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DESDE MI VENTANA ...
desde mis ojos a tus ojos
Acerca de
Desde mi ventana veo la calle, los edificios, la gente, todo bajo mis pies y quiero ser quien cumpla tus sueños más profundos
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sientate junto a mi
dimelo al oido
Sindicación
 
CONFIDENCIAS II
Ricardo y Mariana empezaron su historia en la Facultad de ciencias; él, catedrático pasados los cuartenta, ella, alumna promedio en busca de un asesor de tesis.
Preguntas y respuestas en el "Impacto de los videojuegos en las mentes infantiles". Una hora diaria en la oficina de él. Dos horas en el café frente a la facultad. Una noche a la semana en el cine.
A los tres meses, el piso con sus paredes denudas, con las flores frescas cerca de la cama, las tardes calidas y sin testigos.

Esa es la confidencia.

.
 
CONFIDENCIAS I
No sé sí es por mi cara tan llena de parsimonia ó ese mundo que llevo en micabeza el cual me impide la fluyente conversación con el resto de los congeneres. Nunca ha faltado esa persona que se acerca, primero una trivialidad, después viene la confidencia, terminando con la frase "no sé porque le cuento estas cosas". Así he andado por esos caminos con el ir y venir de los demás.

"Blanch: siempre he confiado más en la bondad de los extraños.°

La exploración mañanera a través de la ventana me hizo reparar en ellos, una pareja, como cual quier otra alguien podria decir, pero no, esta no era una pareja como cualquier otra. LLegaron a ésta calle tomados de la mano: él un cincuenton de buen porte, ella una chica alrededor de los 25.
Una tarde así sin más empezo la confiencia.


 
¡NO LA ENTIENDO!
Un ruido en la puerta fue la primera señal del torrente llamado Mina.
En la tercera decada de su vida, algo más de una decada de independencia femenina y en el segundo año de matrimonio sin vastagos.
Mina llora copiosamente con la voz quebrada y sollozos interminables.

- Otra vez, lo hizo, otra vez. - solloza - terminamos de amarnos, con los cuerpos muy juntos y el pensamiento a Kilometros - se seca las lágrimas - no me ha mirado después del orgasmo, se ha limitado a coger el periódico que estaba en la mesa de noche, las noticias le llenan de caricias.

Mina empieza a llorar de nuevo, no hay consuelo para esa mujer amada a medias.
 
LA HERENCIA DE MANOLITO
Manolito tiene 6 años a pesar de su corta edad ya entiende lo que significa la palabra "Herencia".
Cada mañana antes de asistir al colegio Manolito peina de raya en medio su cabello negro algo ensortijado, herenecia del abuelo Mariano según dice la abuela. Coloca sus gafas, aquellas que debido a su miopia usa desde hace poco más de 2 años, herencia de su madre.
Manolito llega temprano al colegio, su tí Juan lo ha llevado antes de irse a la estación de trenes, con el tiempo él también heredara la puntualidad impuesta por los silbatos.
Los domingos de misas y confesiones se los debe a la tía Rita, solterona debota de cuanto santo hay registrado en el calendario. Niño al fín, Manolito no desprecia las tardes futboleras junto al primo Pepe, quien a parte de juegos de cancha le enseña a echar piropos a cuanta chica de faldas cortas atrapa su mirada.
Ningun niño es inocente de su propia curiosidad y le da por escuchar las platicas de su padre, tipo de cortas palabras y de quien Manolito no solo lleva el apellido sino también el gusto por los garbanzos.
Cae la noche, Manolito cierra sus ojos fuerte para evitar los sustos de las sombras, pierde en la memoria los relatos de aparecidos que su hermano mayor a contado después de la cena.
 
METRONAUTA I
No hay nada más diversidad en una ciudad que los metronautas.
Alto de cabellos negros un poco largo, mirada profunda, labios carnosos, suaves y con una ligera sonrisa, de pantalon negro, botas y camisa gris bien abotonada, manos fuertes con un par de anillos plateados, la voz interior coreando la canción de rock.
Así el metronauta viaja de pie a pesar de los asientos vacios, el reproductor de CD escondido en la mochila, las bocinas le lanzan la melodia de su realidad.
Alto, se ha llegado al destino, salida, pasillos y escaleras subterraneas, emergiendo a la superficie, la ciudad de enormes edificios con su aire cargado de smog, entre la multitud va el metronauta.
 
