Sueños, o más bien, pesadillas (última parte)
Toda mi vida he tenido lo que comúnmente sería conocido como pesadillas. Para mi son tantas y tan frecuentes que ya no son pesadillas para mi. Lo que yo considero pesadilla, es un sueño que me hace sentir mal cuando me despierto y que me persigue el resto del día, haciéndome sentir incómoda. Pero si no siento el mínimo remordimiento por haber actuado de cualquier manera en mi sueño, no lo considero pesadilla.
La verdad es que yo puedo llegar a tener sueños realmente perturbadores. Al grado que prefiero no contarlos. Antes, como terapia y ejercicio para la memoria, anotaba todos mis sueños en un cuaderno. Los anotaba a manera de diario, como si en realidad lo hubiera vivido. Años después, encontré esta pequeña bitácora y me dio mucha risa lo que leí ahí. Después de leerla, me deshice de ella. No le vi el caso a quedarme con cosas que no me iban a servir de mucho. Uno que otro sueño me puede llegar a servir de inspiración para escribir un cuento, y los que son así, jamás los olvido. Sólo que la desidia me ha impedido empezar una compilación de cuentitos surrealistas.
Quiero retomar la costumbre de anotar lo que sueño, por lo menos aquello que tiene mayor impacto en mi y así, por fin empezar mis cuentitos. Es mi nuevo propósito de un año ya no tan nuevo pero que todavía tiene abierta la ventana de oportunidades.
Pero volviendo al tema... ¿porqué pesadillas? Porque no sé de que otra manera llamarlas. Tal vez porque las demás personas así lo considerarían.
El elemento que predomina en mis sueños es la sangre. Son sueños muy violentos los que puedo llegar a tener. He soñado con torturas y asesinatos de las maneras más crueles que cualquiera podría imaginarse. Y siento que es de preocuparse, ya que esto sólo quiere decir que tengo estas cosas almacenadas en mi subconciente.
Yo no me considero una persona violenta. Además, tengo una graaan conciencia. No creo tener la capacidad de lastimar a una mosca (bueno, moscas si). No me gustan los gatos, es más, hasta puedo decir que los odio, y sin embargo, odio más a las personas que admiten haber torturado y matado gatos en su infancia.
Pero en mis sueños me convierto en verdugo muchas veces. He matado de todas las maneras posibles: con pistolas, cuchillos, con mis manos... hasta con flechas. Jamás me siento bien de hacerlo. Más bien, mato porque tengo que hacerlo. Algo me obliga. O soy asesina a sueldo o me estoy defendiendo de algo o soy defensora de la justicia (que ridículo suena esto, no?). Y junto con esto, he recibido mi parte de violencia. He recibido balas, puñaladas y hasta flechas (también). En un sueño incluso me intenté suicidar con una pistola y jamás voy a olvidar lo horrible que se siente que entre la bala por la garganta y el sabor a plomo, además el sentimiento del humo caliente que te recorre y el hecho de no poder hablar o respirar bien (es un sueño, no tiene porque ser real).
Y lo más perturbador para mi es esto, que yo siento lo que sucede en mis sueños. Si como una hamburguesa, siento el sabor de la hamburguesa. Si toco a alguien, siento como mis manos tocan a esa persona. Si me clavan un cuchillo, me duela hasta el alma. Si mato a alguien, siento como le quito la vida a esa persona.
Alguna vez me dijeron que los sueños recurrentes o con factores comunes hacen referencia a vidas pasadas. Son como una resaca de algo ya vivido. Si esto es verdad, yo creo que mi vida pasada no fue muy pacífica que digamos. Mi amiga Magali, la que les he platicado que practica Reiki, me dice que cree que en mi vida pasada estuve luchando en una guerra en la que yo no creía y por lo tanto todos mis actos iban en contra de mi naturaleza. Suena coherente, sólo espero no sea real, porque si el karma realmente existe, tendré que pagar por todo en algún momento y no me parece justo ya que yo hago lo posible por vivir una vida decente esta ocasión... pero bueno, no entremos en ese tema.
