Un día que se sintieron como dos
El miércoles tuve un día taaan pesado... y lo peor es que lo pasé en tacones. Así es, y fue una verdadera tortura. Cuando me puse mis zapatitos lindos (porque son lindos instrumentos de tortura) pensé "no habrá problema, no pienso caminar mucho hoy". EQUIVOCACIÓN.
Casualmente, es día fue la venta de boletos para el concierto de U2. El plano original era comprarlos por teléfono con tarjeta de crédito. Misma idea que tuvo toda la república mexicana, dando como consecuencia que las líneas de Ticketmaster estuvieran saturadas todo el tiempo. Y lo que empezó como una broma fue el método para conseguir los boletos: el Chapu me dijo en broma "Manija, deberías lanzarte a Mixup".
Pues en menos de 5 minutos, decidimos que así sería, así que eché una mentirilla aquí en la oficina y me lancé junto con Ana a la caza de boletos. Los precios iban de 2mil, 800, 650 y 300 pesos. Nosotros pensábamos comprar de los de 800. Unas cuantas personas antes de que nos tocara comprar los boletos, sale un representante de Ticketmaster a informarnos que sólo quedaban boletos de 2mil y 300 pesos.
NO ME CHINGUES!!!
En un impulso, Ana y yo decidimos: chinguesu, no vamos al D.F., nos vamos a Monterrey!
Y 5 minutos después, vuelve a salir el representante a informarnos que se canceló la venta de boletos de Monterrey.
PUUUUUTA MADRE!!!!
Ya era nuestro turno de comprar boletos. Eran máximo 4 por persona. Yo compraría 4 y Ana otros 4. Ya con la adrenalina alta dijimos "AL CHILE, VAMOS A LA ZONA DE DOS MIL".
Solo iban pasando de 5 en 5 personas a comprar los boletos y Ana y yo quedamos en el puro límite, así que yo entré sola y ella entraría después de mi grupo. Tres personas antes de mi turno, me informan que los boletos de 2mil pesos estaban agotados. Me quise volver chango en ese momento.
Ya triste y decepcionada, compré 4 boletos de 300 pesos. Por lo menos escucharía la música, pensé yo.
En eso, pasó Ana, y como por arte de magia, se abrieron 8 lugares en la cancha (de 650 pesos) y compró los 4 que tenía permitidos comprar. De nueva cuenta fuímos felices y ya puedo decir con toda la satisfacción del mundo QUE YA TENGO MI BOLETO!!!!
Para entonces, mis pies me estaban asesinando. Tenía 2 horas parada y no podía soportarlo más. Por lo menos ya podría ir a aplatanarme el resto del día en la silla de la oficina. Claro, saliendo, Hugo me pidió que lo acompañara a la Gran Plaza a comprar unos pantalones, y yo, como siempre, dije que si. Para esto dimos más vueltas, porque tenía que ir a llevarle unas cosas a Canica para mis papás (se fue Obregón) y era subir y bajar 4 pisos.
Yo sé que lo fácil hubiera sido cambiarme de zapatos. Pero no. Si tanta gente puede andar en tacones, ¿porqué yo no?
La super posada
Ese mismo día tuvimos posada mis amigos y yo y fue de lo más ameno. Lo más entretenido fue Stephen, que jamás había visto una piñata. Bueno, en realidad fue la cena y los kilos de dulces que me traje de la piñata. Además fue muy agradable juntarnos todos de nuevo. Den click al teutón para ver las fotos.

Paquete sorpresa
El martes Stephen me dio una calcomanía de paquetería con un número de guía que había encontrado pegada a nuestra puerta. Le dije que no podía ser, porque así no es como entregan los paquetes, que seguro era una broma, además, no esperábamos nada, ninguno de los 3. Pero pues no estaba de más llamar a DHL y preguntar que onda con esto.
Claro, yo me mantuve escéptica todo el tiempo. El miércoles olvidé llamar (y olvidé entregar mi quiniela! Pero Everardo lo hizo por mi, gracias a Dios) y le dije a Stephen que llamaría el jueves.
Ayer, sentada en mi escritorio, vi el papel en mi bolsa y pensé "esto ni ha de servir. Lo voy a tirar". A los 5 minutos, recibí una llamada de mi hermano: le habían llamado de DHL para informarle que tenían un paquete para mi.
JAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Pues obvio, me entró .la curiosidad. Llamé y no me dijeron nada más que que tenía un paquete esperándome y que se encontraba en el departamento de sobres con problemas. Lo rastreé por internet y vi que había salido de alguna ciudad llamada Cervantes (aunque no decía en qué estado está esta ciudad) y que pasó por Sor Juana antes de llegar a Guadalajara. Esta información para mi era completamente inútil.
Así que saliendo del trabajo, fuimos Hugo y yo a DHL a recoger el mentado paquete. Yo estaba segura que iba a ser algo de lo más ceeebo del mundo, como alguna revista estúpida, pero la curiosidad podía más que yo. Entregué el número de guía a un empleado y fue a buscar mi paquete. Imaginen mi sorpresa cuando salió con una caja gigantísima para mi.
Lo primero que hice, obviamente, fue ver el remitente, y una gran sonrisa iluminó mi cara al instante. Era un paquete enviado por los Laboratorios Teva, que son los que hacen el Copaxone, la medicina que yo uso. Me habían dicho que me iban a enviar una maletita para viajar con mi medicina, y ya con eso no tendría que volver a usar mi hielerita de Tecate. Salí de DHL muy emocionada y abrí la caja. Al parecer era una maleta enorme.
Con la diferencia que no era una maleta.
Era nada más ni nada menos que una canasta navideña!!! Esto me puso aún de un mejor humor. Fue una sorpresa muy agradable y que realmente no me esperaba. La canasta contiene: palmitos, ostiones ahumados, mejillones, fruta seca, galletas, chocolates, mayulas en aceite y no recuerdo que más. No vi ninguna botella de vino, pero todavía no la saco de su plástico, así que dejemos esa pequeña vela de esperanza encendida....
Sugerencia del día
Aprovechando la época, coman una mandarina. Son demasiado sabrosas.
Casualmente, es día fue la venta de boletos para el concierto de U2. El plano original era comprarlos por teléfono con tarjeta de crédito. Misma idea que tuvo toda la república mexicana, dando como consecuencia que las líneas de Ticketmaster estuvieran saturadas todo el tiempo. Y lo que empezó como una broma fue el método para conseguir los boletos: el Chapu me dijo en broma "Manija, deberías lanzarte a Mixup".
Pues en menos de 5 minutos, decidimos que así sería, así que eché una mentirilla aquí en la oficina y me lancé junto con Ana a la caza de boletos. Los precios iban de 2mil, 800, 650 y 300 pesos. Nosotros pensábamos comprar de los de 800. Unas cuantas personas antes de que nos tocara comprar los boletos, sale un representante de Ticketmaster a informarnos que sólo quedaban boletos de 2mil y 300 pesos.
NO ME CHINGUES!!!
En un impulso, Ana y yo decidimos: chinguesu, no vamos al D.F., nos vamos a Monterrey!
Y 5 minutos después, vuelve a salir el representante a informarnos que se canceló la venta de boletos de Monterrey.
PUUUUUTA MADRE!!!!
Ya era nuestro turno de comprar boletos. Eran máximo 4 por persona. Yo compraría 4 y Ana otros 4. Ya con la adrenalina alta dijimos "AL CHILE, VAMOS A LA ZONA DE DOS MIL".
Solo iban pasando de 5 en 5 personas a comprar los boletos y Ana y yo quedamos en el puro límite, así que yo entré sola y ella entraría después de mi grupo. Tres personas antes de mi turno, me informan que los boletos de 2mil pesos estaban agotados. Me quise volver chango en ese momento.
Ya triste y decepcionada, compré 4 boletos de 300 pesos. Por lo menos escucharía la música, pensé yo.
En eso, pasó Ana, y como por arte de magia, se abrieron 8 lugares en la cancha (de 650 pesos) y compró los 4 que tenía permitidos comprar. De nueva cuenta fuímos felices y ya puedo decir con toda la satisfacción del mundo QUE YA TENGO MI BOLETO!!!!
Para entonces, mis pies me estaban asesinando. Tenía 2 horas parada y no podía soportarlo más. Por lo menos ya podría ir a aplatanarme el resto del día en la silla de la oficina. Claro, saliendo, Hugo me pidió que lo acompañara a la Gran Plaza a comprar unos pantalones, y yo, como siempre, dije que si. Para esto dimos más vueltas, porque tenía que ir a llevarle unas cosas a Canica para mis papás (se fue Obregón) y era subir y bajar 4 pisos.
