CONFESIONES
De ella no conosco más que su cara, su serena voz y la dulce caricia de sus manos. Ese caminar de paloma. Perdida en medio de la multitud.
Esta mañana apenas alguien vislumbro su silueta, acelero el paso y sin más preambulos le pregunto a grito abierto:
- ¿por qué lo hábitos hermana?
- ¡para no terminar siendo puta!
Por vez primera la escuche reir.
Esta mañana apenas alguien vislumbro su silueta, acelero el paso y sin más preambulos le pregunto a grito abierto:
- ¿por qué lo hábitos hermana?
- ¡para no terminar siendo puta!
Por vez primera la escuche reir.
Comentario:
No me canso de leerte. En serio k cada vez me sorprendes más.





