Después de leer Las cenizas de Ángela he leído Lo es, y me alegro un montón. Los dos libros son un auténtico drama, pero con un punto de humor, sobre todo basado en la inocencia del protagonista, Frank McCourt. Esta inocencia, no es solo la del niño y adolescente durante sus años en Limerick, sino también la del profesor de instituto en Nueva York. Me ha sorprendido mucho, toda la parte donde cuenta sus problemas con los alumnos, que hoy son aquí normales, pero que yo no viví en la EGB de los años 80, y que sin embargo ya se daban en Estados Unidos en los primeros años 60.
En el magazine del diario español El Mundo, publicaron una larga y extensa entrevista que he leído por encima y que parece muy interesante. Hay varios clubes de las cenizas de Ángela en Internet, por ejemplo, en este que está en inglés y japonés (pero que se puede ver sin problemas) hay fotos actuales de los lugares de Limerick (aunque algunos no tienen pinta de haber cambiado) mencionados en el libro.
