lo de hoy es hacer caras
Ya sé, la cagué y la foto del camioncito que puse en la última entrada no salió. No puedo subirla ahorita porque es una foto que tengo grabada en otra computadora, pero mañana mismo soluciono el problema y entenderán mi miedo a los camiones.
Pero en mi otro blog, el de msn, ya subí unas fotitos nuevas, por si gustan pasar a verlas. Tal vez Ana les dé miedo, pero no se preocupen, todavía no se gradúa de asesina en serie. Esperemos ese día siga lejos del día de hoy.
Por cierto, anoche fue la tan esperada fiesta de Ana. Desde temprano la acompañé a comprar los adornos que faltaban, pero yo traía un crudón de aquellos que sentía que me quería morir. Una de las tiendas religiosas a las que fuimos (porque la fiesta fue temática, y el tema fueron los santos) fue el culmen para mi. Algo en mis entrañas me dijo que no podía seguir caminando bajo el sol y debía solucionarlo ya. Y el pinche local no tenía baño. Así que tuve que degradar mi imagen y terminé vomitando en un pobre arbolito afuera del local (hacerlo adentro me habría asegurado la entrada al infierno). Por lo menos no me veía como borracha-cruda, sino como una inocente enfermita. Hasta una buena samaritana me regaló servilletas. Pero eso no disminuye la vergüenza qie sentí. Y lo que es peor, es la segunda vez este año que rompo la promesa hecha hace 3 años de no vomitar en lugares públicos. No sé que tiene mi estómago que no se resiste a dejarme humillada. Desde pequeña lo hace. Digo, si hay algo más profano que vomitar en el cerro donde se apareció nuestra santísimia Virgen de Guadalupe, diganmelo ya!
Pero en fin... lo bueno fue que después de eso ya me sentí mucho mejor y procedimos a seguir con nuestro día. En la tarde Chapu, Bachicha, Ana y yo nos fuimos a arreglar la casa que le prestaron a Ana para la fiesta y la verdad es que nos quedó HERMOSA. Lo que preocupó mucho a Ana fue que el tiempo que estuvimos ahí, cayó una señora tormenta, y pues la casa esta está bastante retirada del resto de la población, por lo que podría ser el motivo de que mucha gente no asistiera al jolgorio.
Pero como le encanta el drama... Yo llegué un poco tarde y el lugar estaba LLENO. Ana hija de la popularidad!!! Y la fiesta estuvo muy bien, tranquila, los tacos deliciosos, y la sangría madrileña que hizo Ana, que todo mundo llamaba "ponche" quedó muy rica también. Lo único malo fue que a alguien le pareció muy gracioso meter una toalla de manos al escusado y el hurto de las pequeñas figurillas de la virgen de Guadalupe que pusimos como adorno. A lo mejor creyeron que era como en boda y te podías llevar la decoración. De cualquier manera, robar es un big NO NO. Ya pronto tendré las fotos de ayer (que fueron muchas muchas) y las subiré para compartir con el resto del mundo, o por lo menos la gente que le interese.
sugerencia del día
Si acostumbras ver televisión acostado ya noche, toma un trozo de papel de baño y dedica esas últimas horas de tu día a urgar tu nariz hasta que la dejes 100% limpia, y verás que rico duermes.
Pero en mi otro blog, el de msn, ya subí unas fotitos nuevas, por si gustan pasar a verlas. Tal vez Ana les dé miedo, pero no se preocupen, todavía no se gradúa de asesina en serie. Esperemos ese día siga lejos del día de hoy.
Por cierto, anoche fue la tan esperada fiesta de Ana. Desde temprano la acompañé a comprar los adornos que faltaban, pero yo traía un crudón de aquellos que sentía que me quería morir. Una de las tiendas religiosas a las que fuimos (porque la fiesta fue temática, y el tema fueron los santos) fue el culmen para mi. Algo en mis entrañas me dijo que no podía seguir caminando bajo el sol y debía solucionarlo ya. Y el pinche local no tenía baño. Así que tuve que degradar mi imagen y terminé vomitando en un pobre arbolito afuera del local (hacerlo adentro me habría asegurado la entrada al infierno). Por lo menos no me veía como borracha-cruda, sino como una inocente enfermita. Hasta una buena samaritana me regaló servilletas. Pero eso no disminuye la vergüenza qie sentí. Y lo que es peor, es la segunda vez este año que rompo la promesa hecha hace 3 años de no vomitar en lugares públicos. No sé que tiene mi estómago que no se resiste a dejarme humillada. Desde pequeña lo hace. Digo, si hay algo más profano que vomitar en el cerro donde se apareció nuestra santísimia Virgen de Guadalupe, diganmelo ya!
Pero en fin... lo bueno fue que después de eso ya me sentí mucho mejor y procedimos a seguir con nuestro día. En la tarde Chapu, Bachicha, Ana y yo nos fuimos a arreglar la casa que le prestaron a Ana para la fiesta y la verdad es que nos quedó HERMOSA. Lo que preocupó mucho a Ana fue que el tiempo que estuvimos ahí, cayó una señora tormenta, y pues la casa esta está bastante retirada del resto de la población, por lo que podría ser el motivo de que mucha gente no asistiera al jolgorio.
Pero como le encanta el drama... Yo llegué un poco tarde y el lugar estaba LLENO. Ana hija de la popularidad!!! Y la fiesta estuvo muy bien, tranquila, los tacos deliciosos, y la sangría madrileña que hizo Ana, que todo mundo llamaba "ponche" quedó muy rica también. Lo único malo fue que a alguien le pareció muy gracioso meter una toalla de manos al escusado y el hurto de las pequeñas figurillas de la virgen de Guadalupe que pusimos como adorno. A lo mejor creyeron que era como en boda y te podías llevar la decoración. De cualquier manera, robar es un big NO NO. Ya pronto tendré las fotos de ayer (que fueron muchas muchas) y las subiré para compartir con el resto del mundo, o por lo menos la gente que le interese.
sugerencia del día
Si acostumbras ver televisión acostado ya noche, toma un trozo de papel de baño y dedica esas últimas horas de tu día a urgar tu nariz hasta que la dejes 100% limpia, y verás que rico duermes.
Comentario:
En pocas palabras, Susanita hizo de las suyas. jajajaja. Y eso que se suponía que tenía tiempo de no presentarse por aquí, pero no se aguanta...