El único sueño en el que he sentido satisfacción por matar a alguien fue una vez que soñé que me vengaba de un novio (inexistente) por haberme engañado y que se burlaba mucho de mi. Tenía yo 6 balas y disparé 5 sin acertarle, haciendo como que no tenía yo la capacidad de sostener una pistola y él seguía burlándose, diciéndome que ni para eso servía. Al final, sólo le sonreí y dije algo así como "eso es lo que tú crees" y le disparé justo en el centro de la frente. La satisfacción que en ese momento sentí no me duró ni medio minuto, ya que por detrás de él iba pasando mi hermana (que tampoco existe) y la había matado por accidente.
Los sueños más perturbadores que tengo y que me dan más miedo son los de carácter religioso. Las veces que soñaba que platicaba con Dios despertaba sintiendo una gran paz. Otras veces soñaba que yo era la mujer del diablo y despertaba sintiéndome incómoda. La vez que soñé que platicaba con la muerte sentí como me alteraba en exceso ya que ella fue quien terminó la conversación conmigo justo cuando yo sentí que apenas iba comenzando.
¿Qué quieren decir los sueños? ¿Son presagios? ¿Son reflejos de nuestro día? ¿Son cosas escondidas en nuestro subconciente? ¿Son cosas ya vividas en alguna otra vida? No lo sé y francamente no sé si quiero saberlo. Yo solo quiero descansar.
Felicidades!!!
Hoy es el cumpleaños de mi señor padre y le mando una gran felicitación. Será el segundo año consecutivo que no lo pase con él. Ya tengo más de un año siin verlo y lo extraño horriblemente. Esperemos esto cambie pronto.
Sugerencia del día
Ir a alguna tienda departamental y probarse alguna loción/perfume nueva/o. Una persona que huele rico siempre es atractiva. Las feromónas hacen su trabajo pero de vez en cuando necesitan una ayudadita.
La verdad es que yo puedo llegar a tener sueños realmente perturbadores. Al grado que prefiero no contarlos. Antes, como terapia y ejercicio para la memoria, anotaba todos mis sueños en un cuaderno. Los anotaba a manera de diario, como si en realidad lo hubiera vivido. Años después, encontré esta pequeña bitácora y me dio mucha risa lo que leí ahí. Después de leerla, me deshice de ella. No le vi el caso a quedarme con cosas que no me iban a servir de mucho. Uno que otro sueño me puede llegar a servir de inspiración para escribir un cuento, y los que son así, jamás los olvido. Sólo que la desidia me ha impedido empezar una compilación de cuentitos surrealistas.
Quiero retomar la costumbre de anotar lo que sueño, por lo menos aquello que tiene mayor impacto en mi y así, por fin empezar mis cuentitos. Es mi nuevo propósito de un año ya no tan nuevo pero que todavía tiene abierta la ventana de oportunidades.
Pero volviendo al tema... ¿porqué pesadillas? Porque no sé de que otra manera llamarlas. Tal vez porque las demás personas así lo considerarían.
El elemento que predomina en mis sueños es la sangre. Son sueños muy violentos los que puedo llegar a tener. He soñado con torturas y asesinatos de las maneras más crueles que cualquiera podría imaginarse. Y siento que es de preocuparse, ya que esto sólo quiere decir que tengo estas cosas almacenadas en mi subconciente.
Yo no me considero una persona violenta. Además, tengo una graaan conciencia. No creo tener la capacidad de lastimar a una mosca (bueno, moscas si). No me gustan los gatos, es más, hasta puedo decir que los odio, y sin embargo, odio más a las personas que admiten haber torturado y matado gatos en su infancia.
