirma Jonas Riddersträle, renglón seguido de reconocer que "no trabajo ahí desde hace quince días".
"Cuando entras en un bar de Karaoke imitas a otro. El mundo actual está lleno de empresas, políticos, películas y ropa tipo karaoke, que imitan a todas horas".
Su consejo, como un eslogan publicitario, es huir de las imitaciones y buscar la originalidad. Ésta se puede basar en un acertado modelo de negocio, como Dell o Zara, o en ser una compañía sexy, como Apple, Armani o Gucci.
¿Qué es imitar? El Benchmarking, compartir las mejores prácticas. Como si esos nombres tan retorcidos no significaran lo mismo.
Tres ideas: el individualismo de la sociedad, la jungla de la información de las empresas y la necesidad de encontrar una identidad propia.
Estos tres aspectos condicionan la estrategia de las compañías, y Riddersträle propugna la necesidad de encontrar un equilibrio que les permita seguir creciendo.
Pupilo del capitalismo, afirma que "es el sistema menos imperfecto que hemos creado, pero debemos reinventarlo". En este volver a nacer jugará un especial papel la imagen que tenga la responsabilidad social.
"Lo único que entiende el mercado es la eficiencia, pero tenemos que añadirle valores porque, cada vez más, la sociedad va a juzgar a las empresas por sus valores". Riddersträle defiende este razonamiento sobre la base de que "en un mundo donde la competencia es cada vez mayor, lo que representan las compañías es tan importante como lo que venden".

Fuente: Expansión
"No me permiten enseñar mis ideas en la Escuela de Economía de Estocolmo porque son demasiado atrevidas", afirma Jonas Riddersträle, renglón seguido de reconocer que "no trabajo ahí desde hace quince días".
"Cuando entras en un bar de Karaoke imitas a otro. El mundo actual está lleno de empresas, políticos, películas y ropa tipo karaoke, que imitan a todas horas".
Su consejo, como un eslogan publicitario, es huir de las imitaciones y buscar la originalidad. Ésta se puede basar en un acertado modelo de negocio, como Dell o Zara, o en ser una compañía sexy, como Apple, Armani o Gucci.
¿Qué es imitar? El Benchmarking, compartir las mejores prácticas. Como si esos nombres tan retorcidos no significaran lo mismo.
Tres ideas: el individualismo de la sociedad, la jungla de la información de las empresas y la necesidad de encontrar una identidad propia.
Estos tres aspectos condicionan la estrategia de las compañías, y Riddersträle propugna la necesidad de encontrar un equilibrio que les permita seguir creciendo.
Pupilo del capitalismo, afirma que "es el sistema menos imperfecto que hemos creado, pero debemos reinventarlo". En este volver a nacer jugará un especial papel la imagen que tenga la responsabilidad social.
"Lo único que entiende el mercado es la eficiencia, pero tenemos que añadirle valores porque, cada vez más, la sociedad va a juzgar a las empresas por sus valores". Riddersträle defiende este razonamiento sobre la base de que "en un mundo donde la competencia es cada vez mayor, lo que representan las compañías es tan importante como lo que venden".
Fuente: Expansión