Yo sé que lo fácil hubiera sido cambiarme de zapatos. Pero no. Si tanta gente puede andar en tacones, ¿porqué yo no?
La super posada
Ese mismo día tuvimos posada mis amigos y yo y fue de lo más ameno. Lo más entretenido fue Stephen, que jamás había visto una piñata. Bueno, en realidad fue la cena y los kilos de dulces que me traje de la piñata. Además fue muy agradable juntarnos todos de nuevo. Den click al teutón para ver las fotos.

Paquete sorpresa
El martes Stephen me dio una calcomanía de paquetería con un número de guía que había encontrado pegada a nuestra puerta. Le dije que no podía ser, porque así no es como entregan los paquetes, que seguro era una broma, además, no esperábamos nada, ninguno de los 3. Pero pues no estaba de más llamar a DHL y preguntar que onda con esto.
Claro, yo me mantuve escéptica todo el tiempo. El miércoles olvidé llamar (y olvidé entregar mi quiniela! Pero Everardo lo hizo por mi, gracias a Dios) y le dije a Stephen que llamaría el jueves.
Ayer, sentada en mi escritorio, vi el papel en mi bolsa y pensé "esto ni ha de servir. Lo voy a tirar". A los 5 minutos, recibí una llamada de mi hermano: le habían llamado de DHL para informarle que tenían un paquete para mi.
JAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
Pues obvio, me entró .la curiosidad. Llamé y no me dijeron nada más que que tenía un paquete esperándome y que se encontraba en el departamento de sobres con problemas. Lo rastreé por internet y vi que había salido de alguna ciudad llamada Cervantes (aunque no decía en qué estado está esta ciudad) y que pasó por Sor Juana antes de llegar a Guadalajara. Esta información para mi era completamente inútil.
Así que saliendo del trabajo, fuimos Hugo y yo a DHL a recoger el mentado paquete. Yo estaba segura que iba a ser algo de lo más ceeebo del mundo, como alguna revista estúpida, pero la curiosidad podía más que yo. Entregué el número de guía a un empleado y fue a buscar mi paquete. Imaginen mi sorpresa cuando salió con una caja gigantísima para mi.
Lo primero que hice, obviamente, fue ver el remitente, y una gran sonrisa iluminó mi cara al instante. Era un paquete enviado por los Laboratorios Teva, que son los que hacen el Copaxone, la medicina que yo uso. Me habían dicho que me iban a enviar una maletita para viajar con mi medicina, y ya con eso no tendría que volver a usar mi hielerita de Tecate. Salí de DHL muy emocionada y abrí la caja. Al parecer era una maleta enorme.
Con la diferencia que no era una maleta.
Era nada más ni nada menos que una canasta navideña!!! Esto me puso aún de un mejor humor. Fue una sorpresa muy agradable y que realmente no me esperaba. La canasta contiene: palmitos, ostiones ahumados, mejillones, fruta seca, galletas, chocolates, mayulas en aceite y no recuerdo que más. No vi ninguna botella de vino, pero todavía no la saco de su plástico, así que dejemos esa pequeña vela de esperanza encendida....
Sugerencia del día
Aprovechando la época, coman una mandarina. Son demasiado sabrosas.
Comentario:
Me estoy mueriendo de la "envidia enferma" que me produce que vayas a ver U2 en vivo (ja ja ja). Espero que lo disfrutes muchísismo!
Sugerencia del día: No usar más tacones...
(y comer muchas mandarina, una de mis frutas favoritas)
Saludos desde Bogotá,
Sugerencia del día: No usar más tacones...
(y comer muchas mandarina, una de mis frutas favoritas)
Saludos desde Bogotá,
Comentario:
Y supongo que los otros 4 boletos los donarán a una causa noble.
Comentario:
Creo que eso pasa por no venir tanto tiempo a México que los boletos se venden como pan caliente, ya nos contaras como estuvo el concierto. Los laborotarios si que se vieron guapos con la canasta, que la disfrutes!!!!
Mejor una rica agua de mandarina recién echa!!
besos
Mejor una rica agua de mandarina recién echa!!
besos
Comentario:
JAJAJAJAJA. No paro de reir con todo, con la hazaña de u2, con la foto del pobre de stephen que no le pegó a las piñatas (pero las piñatas le pegaron a él), y con la palabra "sabrosas"... jajaja. Que buena onda los de Copaxone que se mocharon, ahora la que se debe mochar es otra...





