Estúpida medicina
El día de hoy pensaba darme tiempo para contarles acerca de mi fabulosísimo viaje a Manzanillo y de mi nulo bronceado, además de unas cuantas anécdotas más, pero me temo no cuento con mucho tiempo para llevarlo a cabo (desde mi nuevo lugar en el séptimo piso, que apesta). Lo único que voy a compartir con ustedes el día de hoy es el horrendo acontecimiento que me sucedió en la mañana.
Pues resulta que como todos los días, temprano, me bañé, me vestí, desayuné (eso no es muy común, pero ya me compré mi cerealito para cambiar eso) y terminé temprano. Sólo me faltaba lavarme los dientes, maquillarme y ponerme mi medicina. Iba con muy buen tiempo. Lo primero que hago de estas últimas 3 actividades, es la inyección.
Esta vez hubo un cambio en la rutina. En cuanto me puse la inyección, sentí una opresión terrible en el pecho y como se me cerraba la garganta, dejándome sin aire. Bueno, en realidad entraba muy poco aire por mi nariz y el dolor de pecho se fue haciendo peor. Como pude, hice ruidos para llamar la atención de mi hermano, que salió rápidamente a ver que era lo que me pasaba. Al no poder decirle yo nada, se asustó. Lo único que pude hacer fue tomarle la mano y apretarla tan fuerte como pudiera.
Estuve sin poder respirar cerca de 4 minutos que más bien parecieron como 4 horas, y cada vez mi desesperación era un poco mayor. Traté de mantener la calma y concentrarme en lo que estaba pasando, para después poder darle una descripción detallada a mi médico de lo ocurrido, pero era muy difícil.
En eso, sentí como si mi cara se inflara rapidísimo y la piel la sentía como de cartón. Sentí los músculos de mi cara contraidos en una expresión de terror y se quedaron congelados de ese modo. Las plantas de los pies me comenzaron a arder como si tuviera la piel viva o enchilada. Y al cabo de unos minutos, el dolor de mi pecho y la opresión comenzaron a disminuir.
No podía pararme ni hablar todavía, pero lentamente se empezó a ir todo. Señalé hacia la medicina para poder decirle a mi hermano que era por ella que me estaba sintiendo así. Cuando por fin pude hablar, le dije que todo esto es uno de los efectos secundarios que podía sufrir de vez en cuando. Se supone que no es común, pero puede suceder. ¿Y qué hacer en estos casos? Mi manual de Copaxone dice que aguantarme y mantener la calma mientras esto pasa.
Mi hermano me ayudó a acostarme y en cuanto toqué la cama tuve que correr de nuevo, esta vez al baño a vomitar. Por un momento temí por mi vida, ya que seguía con la garganta cerrada y creí que podría bronco-aspirar. Pero todo salió como debía, gracias a Dios.
Estuve reposando durante más de una hora en lo que Ana fue por mi para llevarme a ver a su papá, que es cardiólogo a que me revisara, ya que no pude localizar a mi neurólogo. Para entonces ya estaba yo bien. Tenía un poco inflamadas las manos y todavía traía el labio superior de mi boca inflado de manera sexy como el de Jennifer Garner, pero todo había pasado ya.
Ahora solo queda hablar con mi médico y ver qué puedo hacer si esto vuelve a suceder.
Y es por esto que no me siento con muchos ánimos de platicar de todo lo demás, pero espero mañana sentirme mejor y poder dar la actualizada al blog que tanto necesita. Saludos a todos!
Sugerencia del día
La sugerencia se las voy a deber hoy, ya que no se me ocurre nada por el momento. Pero no crean, luego haré una doble para compensar.
Pues resulta que como todos los días, temprano, me bañé, me vestí, desayuné (eso no es muy común, pero ya me compré mi cerealito para cambiar eso) y terminé temprano. Sólo me faltaba lavarme los dientes, maquillarme y ponerme mi medicina. Iba con muy buen tiempo. Lo primero que hago de estas últimas 3 actividades, es la inyección.
Esta vez hubo un cambio en la rutina. En cuanto me puse la inyección, sentí una opresión terrible en el pecho y como se me cerraba la garganta, dejándome sin aire. Bueno, en realidad entraba muy poco aire por mi nariz y el dolor de pecho se fue haciendo peor. Como pude, hice ruidos para llamar la atención de mi hermano, que salió rápidamente a ver que era lo que me pasaba. Al no poder decirle yo nada, se asustó. Lo único que pude hacer fue tomarle la mano y apretarla tan fuerte como pudiera.