Pero en mis sueños me convierto en verdugo muchas veces. He matado de todas las maneras posibles: con pistolas, cuchillos, con mis manos... hasta con flechas. Jamás me siento bien de hacerlo. Más bien, mato porque tengo que hacerlo. Algo me obliga. O soy asesina a sueldo o me estoy defendiendo de algo o soy defensora de la justicia (que ridículo suena esto, no?). Y junto con esto, he recibido mi parte de violencia. He recibido balas, puñaladas y hasta flechas (también). En un sueño incluso me intenté suicidar con una pistola y jamás voy a olvidar lo horrible que se siente que entre la bala por la garganta y el sabor a plomo, además el sentimiento del humo caliente que te recorre y el hecho de no poder hablar o respirar bien (es un sueño, no tiene porque ser real).
Y lo más perturbador para mi es esto, que yo siento lo que sucede en mis sueños. Si como una hamburguesa, siento el sabor de la hamburguesa. Si toco a alguien, siento como mis manos tocan a esa persona. Si me clavan un cuchillo, me duela hasta el alma. Si mato a alguien, siento como le quito la vida a esa persona.
Alguna vez me dijeron que los sueños recurrentes o con factores comunes hacen referencia a vidas pasadas. Son como una resaca de algo ya vivido. Si esto es verdad, yo creo que mi vida pasada no fue muy pacífica que digamos. Mi amiga Magali, la que les he platicado que practica Reiki, me dice que cree que en mi vida pasada estuve luchando en una guerra en la que yo no creía y por lo tanto todos mis actos iban en contra de mi naturaleza. Suena coherente, sólo espero no sea real, porque si el karma realmente existe, tendré que pagar por todo en algún momento y no me parece justo ya que yo hago lo posible por vivir una vida decente esta ocasión... pero bueno, no entremos en ese tema.
El único sueño en el que he sentido satisfacción por matar a alguien fue una vez que soñé que me vengaba de un novio (inexistente) por haberme engañado y que se burlaba mucho de mi. Tenía yo 6 balas y disparé 5 sin acertarle, haciendo como que no tenía yo la capacidad de sostener una pistola y él seguía burlándose, diciéndome que ni para eso servía. Al final, sólo le sonreí y dije algo así como "eso es lo que tú crees" y le disparé justo en el centro de la frente. La satisfacción que en ese momento sentí no me duró ni medio minuto, ya que por detrás de él iba pasando mi hermana (que tampoco existe) y la había matado por accidente.
Los sueños más perturbadores que tengo y que me dan más miedo son los de carácter religioso. Las veces que soñaba que platicaba con Dios despertaba sintiendo una gran paz. Otras veces soñaba que yo era la mujer del diablo y despertaba sintiéndome incómoda. La vez que soñé que platicaba con la muerte sentí como me alteraba en exceso ya que ella fue quien terminó la conversación conmigo justo cuando yo sentí que apenas iba comenzando.
¿Qué quieren decir los sueños? ¿Son presagios? ¿Son reflejos de nuestro día? ¿Son cosas escondidas en nuestro subconciente? ¿Son cosas ya vividas en alguna otra vida? No lo sé y francamente no sé si quiero saberlo. Yo solo quiero descansar.
Felicidades!!!
Hoy es el cumpleaños de mi señor padre y le mando una gran felicitación. Será el segundo año consecutivo que no lo pase con él. Ya tengo más de un año siin verlo y lo extraño horriblemente. Esperemos esto cambie pronto.
Sugerencia del día
Ir a alguna tienda departamental y probarse alguna loción/perfume nueva/o. Una persona que huele rico siempre es atractiva. Las feromónas hacen su trabajo pero de vez en cuando necesitan una ayudadita.