HABLEMOS DE POLÌTICA
Ultimamente el noticiero de la mañana no habla de otra cosa que la guerra en Irak, del presidente Bush, los ultimos paseos de los principes Felipe y Letizia, los famosos y sus desamores, la pelìcula Holywoodense de estreno, la estrategia del bloque europeo...
Mientras en esta calle la polìtica se reduce ¿què si el dinero alcanzara pra hacer las compras del dìa?, ¿el pan estara listo a las ocho?, ¿cuàl de los amantes que se dan cita en el parque llegara primero?, ¿Martha llegara del colegio temprano?...
La polìtica siempre tiene un sabor diferente.
 
EL SABOR DEL SÀBADO
Una mañana nada especial, el olor a pan horneado, la vecina con sus gritos nos entera a propios y extraños las nuevas, los chiquillos del parque, uno que otro que ha pasado la noche en cama ajena, la madre de Felipe cargada de fruta para su hijo quien no sabemos cuanto tiempo resistira con la leucemia, el pisillo este reclamando su aseo semanal y el cafè aùn caliente.
 
EL CONDE CONTAR
Existe el mito que para conciliar el sueño tienes que contar ovejas, pues mientras esperes en la cafeteria, afuera del cine, a que tu jefe decida ahora a donde enviarte, a que tu amiga termine de acicalarese, etc, ¿què contaras?
Seis de la tarde en la urbe, gente que va de un lado a otro simpre consultando el reloj, todos tienen prisa, el somg llenando los pulmones, las ideas inaudibles gracias al ruido de vehìculos.
Empieza el conteo de culos (traseros, nalgas, posaderas, como gustes llamarlas), de diversos tamaños y formas, unos pequeños en personas grandes, otros grandes en personas pequeñas, otros son solo vestigios, hay quienes lo tienen muy escondido, ahì andan algunos que bien llevarian la frase "culo de negro", que te parece mejor "culo de silla", otra persona podria sentarse en ellos ahì detràs. Al terminar la cuenta, dentro de las conclusiones, no hay culos como los de la TV asì que no hay que angustiarse por si no se es precisamente Je Lo.
No se puede remediar la curiosidad de ir al espejo y ver ese culo sobre el cual pase la tarde.
 
SI HOY ME PREGUNTAS
Sì hoy me preguntaras que disfruto màs de las cosas tangibles, te prodria responder:

- un amanecer en tus brazos
- un helado en la cafeteria de siempre
- el cafè de las mañanas junto a la ventana
- un ramo de frescas y blancas rosas junto a la cama
- leer en la vieja mecedora de la abuela
- la sonrisa de un niño
- la desnudes de mi cuerpo uniendose a la desnudes de mi alma
- el abrazo de mis amigos
- la bendiciòn de cualquier persona
- caminar sin rubo
- respirar el aire fresco de las mañanas
- la luz de la luna llena acompañandome en mi habitaciòn


Por aquellas cosas que no son tangibles, no preguntes...
 
EL CAMINO
Siempre que nos alejamos de algun lugar, el camino que se queda detràs es el màs difìcil de mirar, la esperanza de ver todo aquello que esta por delante de nuestra nariz nos llena de ese sentimiento de exploradores y volvemos a ser los intrepidos protagonistas de nuestra propia pelìcula (o como otros lo llaman, nuestra vida).
Esta vez la ventana era diferente màs no por ello dejo de ser reconfortante. La carretera, los desconocidos a cada lado de ella. Me fui alejando de la ciudad para dar paso a los pastisales, las vacas, los tractores, la autopista llena de viajeros menos colericos por el tràfico, algunos con la faz cansada y otros màs alegres y distraidos.
Unas cuantas horas de viaje bastan para darle al alma una segunda oportunidad de soñar.
 
ENCUENTROS FURTIVOS
Tardes lluviosas de frio que se meten hasta los huesos son esas que guian los pasos hasta la libreria. A través de los cristales esperando que escampe para echarse de nueva cuenta a la vida sin fin.
Perdia entre los laberintos de los estantes le vi entrar, al igual que yo buscaba refugio, pero su mirada no fué para la colección de Goeth sino para esa chica de cabellos largos, quien con movimientos de sus labios granada lo invitaba a perderse en la parte más oculta de la libreria, los segui hasta ahí...
Ahí, muy juntos él levantaba la falda, descubrio que no lleva nada debajo, entre caricias unieron algo más que su deseo, en cada penetración las nalgas de ella rosaban los libros, el aroma de los encuentros casuales se confundio con el de la tinta y el papel, sus ojos se perdieron en los "juegos de amor y malquerencia" sobre el hombro derecho de la chica al mismo tiempo que sintio su piel suave y en el pecho los pezones endurecido de ella con cada rose, el aliento caliente de ella en su cuello donde ahogaba sus gemidos. Tratando de hacerlo durar ese encuentro furtivo, toda ella desconocida, con el conocimiento total de su rincón más secreto y la calides de su vientre, ella se aferraba a su cintura por medio de sus muslos mientras los brazos le suplicaban que no se fuera.
Me aleje de aquel lugar recordando la última conversación entre él y yo. -Se metio en mi cama, me arranco un tequiero, se volvio tan indispensable para soñar despierto-.
Me pregunte si aquello de la libreria seria un sueño de él ó la mujer que arranca te quieros en los encuentros furtivos.
 