Estuve sin poder respirar cerca de 4 minutos que más bien parecieron como 4 horas, y cada vez mi desesperación era un poco mayor. Traté de mantener la calma y concentrarme en lo que estaba pasando, para después poder darle una descripción detallada a mi médico de lo ocurrido, pero era muy difícil.
En eso, sentí como si mi cara se inflara rapidísimo y la piel la sentía como de cartón. Sentí los músculos de mi cara contraidos en una expresión de terror y se quedaron congelados de ese modo. Las plantas de los pies me comenzaron a arder como si tuviera la piel viva o enchilada. Y al cabo de unos minutos, el dolor de mi pecho y la opresión comenzaron a disminuir.
No podía pararme ni hablar todavía, pero lentamente se empezó a ir todo. Señalé hacia la medicina para poder decirle a mi hermano que era por ella que me estaba sintiendo así. Cuando por fin pude hablar, le dije que todo esto es uno de los efectos secundarios que podía sufrir de vez en cuando. Se supone que no es común, pero puede suceder. ¿Y qué hacer en estos casos? Mi manual de Copaxone dice que aguantarme y mantener la calma mientras esto pasa.
Mi hermano me ayudó a acostarme y en cuanto toqué la cama tuve que correr de nuevo, esta vez al baño a vomitar. Por un momento temí por mi vida, ya que seguía con la garganta cerrada y creí que podría bronco-aspirar. Pero todo salió como debía, gracias a Dios.
Estuve reposando durante más de una hora en lo que Ana fue por mi para llevarme a ver a su papá, que es cardiólogo a que me revisara, ya que no pude localizar a mi neurólogo. Para entonces ya estaba yo bien. Tenía un poco inflamadas las manos y todavía traía el labio superior de mi boca inflado de manera sexy como el de Jennifer Garner, pero todo había pasado ya.
Ahora solo queda hablar con mi médico y ver qué puedo hacer si esto vuelve a suceder.
Y es por esto que no me siento con muchos ánimos de platicar de todo lo demás, pero espero mañana sentirme mejor y poder dar la actualizada al blog que tanto necesita. Saludos a todos!
Sugerencia del día
La sugerencia se las voy a deber hoy, ya que no se me ocurre nada por el momento. Pero no crean, luego haré una doble para compensar.
Comentario:
Madre santa, pero que clase de medicamento haría eso!!! de leer el principio que te paso me asustó, ahora imaginó como has de haber estado tu y sobre todo tu hermano de no saber por que estabas así, son tan rápidas esas cosas. Creo que debe haber un medicamento de efecto similar al que te recetaron y que sus efectos secundarios no son tan feos, creo que lo que pudo afectar fue la rutina en la como lo habías echo el día de hoy, que bueno que te encuentras mucho mejor.
un beso y que te encuentres mejor!
un beso y que te encuentres mejor!
Comentario:
Hola! ME alegra mucho que estés bien ahora. Desde un rinconcito de Colombia, un amigo te envía las mejores energías para que ese momento desagradable no se vuelva a presentar nunca. Recibe un fuerte abrazo y toda mi estima, en la distancia.
Por otro lado, espero que las cosas vayan mejor con tu nuevo sitio de trabajo.
Un beso,
Por otro lado, espero que las cosas vayan mejor con tu nuevo sitio de trabajo.
Un beso,
Comentario:
Ay dios, nomás de leer la historia y de irme imaginando cada escena, me quedaba con cara de emoticón. Dentro de todo menos mal que sabías que podía pasar y que tu hermano estaba cerca y que pudo mantener la calma. Y yo insisto, tener a Ana y a su papá es como una bendición. Espero que pasen pronto estos poco agradables efectos secundarios, y no pierdes el humor, eso es lo mejor! No sólo Jennifer Garner tiene labios sexys, no olvidar a la Jolie...
Comentario:
Ay dios, nomás de leer la historia y de irme imaginando cada escena, me quedaba con cara de emoticón. Dentro de todo menos mal que sabías que podía pasar y que tu hermano estaba cerca y que pudo mantener la calma. Y yo insisto, tener a Ana y a su papá es como una bendición. Espero que pasen pronto estos poco agradables efectos secundarios, y no pierdes el humor, eso es lo mejor! No sólo Jennifer Garner tiene labios sexys, no olvidar a la Jolie...





