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DESDE MI VENTANA ...
desde mis ojos a tus ojos
Acerca de
Desde mi ventana veo la calle, los edificios, la gente, todo bajo mis pies y quiero ser quien cumpla tus sueños más profundos
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sientate junto a mi
dimelo al oido
Sindicación
 
DESHOJANDO LA MARGARITA
Cuando niña su madre la llamaba Margarita, jugetona y traviesa. En el colegio los compañeros la llamaban Magy, y las profesoras Margara precedido por un laro discurso en el cual ella se perdia en el infinito de su imaginación.
Camina de una esquina a otra, de un farol a otro envuelta en el humo de su cigarro. ¿ahora como la llamaran?.
 
LA ÚLTIMA OSTIA.
Hoy las campanas no sonaron, las palomas se perdieron en el vuelo y los fieles tuvieron hambre de rezos.
Sucedio anoche, mientras todos dormiamos en el sopor de la última noche de calor. Los unicos en notar lo que sucedia fueron los perros de José el jubilado que vive solo en la casita junto a la iglesia. Los perros aullaban con un lastimero pesar.
La noticia se esparcio por las calles sin distinción de credos. Regina le conto a Sonia, Sonia le conto a Lucia, Lucia a Felipe, Felipe le conto a .....
De buenas lineas y mirada de ángel cada domingo comulgaba, escuchaba misa desde la primera banca y la limosna al tiempo del padre nuestro. Fueron 5 años de esos mismos credos, hasta la noche de la fuga de el padre Victor y Rosita.
 
¿A DONDE IRA?
Lo vi salir temprano, antes del último sorbo a mi café, caminaba despacio, cubriendo con una gorra de los Yankis de NY el poco cabello que aún peina de raya en medio, solo transita. El viento le golpea su pálida cara.
¿Esta vez a dónde ira?. Las sesiones de radioterapia son los lunes, el grupo de apoyo es los jueves por la tarde, rehabilitación los viernes y sábados, la madre lo visita los domingos.
¿Esta vez a dónde ira?, con sus 23 años y una leucemia a cuestas.
 
ENTRE PUTAS Y VIEJOS
Ahí estaba curandome las heridas, entre putas y viejos. Mira que un viejo quiera regalarse una puta virgen en su cumpleaños número noventa si que tiene su historia.
El final, necesito contartelo despacio.
 
Un café para la tristeza
Para curar las heridas del alma siempre es bueno una caricia.
Hoy llueve, las gotas chocan una tras otra en los cristales de mi ventana. Estaba leyendo pero al ver la lluvia se me antojo salir a caminar, tome la sombrilla. La calle estaba desierta, los coches pasaban muy rápido, algunos hasta me salpicaron el agua en plena cara, ni aún así deje de caminar. A las pocas calles escampo, guarde mi sombrilla.
Una chica solitaria en las calles inundadas, unas veces tenia que cruzar la calle para seguir avanzando, otras deshacer el camino andado y buscar otro. Paso a paso comprendi que a veces hay que buscar otros caminos o retroceder para conseguir lo que se desea.
Al final mi recompensa fué un capuccino calienito y espumoso.
 
INSOMNIO (II)
No ha llegado nadie. Los vecinos cambiaron sus gritos por gemidos. Una pareja de amantes besandose en la esquina.
He tenido que conformarme con la compañia del viento, hace un poco de frio, he cubierto mi desnudes con una mantita.
Embriagada de insomnio.
 
INSOMNIO
Pasa de media noche, no he podido dormir. Será el café, las noticias, la vecina en riña con el marido (¡por Dios ha estas horas!), no lo sé. Esta es la hora de la filosofía.
La calle esta desierta. En mi ventana se refleja la luna; yo sentada en el piso deseando su compañia, ahí en el piso.
 
PAREJITAS
Unas van con las manos entrelazadas, otras caminan muy juntitos diciendose cosas al oido dejando ver su risilla de complices. Los de más allá envueltos en peleas que acabaran en besos largos y apacionados. Sin faltar los más ancianos, parejas de sovrevivientes a la rutina, donde la pasión forma parte de los recuerdos.
¿Qué hay de aquellos?, si esos, que por estar en lugares públicos solo pueden mirarse, reprimir las caricias, llegar al orgasmo con la presencia del ser amado, inundar el silencio con los te quieros escondidos en el pensamiento.
Cuantas de aquellas parejas que hoy inundan el parque volveran a casa sin un beso.
 
SIEMPRE ES DE NOCHE
Como cada noche las ventanas abiertas de par en par, el fresco aire de la madrugada entra y se posa junto a mi en mi cama. Se recrea acariciando mi cuerpo desnudo bajo las sabanas. La calle esta en silencio, aunque en ocaciones se ve interrumpido por el ruido de un coche, el lejano sonido de unos tacones, y nunca falta la algarabia de los que llevan la fiesta hasta el amanecer.
La luz de la luna entra timida. ¿Que sueñan las sirenas en el mar?.
 
LA DESCUBRI DE NUEVO
Estaba ahí sentadita con las piernas muy juntas, con el pañuelo entre las manos mirando la vida pasar, lloraba como si lo que viera fuera una novela de esas muy romanticas y tristes. Yo desde mi ventan café en mano no pude resisti y los gimoteos no se dejaron esperar. ¿Qué el llanto no es contagioso?, preguntenselo a ella, ahí llorando ante la vista de todos aquellos que pasaban sin darse cuenta de las lágrimas de esa mujer.
Termine mi café, una rápida visita al retrete y de vuelta a la ventana. Se había ido, la banca del parque vacía otra vez.
 
Abriendo la ventana
Hoy como todas las mañanas abri mi ventan, deje entrar el ruido de la calle. la luz del sol pinta el piso, todo se inunda de ese calor matinal. El café esta listo, tengo un par de minutos para saborearlo junto a mi ventana, desde ella te veo.