Mi Duende particular
Pues he vuelto a coger un avión durante doce horas rumbo a Buenos Aires...pero he perdido de todo menos el tiempo!!!!
He podido ver a Duende, el maravilloso peluquero que hace maravillas con mi cabeza, si, mi cabeza. Vale que me deja el pelo fantástico, que salgo de allí yo como para colocarme de portada en Vogue, pero lo que hace con el interior de mi cabeza es lo realmente importante. Para empezar y lo mas importante y que da sentido a que Duende y Manderlines lleven esta apasionante relación de amistad, amor, pasión....es que no me aburre. Nunca. Ni por un segundo. Me llena de vida, me hace reir a carcajadas, me invita a soñar que volamos juntos, me roza y hace que todo mi cuerpo se estremezca, me mira y siento que me quiere, me observa y siento que me admira, me escucha y siento que me entiende, me habla y no encuentro una palabra fuera de lugar, me sonrie y mi cuerpo se derrite, nos observamos en silencio y siento el fluir continuo de sentmientos y emociones a traves de nuestros ojos y nuestra piel...mierda y vive en Buenos Aires!!!! Quizá lo bonito sea eso, la distancia y el vernos sólo cada dos o tres meses. Saber que somos espíritus libres, sin preguntas, sin peticiones absurdas, sin compromisos...nos vemos, nos amamos con locura y volvemos cada uno a su lugar. Me decía Duende cenando el martes que lo que admiraba de mi era justo eso, el que tuviera tan claro que lugar correspondía a cada uno de mis seres queridos en mi vida. Sabía lo que podía y no podía mezclar, y así hacía feliz a cada uno de ellos.
Se supone que uno entra a una peluquería y puede que el peluquero le llame la atención e incluso decidan tener una noche de sexo y desenfreno, ya está. Eso pasó, si, pero yo sabía que iba a haber algo mas, lo supe desde la primera mirada, desde el momento en que me rozo el cabello. Me hacen muy feliz esos breves momentos.
Gracias Duende, ya sabes que ye quiero....y mi pelo crece rápido..
He podido ver a Duende, el maravilloso peluquero que hace maravillas con mi cabeza, si, mi cabeza. Vale que me deja el pelo fantástico, que salgo de allí yo como para colocarme de portada en Vogue, pero lo que hace con el interior de mi cabeza es lo realmente importante. Para empezar y lo mas importante y que da sentido a que Duende y Manderlines lleven esta apasionante relación de amistad, amor, pasión....es que no me aburre. Nunca. Ni por un segundo. Me llena de vida, me hace reir a carcajadas, me invita a soñar que volamos juntos, me roza y hace que todo mi cuerpo se estremezca, me mira y siento que me quiere, me observa y siento que me admira, me escucha y siento que me entiende, me habla y no encuentro una palabra fuera de lugar, me sonrie y mi cuerpo se derrite, nos observamos en silencio y siento el fluir continuo de sentmientos y emociones a traves de nuestros ojos y nuestra piel...mierda y vive en Buenos Aires!!!! Quizá lo bonito sea eso, la distancia y el vernos sólo cada dos o tres meses. Saber que somos espíritus libres, sin preguntas, sin peticiones absurdas, sin compromisos...nos vemos, nos amamos con locura y volvemos cada uno a su lugar. Me decía Duende cenando el martes que lo que admiraba de mi era justo eso, el que tuviera tan claro que lugar correspondía a cada uno de mis seres queridos en mi vida. Sabía lo que podía y no podía mezclar, y así hacía feliz a cada uno de ellos.
Se supone que uno entra a una peluquería y puede que el peluquero le llame la atención e incluso decidan tener una noche de sexo y desenfreno, ya está. Eso pasó, si, pero yo sabía que iba a haber algo mas, lo supe desde la primera mirada, desde el momento en que me rozo el cabello. Me hacen muy feliz esos breves momentos.
Gracias Duende, ya sabes que ye quiero....y mi pelo crece rápido..





