Robot electrodoméstico
Ayer fue cumpleaños de mi hombre, Hugo, (felicidades!!!) y entre otras cosas, le regalé el boleto para el concierto de Telefunka que fue anoche en el Teatro Diana. Yo creí que la cosa iba a estar más o menos equis, pero en realidad fue muy buen concierto y me la pasé bastante bien.
Telefunka está integrado por 3 músicos, bueno, no sé si son 4 o el violinista solamente estaba de invitado. El grupo salió de Guadalajara a pesar de que sus integrantes son de Puebla. Entonces, este concierto que fue para presentar su nuevo disco "cassette", se sintió como un regreso al hogar, y ellos se mostraban muy agradecidos por poder volver, y sobre todo, poder tocar en el Teatro Diana (y cada 5 minutos daban las gracias a alguien distinto y al público, parecían premios más que concierto en ese aspecto). Ellos tocan una mezcla de música electrónica con jazz combinando instrumentos como el saxofón o la trompeta con sus consolas musicales y logran un resultado bastante bueno.
A mi me tocó ver a Telefunka en sus inicios, cuando tocaban en el bar La Santa. Recuerdo la primera vez que los escuché, estaba yo sentada casi a la entrada del bar y ellos tocaban covers instrumentales de los Doors. Se oía bastante bien, e hice un comentario sobre lo bien que se oía el disquito que habían puesto, y alguien me corrigió diciéndome "no es un disco, es un grupo en vivo que está tocando en el patio trasero". Desde ahí, los viernes eran de ir a ver a Telefunka a la Santa, y otra de las veces que más me acuerdo es una que llegué en estado bastante "inconveniente" al bar y empezaron a tocar. Inmediatamente necesité una silla porque sentí que la música me iba a tumbar, jaja.
Pues alguien los descubrió, o no sé como se dio, pero dieron el salto a la fama, y a pesar de que todavía no son taaan famosos, ya mucha gente los conoce, por lo menos en nuestro país.
A mi me parecieron bastante talentosos desde un principio y anoche lo pude comprobar al escuchar el concierto que dieron, y lo único que pude pensar fue: lo único que necesitaban era un poco más de presupuesto. Dale dinero a alguien con talento y puede lograr cosas muy buenas.
Entre sus músicos invitados, estuvo Joselo (así se llama?) el chonchito de lentes de Café Tacuba y unos guitarristas del grupo (también tapatío) Disidente. El Teatro estaba casi lleno y el grupo recibió una cálida bienvenida y una buena respuesta por parte del público. A pesar de que el sonido llegó a fallar en unos momentos, nadie se puso a gritarles, como pasaría normalmente (a Placebo los abuchearon por un momento cuando falló su sonido).
Así que este año no puedo quejarme ni decir que no he asistido a buenos eventos musicales. Tan solo este año vi a: Placebo, The White Stripes, Garbage y Telefunka. También cuento entre estos conciertos a los Fancy Free, otro grupo, esta vez del D.F. que, aunque no son muy conocidos, si que saben dar un buen show! Solo lamento no haber ido al de Miranda ! pero ese día no tuve otra opción. Me duele pensar que la próxima vez que vengan, ya costará la admisión al concierto.
Triste noticia
Ayer recibimos una noticia, más bien aviso, que nos deprimió bastante. Es más, el día de hoy sigo deprimida.
En el despacho en el que trabajo, es bastante grande, por lo que ocupa un piso entero en el edificio, el infame piso 7. Hace casi un año, el despacho creció muchísimo y se presentó la oportunidad de rentar medio piso para su crecimiento. La idea era llenarlo. Este fue el famoso piso 5. Para empezar a llenarlo, bajaron al equipo en el que yo estoy. Ya casi se cumple un año, y a pesar de que aquí nos tuvieron bajo las condiciones más austeras (mesas de plástico, una vez improvisamos una mesita con una caja de una impresora) nos la pasamos genial, ya que el ambiente que nosotros hicimos aquí abajo fue bastante diferente al que existe en el piso 7.
El día 15 se cumple un año y se termina el contrato. La idea de crecer el despacho aún más no se llevó a cabo, ya que nunca metieron más gente a nuestro piso (tengo mis teorías al respecto, mas no el suficiente espacio para expresarlas) y nos acaban de informar que tendremos que regresar al piso 7.
