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El MaNiCoMiO
Sindicación
 
Escrito por un amigo...
Un día 4 de Febrero llegó el cartero a casa de Gerardo, con un paquete envuelto en celofán negro brillante y un lazo multicolor... de remitente anónimo y con una tarjeta en la que sólo se leía: "No me conoces pero you a ti si. Usa este regalo con sabiduría y verás que no te arrepientes..."

Dentro del envoltorio, un cuaderno de tapas negras duras, de unas 200 páginas de papel muy fino... vacío. No entendiendo nada, Gera lo dejó aparcado en un rincón y siguió estudiando.
Sin embargo, unos días después en una pausa, cogio el cuaderno entre sus manos, pasó las hojas distraídamente y decidió que daría un buen uso a tan misterioso regalo. De tal manera que empezó allí a escribir un diario.
Las primeras lineas fueron tristes, escribió sobre los exámenes, sobre lo mal que le iba, sobre amores perdidos, como sólo él sabe poner su corazón en un papel...
Otros días escribió cosas mucho más alegres, tambien le gustaba poner lo mejor de sí mismo en su recién estrenado diario. Le fue cogiendo cariño...
Un día tenía prisa, escribió unas líneas rápidamente alabando a su querido coche y salió. Volvió tarde y buscó su diario para continuar lo que había empezado... no estaba donde lo había dejado
Al día siguiente buscó por toda su habitación, había desaparecido. Triste por haber perdido su regalo, y sin ganas de empezar otro nuevo, dejó de buscar y siguió con su vida.

Los exámenes fueron genial, y la vida de Gera continuó, con un rumbo cada vez más brillante. La quedada en Madrid estuvo genial, conoció (por enésima vez al amor de su vida, era tan feliz... hacía nuevos amigos a cada día, estaba pletórico y parecía que nada podía salir mal...

El 4 de Febrero del año siguiente, cuando se levantó emocionado por sus 23, cual no sería su sorpresa cuando encontró su antiguo diario encima de su mesa... lo abrió y no pudo creer lo que allí había. Escrito con su letra se contaban allí cosas que no habían pasado... el mismo día que lo dejó había tenido un accidente, estuvo muy mal, dos semanas en el hospital, se llegó a temer por su vida... los exámenes no habían podido ir peor y Gerardo se había vuelto un ser adusto y huraño, sin muchas ganas de hablar con sus amigos, que le iban dejando de lado según pasaban los meses. Había dejado el foro a pesar de todo lo que los otros foreros le rogaron (él, que en la vida real iba camino de convertirse en el número 1 posteando, que llevaba dos de los mejores post del foro, con tanta gente siempre dispuestos a alabar lo que escribía...)

Sintió miedo, aquello no podía estar bien... quemó el diario e hizo lo posible por olvidar todo aquello, no quería pensar, ¿se estaba volviendo loco?

Su vida continuó. Ese año fue bastante normal, no le fue nada mal pero tampoco hubo demasiadas cosas que contar. Seguía pensando seriamente cambiar de carrera, pero le faltaban ganas para hacerlo. Su novia seguía siendo una chica estupenda, pero... todo estaba un poco frío, y al final acabaron dejándolo sin saber muy bien por qué. Sus amigos del foro seguían ahí, eso no fallaba...

4 de Febrero de 2006, el diario estaba otra vez encima de su mesa. Allí estaba todo lo que había pasado ese año, y esta vez sí que era real... sólo que era su letra, pero claro, él no lo había escrito...

Comprendió... Todas las noches antes de irse a dormir, guardaba su diario debajo de la almohada, y a la mañana siguiente leía lo que allí aparecía escrito...

De nuevo el diario contaba desgracias... nuevos problemas con los amigos, su exnovia había caído gravemente enferma y él la había dejado de lado, de nuevo dejó el foro, le robaron el coche y lo encontró incendiado en una cuneta, compró otro que no le dió más que problemas...

Y a la vez, su vida real volvía a marchar estupendamente, había vuelto con su ex y era feliz como nunca, y su coche no le daba más que alegrías... comenzó otra carrera donde conoció muchos amigos, casi no tenía tiempo para atender a tantos, aunque siempre lo encontraba... Todo era estupendo...

Y nunca más se separó de ese diario mágico, que de alguna forma sentía que era su ángel de la guarda... Cual no sería su sorpresa cuando el cartero volvíó a aparecer por su casa, con otro paquete en celofán negro con un lazo de colores, con un nuevo diario y una tarjeta en la que se podía leer: "Enhorabuena, has sabido utilizar mi regalo con sabiduría, aquí puedes seguir leyendo lo que no será tu vida... Aunque, ¿no te has preguntado si ese otro Gerardo, cuya vida te produce lástima, no será también real?"

Gera sonrió, claro que lo había hecho. Y nunca más volvió a leer el diario, y desde aquel día decidió que su vida la decidiría él, para bien o para mal, y aunque agradecía semejante regalo, pensó que la felicidad sería mucho mayor si se la ganaba día a día. Y así fue, por muchos años...

(Fin)

Derechos de autor : JotaErre
 
 
Comentario:
Muy bonita y curiosa la historia... Hay que escribir poco a poco, segundo a segundo, nuestra propia vida. Besos.
 
Comentario:
Bonito cuento y con muy buena moraleja.

No dejemos que se nos olvide que somos nosotros quienes debemos dirijir nuestra vida.
 
Comentario:
muy bonita la historia, imaginé que era tuya y no me equivoqué...
 
Comentario:
Me he puesto melancólica. Echo de menos aquellas conversaciones de msn a tres, en las que la pobrecita de mí siempre era el blanco de todas las bromas... Tengo tantas ganas de repetir la de la estación de trenes de Gijón...

Muchos besos
 
Comentario:
La vida, hay k beberla a sorbitos, dia a dia.
Decidiendo..ahora si...esto no...
No me gustan las premoniciones, ni buenas , ni malas...
Hablas del 2006..ufff..de aqui a alli..¡ todos calvos !!!
No