UN POEMA, UNA CANCIÓN, UN ADIOS BAJO LA LLUVIA
Más de dos años de poemas al oido, de mezclar los cuerpos al son de las canciones, de llevar una rosa amarilla en los cabellos, de perderse en la multitud enveltos en ese amor encontrado.

Por que te tengo y no
porque te pienso
porque la noche esta de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imagenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mi
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón, coraza

Más de dos años de la risa de ella, de los suspiros de él, de caminatas al atardecer...

Porque llenaste mi sonrisa con tus besos
y me enseñaste a nadar en tu mar
porque tu modo de mirar fue más que eso
fue nuestra forma de hablar
porque al pensar en el pasado
sabre que nunca has dejado este lugar, jamas
por todo lo que he encontrado, te llevo siempre a mi lado
porque te quedaste en mi...

La lluvia se llevo ese adios... dejo la ciudad limpia de esos amores contrariados.



 
HOY
Un día como hoy la escuche sonreir por primera vez
un día como hoy limpie sus lágrimas con mi pañuelo
un día como hoy en sus ojos brillo la ilusión del primer amor
un día como hoy su vientre echo al mundo una parte de ella misma
Un día como hoy la luz plateada de su pelo me cubrio
un día como hoy yace su cuerpo en una fosa sin nombre bajo el calor del sol

Un día como hoy la hojas vuelan a mi alrededor entre mis pasos hasta su morada con las flores marchitas de mis recuerdos.
 
ENTRE EXTRAÑOS
Amabilidad, respeto, cortesia, confianza, tolerancia, atenciones desmedidas esas son las cosas que a veces se brindan más entre extraños que en compañeros de trabajo, familia, amigos, compañeros de escuela, vecinos y a los anicanos.
Será que al conocer las debilidades, los dones, las tristesas, los amores, las verguenzas, los fracasos, las locuras, las ilusiones, los reclamos de los demás nos vemos reflejados en ellos, hasta el punto de disgustarnos y perder todo lo bueno que podemos brindar a otro ser humano.
Así van por la calle esta mañana todos. Hasta el café me sabe amargo.
 
SIN PALABRAS
En los momoentos que el silencio inunda este piso, lleno de fotografías que por su aspecto cualquiera tacharia de viejas, ese silencio que para otros resulta tan incomodo, aqui es bien vendio.
No hay grifos gritando su compostura, las cucarachas viven con la vecina, hasta el viento le hace el amor a la cortina sin reclamos.
 
LUCERITO
¡Lucerito!, así la llama su madre.
Ella tiene 12 años de edad pero su cuerpo de mujer la asusto una de tantas mañanas. Lucerito ya no juega más en la calle como el resto de los chiquillos. A toda hora se le puede ver sentada en el umbral de la puerta de su casa, a la vista de la madre quien se ha convertido en el guardian celoso de ese cuerpo de diosa que alberga el alma inocente de la primera infancia.
Lucerito no entiende porque en la calle los señores la ven con los ojos muy abiertos y miradas que su madre llama lasicivas, no entiende porque tiene que ocultar sus senos bajo vendas, pasa el día pensando cual de todas sus travesuras la convirtio en lo que las vecinas llaman "puta decente".


 
RENCUENTROS II
Con el pelo al viento, la mirada perdida en el menú, su mano derecha acercando a sus labios el café y esa sonrisa reveladora de confianza y sensualidad, así estaba esa mañana de rencuentros.
Fue solo un instante para que todas mis sentidos recordaran su voz, sus caricias, el aroma de su piel, su risa de niño, hasta el sabor de sus labios. Cuantas fueron las mañanas que el calor de su cuerpo basto para proteger del frio el mio.
 
RENCUENTROS I
Ella había renunciado a todo, hasta a verse en el espejo por las mañanas. Volvio a visitarlo el día que penso que ya era demaciado vieja para que la verdad no la asustara, así fué, era tan vieja que ya no se reconocia a si misma. Ahí parada frente al enorme espejo ovalado volvio a recordar la imagen que guardaba de si misma, pero esa era otra, la de los tiempos de risas y miradas coquetas.
Hoy a vuelto a pararse frente a ese enorme espejo ovalado.
 