Comentario:
Bueno, o yo no sueño cosas tan guays e interesantes como vosotros, o simplemente no las recuerdo. Lo que se me pasa ahora por la cabeza:
Peleas. Recuerdo alguna pelea realmente violenta, en alguna ocasión con animales civilizados, en otras con hombres. Cuando era por ejemplo, con un perro, -y esto me ha pasado justamente con mi pobre perro, a quien tengo mucho afecto y cariño- no sentía placer, es más, peleaba por sobrevivir, porque el me atacaba brutalmente. En cambio, cuando era con hombres, era siempre con placer, les odiaba. Siempre mantenían una sonrisa en su cara. Nunca distinguí sus caras, pero siempre eran grandes gilipollas, de eso estoy seguro. Y yo les zurraba. -Para algo era mi sueño, no?-
Ah, otro sueño que tenía de pequeño era el verme atrapado por el mar, ver como este se me llevaba... Te aseguro que lo pasaba mal.
Un saludo.
Peleas. Recuerdo alguna pelea realmente violenta, en alguna ocasión con animales civilizados, en otras con hombres. Cuando era por ejemplo, con un perro, -y esto me ha pasado justamente con mi pobre perro, a quien tengo mucho afecto y cariño- no sentía placer, es más, peleaba por sobrevivir, porque el me atacaba brutalmente. En cambio, cuando era con hombres, era siempre con placer, les odiaba. Siempre mantenían una sonrisa en su cara. Nunca distinguí sus caras, pero siempre eran grandes gilipollas, de eso estoy seguro. Y yo les zurraba. -Para algo era mi sueño, no?-
Ah, otro sueño que tenía de pequeño era el verme atrapado por el mar, ver como este se me llevaba... Te aseguro que lo pasaba mal.
Un saludo.
Comentario:
Anotar sueños...interesante.
Comentario:
Digamos que tus sueños son un poco diferentes a los de la mayoría. Quiero creer eso. Mi sueño más perturbador para mí, ha sido uno en el que yo me perseguía a mi mismo pero de chiquito, y cuando me alcanzaba, desaparecía el pequeño Diego. Y lo soñé muchas veces, pero no quise interpretarlo... Pero el mejor fue el sueño de hoy en la mañana, antes de despertar:
Estaba yo en casa de Beto Mojica, afuera pues caminando rumbo a mi casa cuando veia que Beto desperdiciaba mucha agua afuera de su casa, así que le reconvenía para que no lo hiciera, y en ese momento pasó una camioneta, se detuvo, bajó la ventana y era mi jefe de la oficina diciendo: "¿por qué no estás en la oficina?".
Sí, era hora de despertar...
Estaba yo en casa de Beto Mojica, afuera pues caminando rumbo a mi casa cuando veia que Beto desperdiciaba mucha agua afuera de su casa, así que le reconvenía para que no lo hiciera, y en ese momento pasó una camioneta, se detuvo, bajó la ventana y era mi jefe de la oficina diciendo: "¿por qué no estás en la oficina?".
Sí, era hora de despertar...
Comentario:
Yo rara vez recuerdo mis sueños. La mayoría de los que recuerdo son pesadillas. Pero hay un sueño, que recuerdo con mucho cariño.
Un par de años después de la muerte de mi papá, soñé simplemente que conversaba con él. Que nos reíamos. Que me contaba cosas. Que me daba consejos. Que estaba conmigo y lo abrazaba.
Cuando desperté, lloré mucho. Pues fue como volverlo a perder. Despertar era la pesadilla.
Pero hoy, lo siento como un hermoso recuerdo. Incluso hay días en que pienso, que mi papá vino a charlar conmigo.
Es bonito creer cosas.
Un fuerte abrazo,
Un par de años después de la muerte de mi papá, soñé simplemente que conversaba con él. Que nos reíamos. Que me contaba cosas. Que me daba consejos. Que estaba conmigo y lo abrazaba.
Cuando desperté, lloré mucho. Pues fue como volverlo a perder. Despertar era la pesadilla.
Pero hoy, lo siento como un hermoso recuerdo. Incluso hay días en que pienso, que mi papá vino a charlar conmigo.
Es bonito creer cosas.
Un fuerte abrazo,