Esto para mi es DEVASTADOR. Para empezar, aquí tenemos la música con bocinas. Arriba no podremos tenerlo así. Tendré que usar audífonos otra vez, y no sé si mis orejas lo soporten. Además que tendré que trabajar como niña autista todo el día, sin poder tener mis achaques de cantante estilo Vicky Karr que de repente me daban acá en el quinto piso.
Pero lo peor de todo es el acomodo de lugares. Aunque hay espacio para todos, no necesariamente es el más cómodo. Hay puro lugar horrendo que son como la mitad de los lugares que toda la gente que ya está acomodada arriba tiene. Son como las sobras. Peor que las sobras.
Entre eso y el clima que tanto les encanta (algo muy semejante al clima que viven en Alaska), no sé que voy a hacer. Llorar es lo más factible por ahora. Solo queda la "sorpresa" de en qué lugar me van a poner.
Y esto repercute también en mi blog, ya que no puedes distraerte ni medio minuto allá arriba. Como podrán notar, aqui en el quinto me doy mis breaks del trabajo.
Procuraré no descuidar el blog, ya veré como le hago. Hasta entonces, a ver que pasa. De aquí al 15, todo seguirá como ha estado hasta hoy. Después... no sé.
Sugerencia del día
Mandarme palabras de aliento para poder sobrellevar esta terrible situación que se avecina para mi y mis compañeritos de trabajo.
Telefunka está integrado por 3 músicos, bueno, no sé si son 4 o el violinista solamente estaba de invitado. El grupo salió de Guadalajara a pesar de que sus integrantes son de Puebla. Entonces, este concierto que fue para presentar su nuevo disco "cassette", se sintió como un regreso al hogar, y ellos se mostraban muy agradecidos por poder volver, y sobre todo, poder tocar en el Teatro Diana (y cada 5 minutos daban las gracias a alguien distinto y al público, parecían premios más que concierto en ese aspecto). Ellos tocan una mezcla de música electrónica con jazz combinando instrumentos como el saxofón o la trompeta con sus consolas musicales y logran un resultado bastante bueno.
A mi me tocó ver a Telefunka en sus inicios, cuando tocaban en el bar La Santa. Recuerdo la primera vez que los escuché, estaba yo sentada casi a la entrada del bar y ellos tocaban covers instrumentales de los Doors. Se oía bastante bien, e hice un comentario sobre lo bien que se oía el disquito que habían puesto, y alguien me corrigió diciéndome "no es un disco, es un grupo en vivo que está tocando en el patio trasero". Desde ahí, los viernes eran de ir a ver a Telefunka a la Santa, y otra de las veces que más me acuerdo es una que llegué en estado bastante "inconveniente" al bar y empezaron a tocar. Inmediatamente necesité una silla porque sentí que la música me iba a tumbar, jaja.
Pues alguien los descubrió, o no sé como se dio, pero dieron el salto a la fama, y a pesar de que todavía no son taaan famosos, ya mucha gente los conoce, por lo menos en nuestro país.
A mi me parecieron bastante talentosos desde un principio y anoche lo pude comprobar al escuchar el concierto que dieron, y lo único que pude pensar fue: lo único que necesitaban era un poco más de presupuesto. Dale dinero a alguien con talento y puede lograr cosas muy buenas.
Entre sus músicos invitados, estuvo Joselo (así se llama?) el chonchito de lentes de Café Tacuba y unos guitarristas del grupo (también tapatío) Disidente. El Teatro estaba casi lleno y el grupo recibió una cálida bienvenida y una buena respuesta por parte del público. A pesar de que el sonido llegó a fallar en unos momentos, nadie se puso a gritarles, como pasaría normalmente (a Placebo los abuchearon por un momento cuando falló su sonido).
Así que este año no puedo quejarme ni decir que no he asistido a buenos eventos musicales. Tan solo este año vi a: Placebo, The White Stripes, Garbage y Telefunka. También cuento entre estos conciertos a los Fancy Free, otro grupo, esta vez del D.F. que, aunque no son muy conocidos, si que saben dar un buen show! Solo lamento no haber ido al de Miranda ! pero ese día no tuve otra opción. Me duele pensar que la próxima vez que vengan, ya costará la admisión al concierto.
Triste noticia
Ayer recibimos una noticia, más bien aviso, que nos deprimió bastante. Es más, el día de hoy sigo deprimida.