LA VENTANITA
Hoy observe a través de la ventana, pero en esta ocación desde una banca en el parque, vi esa ventana con su balconcito y las flores amarillas y violetas a su alrededor,.
Por vez primera alguien más me miro desde su ventana. ¿Qué pensara de mi?, aqui en el parque esparciendo migajas de pan por doquier, las palomas se acercan para después llevarse en el vuelo su comida. El viento húmedo peina mi cabello y la piel esta llena de rocio de la mañana. El café se enfria allá, al otro lado de la ventana.
 
NIÑOS
La calle esta llena de sus gritos, de sus juegos y hasta de sus travesuras.
Estan entre los escombros de sus casas, con las armas a la espalda, jugando en medio de campos minados, marchando al lado de los adultos aprendiendo a odiar a lo que son diferentes, peleando guerras que ellos no inventaron, esos son los niños de la televisión.
¿Qué hay de los niños que estan en casa?.
 
CENA PARA TRES
Él, ella y él.
Besos, gemidos, el sabor de la sal derramado en sus cuerpos haciendose uno. Después del orgasmo el llanto de él. Abrazados esperan la hora de la cena.
Ella ha traido el vino, él la besa mientras su amante sirve la sopa. La conversación de lo más trivial del día (el clima, la moda, los chismes de la fama, el dinero), miradas que van de uno a otro de los tres.
El postre, él y ella lo tomaran en la cama, mientras él se refugia en la huellas de su pasión.
 
SIN CENSURA
Con las luces apagadas y las ventanas abiertas de par en par entra el aire después de aquellos días de lluvia. El pelo suelto acaricia la espalda y las nalgas reposan sobre la mantita en el suelo.
La primera noche en este piso aún llevaba pijama, costumbre de la casa materna. El cuerpo reclamaba libertad, así que una a una se fue desprendiendo de las ropas hasta quedar la piel como unico abrigo del alma, paraque esta no escape.
Desde esta ventana con el cuerpo y el alma desnudo saboreo el último café.
 
LA MISMA HISTORIA
Una mujer al borde de la carretera con el brazo extendido a la par de la mano, extenidiendo unicamente el pulgar, toda ella envuelta en seda roja, zapatos altos del mismo color, labios de carmín, encuadrando su peculiar belleza unos rizos azabache. ¿Qué hace una mujer sola a mitad de carretera?. Un automovilista se ha compadecido de ella.

- ¿a dónde te llevo, preciosa? - pregunta sonriente el chofer
- al baile en el siguiente pueblo - contesta timidamente

Llegaron pasada la media noche al pueblo. La música invadio sus oidos llevandolos paso a paso a la pista de baile, donde no se separon hasta el amanecer. Como un Don Juan entrego su chaqueta a la bella dama para que esta se cubriera del frío. A la tarde siguiente el automovilista fue a la casa donde había dejado a la chica después del baile. Llamo a la puerta. Salio un hombre encanecido por los años, quien al ser cuestionado sobre la chica empezo a llorar. Llevo al automovilista hasta el sepulcro de la chica, una vez ahí le conto que él era su padre y la chica había muerto en el baile del pueblo hace un par de años, habia quedo atrapada en una balacera. Sobre la tumba estaba la chaqueta del automovilista.

 
CONFESIONES
De ella no conosco más que su cara, su serena voz y la dulce caricia de sus manos. Ese caminar de paloma. Perdida en medio de la multitud.
Esta mañana apenas alguien vislumbro su silueta, acelero el paso y sin más preambulos le pregunto a grito abierto:

- ¿por qué lo hábitos hermana?
- ¡para no terminar siendo puta!

Por vez primera la escuche reir.



 
LLAMANDO A LOS ANGELES
Hoy creo ver ángeles por todas partes, caminan distraidos con desgarradas y sucias ropas, arrastrando los pies a cada paso. ¿Por qué caminan tanto los ángeles?, llevan en los zapatos sendos agujeros.
Aquel ángel se ha resfriado, ¡mira ese otro tiene hambre!, el de más allá esta asustado.
Tiene las manos sucias con la mirada pérdida en ellas, sentado sobre la arena, el sol del atardecer ilumina sus alas viejas. El ángel ya no tiene ilusiones, la esperanza escapo de sus manos y el tiempo dejo que la pasión se transformara en un vago recuerdo.