En el despacho en el que trabajo, es bastante grande, por lo que ocupa un piso entero en el edificio, el infame piso 7. Hace casi un año, el despacho creció muchísimo y se presentó la oportunidad de rentar medio piso para su crecimiento. La idea era llenarlo. Este fue el famoso piso 5. Para empezar a llenarlo, bajaron al equipo en el que yo estoy. Ya casi se cumple un año, y a pesar de que aquí nos tuvieron bajo las condiciones más austeras (mesas de plástico, una vez improvisamos una mesita con una caja de una impresora) nos la pasamos genial, ya que el ambiente que nosotros hicimos aquí abajo fue bastante diferente al que existe en el piso 7.
El día 15 se cumple un año y se termina el contrato. La idea de crecer el despacho aún más no se llevó a cabo, ya que nunca metieron más gente a nuestro piso (tengo mis teorías al respecto, mas no el suficiente espacio para expresarlas) y nos acaban de informar que tendremos que regresar al piso 7.
Esto para mi es DEVASTADOR. Para empezar, aquí tenemos la música con bocinas. Arriba no podremos tenerlo así. Tendré que usar audífonos otra vez, y no sé si mis orejas lo soporten. Además que tendré que trabajar como niña autista todo el día, sin poder tener mis achaques de cantante estilo Vicky Karr que de repente me daban acá en el quinto piso.
Pero lo peor de todo es el acomodo de lugares. Aunque hay espacio para todos, no necesariamente es el más cómodo. Hay puro lugar horrendo que son como la mitad de los lugares que toda la gente que ya está acomodada arriba tiene. Son como las sobras. Peor que las sobras.
Entre eso y el clima que tanto les encanta (algo muy semejante al clima que viven en Alaska), no sé que voy a hacer. Llorar es lo más factible por ahora. Solo queda la "sorpresa" de en qué lugar me van a poner.
Y esto repercute también en mi blog, ya que no puedes distraerte ni medio minuto allá arriba. Como podrán notar, aqui en el quinto me doy mis breaks del trabajo.
Procuraré no descuidar el blog, ya veré como le hago. Hasta entonces, a ver que pasa. De aquí al 15, todo seguirá como ha estado hasta hoy. Después... no sé.
Sugerencia del día
Mandarme palabras de aliento para poder sobrellevar esta terrible situación que se avecina para mi y mis compañeritos de trabajo.
Comentario:
por que no os poneis todos los del piso 5 juntitos en el 7, poneis unas mamparas y listo... COMO SI ESTUVIERAIS DOS PISITOS MÁS ABAJOS!!
lo malo es lo del tema de la música...
besitos grandes!!
lo malo es lo del tema de la música...
besitos grandes!!
Comentario:
Desde el piso siete, vas a tener mejor vista que del piso 5!
Comentario:
ese tipo de música me agrada.
Vaya, que mala noticia, los audífonos tienen un inconveniente que no te prestan tanta movilidad, creo que los arquitectos requieren de un espacio considerable para poder trabajar bien, además de que el estar un poco apretado da la sensación mental de un poco de stress urbano, mejor disfruta estos días que te quedan, y espermos que por obra de alguién se les ocurra dejarlos un rato más.
Pero creo que a todo el despacho afecta, pues en sí todos estan trabajando en un espacio adecuado, y creo que afectara a todos, pues estar como sardinas enlatadas por mucho tiempo pues no es bueno, pero tarde o temprano tendría que pasar.
un beso
Vaya, que mala noticia, los audífonos tienen un inconveniente que no te prestan tanta movilidad, creo que los arquitectos requieren de un espacio considerable para poder trabajar bien, además de que el estar un poco apretado da la sensación mental de un poco de stress urbano, mejor disfruta estos días que te quedan, y espermos que por obra de alguién se les ocurra dejarlos un rato más.
Pero creo que a todo el despacho afecta, pues en sí todos estan trabajando en un espacio adecuado, y creo que afectara a todos, pues estar como sardinas enlatadas por mucho tiempo pues no es bueno, pero tarde o temprano tendría que pasar.
un beso
Comentario:
Pues mira, a los audífonos puedes acostumbrarte, pero que feo tener mucho espacio y no poder utilizarlo al máximo y tener que volver a otro espacio más feo, pero bueno, ya que, al mal paso darle prisa, así que... cambiate mañana! jajaajja.





